El estudio de Johns Hopkins vierte la luz en resistencia a la radioterapia

Una nueva promesa de las ofertas del estudio de Johns Hopkins hacia algún día poder no invasor examinar cambios en tumores cacerígenos para determinar si responderán a la radioterapia, antes de que el tratamiento incluso comience.

Las conclusión, publicadas el 28 de febrero en la investigación de cáncer, pueden potencialmente ayudar a determinar subconjuntos de los pacientes que son más adecuados para la radioterapia, de tal modo reduciendo el overtreatment médico y los pacientes de ayuda evitan los efectos nocivos de la radiación.

“Nuestra esperanza eventual es poder predecir la reacción de un paciente antes de que radioterapia incluso comienza, así los pacientes escasamente cuyos tumores no se pueden tratar con la radiación de pasar a través del proceso, de salvarlas tiempo y del dinero arduos de la multi-semana,” dice el camarero de Ishan, un profesor adjunto de la Universidad John Hopkins de la ingeniería industrial y a uno de los autores correspondientes del estudio.

En radioterapia típica, las pequeñas dosis de la radiación se entregan durante cinco a siete semanas y no hay actualmente manera definitiva de determinar la reacción del tratamiento antes o en de las semanas tempranas de la terapia. Los clínicos más tempranos pueden examinar la contracción del tumor son dos a tres semanas después de que terapia con exploraciones del CT y de MRI.

Mientras que otros estudios han investigado cambios moleculares en tumores pues una manera de forma preventiva de determinar los tumores que no responderán a la radioterapia, los investigadores dicen que su estudio es único porque estudiaron tipos múltiples de cánceres y utilizaron dosis más pequeñas de la radiación, que refleja más exacto prácticas actuales de la radioterapia.

Los “investigadores anteriores utilizaron una única dosis grande de la radiación, dando por resultado los cambios biomoleculares que no imitan exacto los cambios sutiles causados por dosis más pequeñas entregadas durante periodos de tiempo más largos,” dicen Santosh Paidi, asistente de investigación del graduado de la ingeniería industrial de la Universidad John Hopkins y autor del estudio el primer.

En este estudio, el Johns Hopkins, la universidad de Arkansas y la universidad de Arkansas para los investigadores de las ciencias médicas utilizaron la espectroscopia de Raman, un método que utiliza la luz de un laser para examinar cómo las moléculas vibran, para caracterizar los cambios en la composición bioquímica del tumor y de su ambiente. Este método, los investigadores dicen, requieren solamente un laser de baja potencia y no necesitan ninguna preparación adicional de la muestra; tales tecnologías habilitan el examen holístico de los procesos biológicos complejos de la radioterapia.

Para probar las diversas reacciones entre los tumores que son sensibles a la radiación y los que son resistentes a la radiación, los investigadores utilizaron variedades de células de tumores resistentes y sensibles del pulmón así como de cánceres de cabeza y cuellos humanos para crecer tumores en ratones.

Después de que los tumores vinieran cierta talla, el equipo de investigación los quitó y los exploró con un sistema de la espectroscopia de Raman. Los cuatro tipos del tumor mostraron cambios en respuesta a las pequeñas dosis, significadas para replegar práctica clínica de la radioterapia en los seres humanos, entregados el curso de dos semanas.

Los investigadores también encontraron cambios constantes en contenido del lípido y del colágeno en ambos pulmón, y los tumores de la culata de cilindro y del cuello.

Para la segunda parte del experimento, el equipo de investigación examinó tumores no tratados del pulmón. La espectroscopia de Raman ofreció los datos que permitieron que el equipo de investigación distinguiera entre los tumores resistentes a las radiaciones y sensibles a la radiación, así ofrecer el discernimiento dominante en las diversas moléculas de los papeles puede jugar en la fabricación de tumores resistentes a la radiación.

El equipo de investigación encontró diferencias sutiles en la firma espectrográfica de cada tipo del tumor; analizando estas configuraciones, los investigadores crearon un algoritmo que podría determinar resistencia y sensibilidad de radiación con un índice de éxito del 97 por ciento.

“Éste es solamente el primer paso de un esfuerzo más grande de la investigación para determinar cómo los tumores del cáncer de cabeza y cuello responden a la radiación,” dice al camarero. “El objetivo último es construir una antena miniatura que pueda ajustar en un laringoscopio. Esperanzadamente en el futuro, entonces, cuando un clínico realiza una endoscopia y observa el tumor cacerígeno de un paciente, podrán determinar si ese tumor incluso responderá a la radioterapia, y ése puede perfeccionar planes del tratamiento.”