Más viejos adultos con actitud positiva sobre salud están más dispuestos a empeñar con la información negativa

Para conseguir a más viejos adultos prestar la atención a la información importante de la salud, introdúzcala con las buenas noticias sobre su salud. Ése es un takeaway de un estudio que encontró que más viejos adultos están más dispuestos a empeñar con la información negativa de la salud cuando tienen una actitud positiva sobre su salud.

“Hay mucha demostración de la investigación que más viejos adultos prefieren la información positiva, evitando o ignorando a menudo la información negativa,” dice a Tom Hess, profesor de la psicología en la universidad de estado de Carolina del Norte y el co-autor de un documento sobre las nuevas conclusión. “Que puede tener consecuencias para más viejos adultos, determinado cuando se trata de la información con respecto a su salud. Quisimos ver si había una manera de vencer esta polarización negativa de la positividad cuando se trata de noticias de la salud.”

A tal efecto, los investigadores conducto un estudio de 196 adultos entre las edades de 65 y 80. Mostraron un cuarto de los participantes del estudio las imágenes para ponerlas en un humor negativo. Un cuarto fue mostrado las imágenes para ponerlas en un humor positivo. Un cuarto fue hecho para terminar una lista de control de la salud diseñada para hacer que se sienten mal sobre la salubridad de sus opciones de la forma de vida. Y un cuarto fue hecho para terminar una lista de control diseñada para hacer que se sienten bien sobre sus opciones de la forma de vida.

Entonces mostraron los participantes del estudio los títulos de seis artículos acerca de la salud. Tres de los títulos eran información negativa, pero ofrecida relevante a la salud de los participantes del estudio. Los otros tres títulos eran positivos, pero eran menos probables proveer de participantes la información útil. Pidieron los participantes escoger cualesquiera tres de los seis artículos para leer.

Estudie a los participantes que terminaron la lista de control “positiva” de la salud leyeron el más de 50 por ciento más de los artículos que tenían títulos negativos, con respecto a los participantes que terminaron la lista de control “negativa”.

“Específicamente, los participantes del estudio que terminaron la lista de control que los daba que una actitud positiva hacia su salud eligió leer, por término medio, el cerca de 60 por ciento de los artículos negativos, mientras que los participantes que terminaron la lista de control negativa eligieron el solamente 37 por ciento de los artículos negativos,” dicen a Claire Growney, estudiante del Ph.D. en el estado del NC y autor importante del papel. “No había efecto para los participantes que no terminaron la lista de control de la salud y cuyos humores fueron influenciados solamente por imágenes. También ejecutamos el mismo estudio con un grupo de 201 adultos más jovenes, y no había efecto con los grupos uces de los allí. Esto nos informa que tener una actitud positiva hacia salud puede afectar sobre todo a la buena voluntad de más viejos adultos de empeñar con noticias negativas de la salud.

“También preguntamos a participantes del estudio cuáles eran sus estímulos antes de revisar los artículos de la salud, y encontramos que más viejos adultos con actitudes positivas hacia su salud eran más probables buscar las noticias relativas a la salud que eran relevantes a sus propias vidas.”

Para confirmar encontrar, los investigadores relanzaron el estudio con 199 adultos entre las edades de 65 y 85. Esta vez se centraron solamente en las listas de control negativas y positivas de la salud. Una diferencia con este segundo estudio era que los títulos del artículo de la salud estuvieron partidos en cuatro categorías: positivo e informativo; negativo e informativo; positivo y no informativo; y negativa y no informativo.

“En este segundo estudio, encontramos que los participantes que terminaron la lista de control positiva estaban sobre el 30 por ciento más probable seleccionar los artículos con los títulos negativos leer - pero solamente si los títulos eran también informativos,” Growney dicen. “Específicamente, el grupo con actitudes positivas hacia su salud eligió otra vez leer el cerca de 60 por ciento de los artículos negativos/informativos, mientras que el grupo con actitudes negativas hacia su salud eligió el solamente cerca de 40 por ciento de los artículos negativos/informativos.”

“Estas conclusión tienen valor práctico en términos de cómo compartimos la información negativa con más viejos adultos con respecto a su salud,” Hess dicen. “Por ejemplo, puede ser útil que un proveedor de asistencia sanitaria diga que 'aquí es qué parece bueno antes de hablar con un paciente sobre recomendaciones con respecto dieta o a ejercicio.”