Los agentes contaminadores aparecen debilitar el sistema inmune y aumentar virulencia el patógeno

Mucha gente ve los agentes contaminadores y los patógeno como causas separadas de la enfermedad. Sin embargo, la investigación reciente indica que los dos pueden obrar recíprocamente, cambiando cómo la gente y los animales responden a las enfermedades infecciosas. Según un artículo en las noticias de la substancia química y de la ingeniería (C&EN), la revista de información semanal de la sociedad de substancia química americana, los agentes contaminadores ambientales aparece debilitar el sistema inmune, reduce eficacia vaccínea y aumenta virulencia el patógeno.

Hace más de 20 años, los investigadores mostraron que eso exponer ratones a los niveles bajos de una dioxina llamada la tetrachlorodibenzo-p-dioxina 2,3,7,8 les hizo más susceptible al virus de gripe. Desde entonces, varios estudios han sugerido que otras substancias químicas, tales como ácido perfluorooctanoic, mercurio y arsénico, pueden también alterar las inmunorespuestas de los animales y disminuir su resistencia a las enfermedades infecciosas. Y los estudios epidemiológicos en seres humanos han conectado la exposición química en la matriz al riesgo creciente de un niño de enfermedad infecciosa. Sin embargo, los científicos ahora están comenzando solamente a desenredar cómo suceso esto, editor mayor Britt que E. Erickson escribe.

Las substancias de las composiciones llamadas por y del polyfluoroalkyl (PFAS) son ampliamente utilizadas en productos del hogar, tales como acondicionamiento de los alimentos, productos antiadherentes y depuradores. Los investigadores han conectado concentraciones elevadas de algún PFAS en la sangre de los moldes-madre a las reacciones reducidas a las vacunaciones y a más enfermedades en sus niños. Semejantemente, la exposición arsénica en la matriz se ha asociado a los niveles disminuidos de anticuerpos contra difteria en niños de Bangladesh vacunados. Las pruebas también sugieren que algunas substancias químicas, tales como cinc o guía, puedan contribuir a la subida de deformaciones multidrug-resistentes del estafilococo áureo meticilina-resistente (conocido como MRSA). Tales acciones recíprocas son complejas y requerirán una investigación más interdisciplinaria en higienes ambientales y la enfermedad infecciosa, Erickson escribe.

Fuente: https://www.acs.org/content/acs/en/pressroom/presspacs/2019/acs-presspac-march-20-2019/pollutants-pathogens-could-team-up-to-make-us-sick.html