Los mayores aislados charlan en línea para prevenir la disminución cognoscitiva

Ahora, el gen Gilmer es tan afilado como nunca en 90 años de edad.

Un superintendente escolar jubilado que ganó su doctorado en matemáticas hace décadas, Gilmer vive solamente y se preocupa de perder las memorias que definieron su vida. Ése es parte de la razón que él alistó en una juicio clínica inusual con OHSU en Portland, Oregon.

El tratamiento que es probado: Conversación.

Cuatro veces a la semana por una media hora cada vez, él golpea ligeramente un botón en una computador de la tablilla y habla cara a cara con un asistente de investigación. La conversación es invariable agradable, siempre una media hora de largo, y curiosamente temático.

“Muchas las preguntas parecen reflejar de nuevo cuando era mucho más joven,” a él dijeron. “Parecen probar mi memoria.”

Prueba - no muy. ¿Pero apuntando? Definitivamente. Los investigadores en OHSU están conducto un estudio para ver si la conversación regular puede stave lejos demencia.

Promesa de la demostración de los estudios piloto en staving lejos demencia

Conocido como la juicio clínica conversacional Internet-basada, o I-CONECT, el proyecto conecta a los mayores social aislados para las conversaciones de media hora regulares con los conversadores entrenados con charla video en línea. Los estudios piloto anteriores mostraron los resultados prometedores, autorizando la manera para el instituto nacional en el envejecimiento de financiar la juicio clínica completa que está en curso ahora.

“Esto podría ser una intervención clínica real que su doctor prescribiría--como el ejercicio para un corazón sano,” dijo a Jacob Lindsley, asistente de investigación mayor en el centro del envejecimiento y de la enfermedad de Alzheimer de OHSU Layton que está coordinando el estudio.

El aislamiento social es un problema grave para los mayores. Un parte reciente por la Comisión de la lanceta observó que el 2,3 por ciento de casos de la demencia podría ser prevenido reduciendo el aislamiento social.

Los investigadores, financiados por una concesión a través del instituto nacional en el envejecimiento, están reclutando a un total de 288 mayores en riesgo de la disminución cognoscitiva - media por la mitad el área y Portland en Detroit, Michigan. Los participantes del estudio deben ser por lo menos 75 años de edad y vida solamente con una red social limitada.

El investigador principal es Hiroko Dodge, Ph.D., profesor de la neurología en la Facultad de Medicina de OHSU.

Pues Gilmer descubrió, las conversaciones apenas no están disparando la brisa.

Los asistentes de investigación llevan a participantes con las conversaciones que se diseñan específicamente para ejercitar las áreas del cerebro asociado a pensamiento abstracto, a memoria y a habilidades de funcionamiento del segundo comandante de alto nivel.

En un día reciente, el asistente de investigación Avery Richardson pidió Gilmer si él tiene gusto de mirar la televisión. La conversación llevó en algunos de los programas de radio que él oyó como cabrito - “el guardabosques solitario” era un punto culminante - antes de que la discusión hiera su manera de nuevo al Super Bowl llevado a cabo el día antes de su conversación.

Richardson: “Pensemos en el Super Bowl comparado con la cuarta semana de la temporada: Usted piensa el tiempo en año hace que una influencia en la manera los jugadores compita?”

Gilmer: “Estoy probablemente de conocimiento mediano en fútbol, pero parece a mí allí es menos penas y parece más intenso. Usted consigue la sensación que están prestando más atención a lo que están haciendo.”

La conversación impulsa Gilmer para pensar más profundamente que él en charla de otra manera ordinaria.

Esquive y sus investigadores compañeros demostrados en un estudio experimental 2014 que los mayores que participaron en las charlas video importante perfeccionaron en algunas pruebas cognoscitivas - comparadas a un grupo de mando que no empeñó a las charlas video.

La juicio clínica completa ha estado en curso puesto que la caída de 2018, y continuará el reclutar de participantes con caída del próximo año. La idea es determinar a mayores sanos pero social aislados y considerar si la conversación regular staves lejos la disminución cognoscitiva relativa a la edad. Los investigadores fijan las memorias de todos los participantes al principio y fin del estudio, y algunos participantes también terminan proyección de imagen de resonancia magnética (MRI) y la prueba para un gen asociado a la enfermedad de Alzheimer.

Cada participante obra recíprocamente con los conversadores entrenados 30 minutos al día, algunas veces por la semana por alrededor de un año. Un grupo de mando tiene lamamientos de teléfono minuciosos del semanario 10 con el estado mayor del estudio para vigilar sus actividades sociales y condiciones de salud.

Para su parte, Gilmer dijo que él es feliz de participar.

“Gozo el hacer de ella,” él dijo.