El estudio muestra cómo la cría cooperativa podría aumentar vida útil

Las currucas de Seychelles viven y crían en grupos de la familia en la isla minúscula del primo. En cada grupo, un femenino dominante y un masculino se reproducen. Cuando los ayudantes ayudan a con la incubación e introducir de polluelos, de la edad femenina dominante de los criadores más despacio y de más largo vivo, un estudio de los biólogos de la universidad de Groninga y de los colegas de las universidades de las demostraciones de East Anglia, de Leeds, de Sheffield, y de Wageningen. Los resultados, que se publican en las comunicaciones de la naturaleza del gorrón el 21 de marzo, indican cómo la cría cooperativa - que también ocurre en la otra especie, incluyendo seres humanos - puede aumentar la vida.

La curruca de Seychelles vive en la isla del primo en el Océano Índico, midiendo apenas 500 por 700 contadores. Hace unos cincuenta años, solamente un puñado de pájaros sobrevivió. Sin embargo, los esfuerzos de la protección han llevado a un aumento espectacular en la población, y desplazando han establecido a las nuevas poblaciones pájaros a cuatro otras islas cerca. “Hay cerca de cientos territorios de la cría en el primo, cada uno con un varón dominante y la hembra y varios subordinados, que son a menudo el descendiente de los pares dominantes”, explica la universidad de los martillos de Martijn del biólogo de Groninga, autor importante del estudio.

Supervivencia

Dentro de los grupos, algunos - a menudo femenino - los subordinados pueden ayudar a la hembra dominante con las tareas exigentes de la incubación y los polluelos del aumento. “No todas las hembras dominantes consiguen ayuda”, explican los martillos. Por eso la curruca de Seychelles está bien adaptada investigar el efecto del tener ayudantes sobre el envejecimiento en criadores dominantes.

Desde entonces los años 90, las currucas de Seychelles en la isla del primo se han ajustado con los anillos coloreados, así que los científicos pueden seguirlos en un cierto plazo. Los martillos y sus colegas utilizaron datos sobre el éxito de la supervivencia y de la cría cerco durante quince años. Además, midieron la grasa de los telomeres, que se pueden utilizar como marcador de la condición y del envejecimiento. Telomeres es series repetidores de la DNA en el extremo de los cromosomas, que se acortan en respuesta a la tensión. La grasa del Telomere es un signo del envejecimiento biológico, y en la curruca de Seychelles, el largo del telomere predice supervivencia.

Retroalimentación positiva

“Nuestro análisis mostró que en las hembras dominantes que consiguen ayuda de subordinados, la grasa de los telomeres es más lenta que en los pájaros que no consiguen ayuda. También, para las más viejas hembras dominantes, esta ayuda da lugar a una supervivencia mucho mejor.” Los varones dominantes no aparecen beneficiar tanto de tener ayudantes, probablemente porque invierten mucho menos energía en la cría.

Los martillos y sus colegas también descubrieron un sistema de la retroalimentación positiva: “Pájaros que consiguen más edad de la ayuda más despacio y viven más de largo. Pero pájaros más viejos también tienden a ser más sociales y a reclutar más ayudantes.” Los subordinados de ayuda son a menudo hijas de la hembra dominante. En la ayuda de su molde-madre, crían a los hermanos con quienes comparten genes.

Seres humanos

El estudio muestra cómo la cría cooperativa podría aumentar la vida útil de un individuo. “Por supuesto, los efectos que hemos medido estaban dentro de una generación, no entre las generaciones.” Sin embargo, soporta una hipótesis mantenida desde hace mucho tiempo que la cría cooperativa - que también es la norma en seres humanos - puede reducir el costo de aumentar jóvenes y puede retrasar los efectos negativos del envejecimiento. “Ofrece una explicación para porqué especies más sociales tienden a tener vidas útiles más largas”, los martillos concluye.

Fuente: https://www.rug.nl/