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Menor de edad 50 de la gente con la pérdida de oído más probablemente para emplear mal el alcohol y las drogas

La menor de edad 50 de la gente con los opiáceos de la receta del uso erróneo de la pérdida de oído dos veces al índice de sus pares de la audiencia, y es también más probable emplear mal el alcohol y otras drogas, un nuevo estudio nacional encuentran.

Esto significa que los proveedores de asistencia sanitaria pueden necesitar tomar cuidado especial al tratar dolor y las condiciones de salud mental en adultos jovenes sordos y de la duro-de-audiencia, los investigadores dicen.

Escribiendo en la aplicación de abril el gorrón americano del remedio preventivo, las personas de la Universidad de Michigan y el sistema sanitario del VA Ann Arbor describen sus conclusión de datos sobre 86.186 adultos que participaron en el levantamiento topográfico nacional en uso y salud de la droga.

En todos, los adultos bajo 50 con pérdida de oído eran más probables que otros en su categoría de edad tener un desorden del uso de la substancia de la clase, mientras que ésos sobre 50 con pérdida de oído no difirieron de sus pares en índices de entregas de la substancia.

Incluso después los investigadores ajustaron según diferencias en salud social, económica y mental entre la audiencia y las poblaciones de la duro-de-audiencia, seguía habiendo las diferencias. La menor de edad 35 de los adultos con una pérdida de oído era dos y la mitad de veces más probable tener un desorden del uso del opiáceo de la receta.

Ésos entre la edad 35 y 49 quién tenían pérdida de oído eran casi dos veces más probables que sus pares de la audiencia tener desordenes relacionados con los opiáceos y el alcohol de la receta.

Michael McKee, M.D., M.P.H., llevó el esfuerzo de investigación después de notar eso que una parte desproporcionada de sus pacientes más jovenes con pérdida de oído luchaba con desordenes del uso de la substancia.

McKee ejecuta la clínica de salud sorda que ofrece atención primaria y atención sanitaria mental a d/Deaf y a los pacientes de la duro-de-audiencia del remedio de Michigan, el centro médico académico de U-M.

La “pérdida de oído se conecta con una variedad de problemas de salud, incluyendo mental y la salud física, que puede colocar a estos individuos en riesgo de desordenes del dolor,” dice a McKee. “También, los efectos de marginalización de la pérdida de oído, tales como aislamiento social, pueden crear índices más altos de desordenes del uso de la substancia también.”

Para los cuyos proveedores de asistencia sanitaria sepan de su pérdida de oído, McKee sospecha que el índice más alto de desorden del uso del opiáceo de la receta puede provenir un índice más alto de colocación en substancias controladas para abordar rápidamente entregas del dolor, quizás debido a barreras de la comunicación.

“Puede ser más fácil escribir una receta bastante que empeña a la comunicación compleja del paciente-proveedor entre un proveedor de la audiencia y paciente de la no-audiencia,” él dice.

Pero la investigación sugiere que la parte de la entrega pueda ser falta de percatación por los proveedores de asistencia sanitaria del grado de sus pacientes más jovenes de pérdida de oído.

En todos, el cinco por ciento de adultos de todas las edades que participaban en el levantamiento topográfico dijo que él tenía pérdida de oído seria o que era sordo. La proporción colocó a partir del 1,5 por ciento de esos la menor de edad 35, al 2,2 por ciento de ésos entre 35 y 49, al 9,4 por ciento de ésos sobre 50.

McKee, un departamento del U-M del médico del remedio de familia que utiliza un implante coclear para compensar su propia pérdida de oído, dice que los proveedores de asistencia sanitaria se pueden adaptar más a la comunicación potencial y la receta trata a más viejos pacientes. Esto significaría que serían más probable evitar muchos de los desordenes del uso de la receta vistos en las otras categorías de dos edades.

“Necesitamos primero investigar y asegurar la comunicación efectiva y accesible con nuestros pacientes. Necesitamos estar dispuestos a empeñar a un diálogo para explorar la raíz de su dolor/problemas de salud mentales bastante que apenas dispensando una receta que puede llevar a la dependencia o al apego,” él dice.

Esto significa que los proveedores deben utilizar “precauciones universales de la comunicación” - acercándose a cada paciente sin suposiciones sobre sus capacidades de la comunicación, fijando para la pérdida de oído y otras entregas relativas a la comunicación, y determinando cómo acomodar a cada paciente.

McKee también observa que la falta de acceso al cuidado apego-relacionado para los pacientes sordos y de la duro-de-audiencia puede desempeñar un papel.