Los científicos determinan el receptor responsable del gusto amargo de la sal de Epsom

Las personas de los científicos dirigidos por Maik Behrens del Leibniz-Instituto hacia biología de sistemas de la comida en la universidad de Munich técnica han determinado el receptor responsable del gusto amargo de diversas sales. Éstos incluyen la sal de Epsom médicamente usada. El descubrimiento ayuda a aclarar los mecanismos fisiológicos por los cuales la sal de Epsom afecta al corazón o a la tripa.

Las personas ahora han publicado las conclusión en las comunicaciones bioquímicas y biofísicas del gorrón de la investigación (DOI: 10.1016/j.bbrc.2019.03.139). También incluye a científicos del instituto alemán de la nutrición humana.

Sal con efectos fisiológicos

El sulfato de magnesio, también conocido como la sal del pelo o sal de Epsom, es probablemente la sal más conocida de la amargo-prueba. El mineral natural se nombra después de la ciudad británica de Epsom, en donde fue extraído ya del agua de manatial en 1697. Incluso hoy, tiene su lugar en remedio, por ejemplo, para tratar el estreñimiento o ciertas arritmias cardiacas.

Receptor para los iones del magnesio, del manganeso y del hierro

Maik Behrens y sus personas ahora ha tenido éxito, con la ayuda de un sistema de prueba celular, en determinar un receptor que reacciona a la sal de Epsom o a las sales que contienen el magnesio o los iones bivalentes del manganeso y del hierro. Es el receptor amargo TAS2R7, uno de los 25 diversos tipos amargos del receptor que la gente posee.

Más que apenas sensores del gusto

Como porteros en la boca, los sensores de la amargura advierten contra la ingestión de substancias potencialmente tóxicas. Además de phytochemicals tales como cafeína éstos también incluyen las drogas tales como chlorphenamine (antihistamínico). Otro grupo de substancias representa ciertas sales, que pueden llevar a los efectos secundarios importantes cuando están consumidas en dosis demasiado altas.

Los estudios recientes indican que los receptores no sólo actúan como sensores del gusto, pero también median efectos fisiológicos de substancias amargas. Así, los receptores amargos se encuentran en órganos tales como el corazón o el intestino. “Interesante, ambos órganos responden al abastecimiento de sales del magnesio,” dice al líder Behrens del estudio. Una sobredosis de sales del magnesio se ha mostrado para llevar a una caída en la presión arterial, el fallo cardiaco, la diarrea severa y el vomitar, el investigador dijeron. Sin embargo, los mecanismos moleculares que son la base de las reacciones fisiológicas respectivas todavía no están sin obstrucción hasta la fecha.

Convencen los investigadores de que el descubrimiento del receptor de la sal de Epsom ayudará a entender mejor los efectos fisiológicos de minerales y a desarrollar la nueva terapéutica para, por ejemplo, enfermedad cardíaca.