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La obesidad y los problemas emocionales tienden a convertirse de común acuerdo de la edad 7

La obesidad y los problemas emocionales, tales como sensaciones del humor y de la ansiedad inferiores, tienden a convertirse de común acuerdo de tan joven como edad 7 años, según la nueva investigación que es presentada en el congreso europeo de este año sobre obesidad (ECO) en Glasgow, Reino Unido (28 de abril - 1 de mayo).

El análisis de una muestra nacionalmente representativa grande sobre de 17.000 niños en el Reino Unido encuentra que sin importar su estado socioeconómico, las muchachas y los muchachos con obesidad a la edad de 7 años estaban en el mayor riesgo de problemas emocionales a la edad de 11 años, que a su vez, alto índice de masa corporal previsto (BMI) en 14 años de edad.

Mientras que el estudio no investigó las razones por las que la obesidad y los problemas emocionales se convierten juntos durante niñez, los investigadores dicen que un alcance de factores es probable estar implicado.

Los “niños con un BMI más alto pueden experimentar la discriminación peso-relacionada y la autoestima pobre, que podrían contribuir a los síntomas depresivos crecientes (como se ha mostrado en adultos), mientras que la depresión puede llevar a la obesidad con la consumición emocional creciente de las comidas altas en calorías de la comodidad, de las configuraciones de sueño pobres, y del letargo”, explican en un cierto plazo al Dr. Charlotte Hardman de la universidad de Liverpool, Reino Unido, que co-llevó el estudio. “Nuestras conclusión destacan la importancia de las intervenciones tempranas que apuntan el peso y la salud mental y disminuyen resultados negativos más adelante en niñez.”

La adolescencia es un período de desarrollo dominante para la obesidad y los problemas emocionales. Pero cómo se relacionan el uno al otro en un cierto plazo es no entendible, y poca investigación se ha centrado en el inicio y el co-acontecimiento de estos desordenes con niñez y adolescencia.

Baje el estado socioeconómico se asocia fuertemente a obesidad y a salud mental pobre, pero es desconocida si la asociación entre estos dos resultados de la salud es simplemente una función de la desventaja socioeconómica compartida.

En este estudio, los investigadores utilizaron el modelado estadístico para fijar asociaciones entre la obesidad y los problemas emocionales en 17.215 niños nacidos en el Reino Unido entre 2000 y 2002, que están participando en el estudio ficticio del milenio--un estudio ficticio nacionalmente representativo, BRITÁNICO del nacimiento sobre de 19.000 individuos soportados al inicio del milenio.

La información sobre la altura de los niños y el peso (BMI) cerco en las edades 3, 5, 7, 11 y 14 años, y los padres completaron un cuestionario en los problemas emocionales de sus niños tales como sensaciones del humor y de la ansiedad inferiores. Los investigadores ajustaron según un alcance de los factores sabidos para afectar a obesidad y salud mental incluyendo género, pertenencia étnica, estado socioeconómico, y los problemas del comportamiento, así como la salud mental de los padres.

Los índices de obesidad y de problemas emocionales aumentaron gradualmente en niñez y adolescencia. Los casi 8% (814/10,767 de los niños con datos disponibles) de gente joven eran obesos por la edad de 14, y alrededor de ese número fueron denunciados dos veces para haber tenido sensaciones del humor y de la ansiedad inferiores (1369/10,123).

Por adolescencia, alrededor de un quinto (137/693) de ésos con obesidad también tenía niveles de la angustia emocional.

El análisis encontró que la obesidad y los problemas emocionales tendieron a ocurrir juntos en mediados de-niñez y adolescencia entre los 7 y 14 años de edad, pero no en niñez temprana (3 a 5 años de edad).

Por término medio, las muchachas tenían un BMIs más alto y síntomas emocionales que muchachos a partir del 7 a 14 años de edad, pero el co-acontecimiento y el revelado de la obesidad y de los problemas emocionales eran similares en muchachas y muchachos.

Después de tomar en cuenta estado socioeconómico, la asociación entre BMI y los problemas emocionales fue reducida ligeramente, sugiriendo que la desventaja socioeconómica puede explicar en parte el eslabón entre la obesidad de los niños y la salud mental pobre.

“El riesgo socioeconómico compartido en el revelado de la obesidad y de la mala salud mental pobre se podía explicar por factores numerosos. Por ejemplo, las áreas socioeconómico privadas tienden a tener acceso más pobre a la comida sana y a los espacios verdes, que pueden contribuir a la obesidad y a los problemas emocionales crecientes, y componen los efectos de la desventaja socioeconómica del familia-nivel”, dicen al Dr. Praveetha Patalay de la Universidad Londres, Reino Unido que co-llevó la investigación.

“Como ambos índices de obesidad y de problemas emocionales en niñez está el aumento, entendiendo que su co-acontecimiento es una preocupación importante de la salud pública, como ambos se conectan a salud pobre en edad adulta. Los pasos siguientes son entender que las implicaciones de su co-acontecimiento y cómo al mejor intervenga para ascender buena salud.”

Los autores reconocen que sus conclusión muestran asociaciones de observación, así que las conclusiones sobre causa-efecto no pueden ser extraídas. Apuntan a varias limitaciones, incluyendo la confusión unmeasured, el parte del padre, y el índice de desgaste que pudo haber influenciado los resultados.