La combinación de marcadores biológicos y de cambios genéticos puede predecir sensibilidad de la radiación

Los últimos resultados de un proyecto para descubrir qué hace a un enfermo de cáncer más probablemente para sufrir efectos secundarios adversos después de que la radioterapia haya mostrado que una combinación de marcadores biológicos y de ciertos cambios genéticos puede predecir sensibilidad de la radiación.

Además, las personas internacionales de investigadores en el proyecto del RECOMPENSAR encontraron otras pruebas para soportar un anterior encontrando en un grupo más pequeño de enfermos de cáncer del pecho que la hora cuando se da la radioterapia puede afectar independientemente de si los pacientes con variantes determinadas del gen sufren de efectos secundarios adversos.

El Dr. Chris Talbot, conferenciante mayor en la universidad de Leicester (Reino Unido), informó a conferencia de ESTRO 38 (martes) esa conclusión podría ayudar hoy a doctores a fijar qué pacientes eran más probable de sufrir de efectos secundarios de la radioterapia y cambiar la dosis de radiación o proyectar otras maneras de evitar los efectos secundarios.

“Sabemos que los pacientes varían de la manera que responden a la radioterapia. El aproximadamente cinco por ciento es sensible a él y a riesgo de sufrir efectos secundarios, pero no tenemos una manera segura de determinar a estos pacientes. Las dosis de radiación para todos los pacientes son limitadas tan actualmente por el riesgo de efectos secundarios en los pacientes más sensibles. Éste es el estudio más grande hasta la fecha para fijar el uso de biomarkers de predecir toxicidad radioterapia-relacionada,” él dijo.

Un total de 4438 pacientes en 26 hospitales en ocho países alistaron en el proyecto del RECOMPENSAR, que comenzó en 2014 y acabó en septiembre de 2018. Los pacientes tenían el cáncer de pecho (2069 pacientes), el cáncer de pulmón (561) o cáncer de próstata (1808). Antes de recibir la radioterapia, terminaron un cuestionario corto y con tal que una muestra de sangre que era analizada para aproximadamente 250.000 variantes genéticas llamara SNPs (polimorfismos del único-nucleótido) en el material genético completo de cada paciente (genoma-ancho) y un número similar de SNPs que se conoce para ser asociado al cáncer.

Los investigadores también probaron para otros biomarkers que pudieron predecir sensibilidad a la radioterapia. Uno de éstos, llamado apoptosis inducido por radiación del linfocito (RILA), es una dimensión del porcentaje de los glóbulos blancos (linfocitos) que son matados por la radiación.

El Dr. Talbot dijo: “Un porcentaje inferior de la muerte celular inducida por radiación se asocia a efectos secundarios peores, aunque no sepamos porqué es esto. Puede mostrar que el estado del sistema inmune en el día de la radioterapia es importante.”

Los investigadores siguieron a los pacientes hasta septiembre de 2018 para ver quién sufrió efectos secundarios adversos cortos o del largo plazo; estos problemas urinarios incluidos o extracción de aire rectal para los pacientes de la próstata, y tejido del dolor o de la cicatriz en enfermos de cáncer del pecho.

Encontraron a esa gente que ahumado hizo menos células del linfocito matar por la radiación y, por lo tanto, era probable estar en un riesgo más alto de efectos secundarios. Los resultados interinos después de un año de continuación habían mostrado que RILA podría predecir efectos secundarios más a largo plazo tales como problemas urinarios en hombres con el cáncer de próstata y el tejido peor de la cicatriz en enfermos de cáncer del pecho. Sin embargo, pues los investigadores preveídos, el análisis más reciente mostraron que RILA no podría predecir qué pacientes sufrirían los efectos secundarios adversos agudos - los durante las cuales ocurra o enseguida después de la radioterapia, tal como la quemadura de la piel que ocurre en algunos enfermos de cáncer del pecho. La anomalía era dolor agudo del pecho; RILA inferior predijo esto afectarían a qué enfermos de cáncer del pecho a corto plazo.

“Esto sugiere que el dolor agudo del pecho se pueda causar por diversos mecanismos biológicos que otros efectos secundarios inducidos por radiación,” dijo al Dr. Talbot.

El análisis anterior de 343 enfermos de cáncer del pecho del estudio del RECOMPENSAR y de 535 pacientes de otros estudio (Leicester, Nottingham y Derby - preste - el estudio) [1] había encontrado que los efectos secundarios de la radioterapia fueron afectados cerca independientemente de si los pacientes tenían una preferencia natural por la mañana o la tarde. Los pacientes con variaciones en los genes de PER3 o de NOCT, que se asocian a tener una preferencia de la tarde, tenían efectos secundarios peores si recibieron la radioterapia por la mañana. El último análisis de todos los pacientes del RECOMPENSAR ha encontrado que las variaciones en estos genes también tienen el mismo efecto para la diarrea aguda en enfermos de cáncer de la próstata.

“Si se confirman estas conclusión, podríamos evitar efectos secundarios en pacientes simple probando para estos genes y entonces aconsejando sobre la mejor hora para ser tratado,” dijo al Dr. Talbot. “Estamos trabajando actualmente en los mecanismos biológicos implicados, pero en enfermos de cáncer del pecho creemos que es debido a la sincronización de la división de células epiteliales.”

Él concluyó: “Antes de que éstos que encuentran se pueden ejecutar en la clínica necesitamos realizar la investigación adicional en grupos más grandes de pacientes y en más países. Entonces necesitamos hacer una juicio clínica para investigar la sincronización del tratamiento y para mostrar que éste, reduce de hecho el acontecimiento de efectos secundarios adversos.”

El Dr. Pierfrancesco Franco, profesor adjunto en el departamento de la oncología en la universidad de Turín, de Italia, y de la silla del comité joven de ESTRO, dijo: “Este estudio es una demostración elegante de cómo la investigación de translación potencialmente puede ayudar a oncólogos durante el procedimiento de toma de decisión clínico para ofrecer a pacientes una aproximación personalizada que equilibre la necesidad de controlar el tumor con la necesidad de disminuir los efectos secundarios sobre tejidos normales, optimizando el tratamiento de la radioterapia.”