El estudio provee de discernimiento en conectividad de la red del cerebro en pacientes desordenes sicopáticos

Los investigadores del hospital y de la Universidad de Yale de McLean han publicado conclusión de su estudio de los sistemas en grande en el cerebro, las conclusión que podrían perfeccionar la comprensión de los síntomas y de las causas del desorden bipolar, de la esquizofrenia, de la depresión, y de otras enfermedades mentales. Su papel, “Connectomics funcional de la patología afectiva y sicopática,” publicó en los procedimientos de la National Academy of Sciences de los Estados Unidos de América, detalla su investigación en conectividad de la red del cerebro en pacientes con desordenes sicopáticos.

Según el investigador Justin T. Baker, Doctor en Medicina, doctorado, director científico del guía del instituto de McLean para la tecnología en psiquiatría, el estudio “llevó una opinión del pájaro-aro la mirada en los sistemas en grande de las maneras en el cerebro interactivo el uno con el otro.” El panadero y sus colegas utilizaron datos de resonancia magnética funcionales de la proyección de imagen de más de 1.000 individuos, incluyendo los pacientes que habían sido diagnosticados con condiciones tales como desorden bipolar, esquizofrenia, y depresión. La información cerco con las exploraciones del descanso, en las cuales los temas fueron pedidos mentir simple en un analizador con sus aros abiertos, permitiendo que los investigadores capturen datos sobre fluctuaciones espontáneas en el cerebro.

El panadero explicó que el trabajo está basado en connectomics, el concepto de “medir todas las conexiones en el cerebro al mismo tiempo.” Él dijo que este tipo de “perspectiva del entero-sistema” difiere de la mayoría de la investigación en los asientos biológicos de condiciones psiquiátricas. “Para la mayoría de los estudios, enfermedades se estudian en el aislamiento, pero las pruebas sugieren fuertemente que las diagnosis psiquiátricas distintas no sean separadas por límites neurobiological sin obstrucción,” dijeron al panadero. “La aproximación que hemos tomado es observar el cerebro entero así que usted puede ver no sólo cómo los sistemas individuales--como el sistema visual y el sistema del motor--están funcionando, pero cómo sistemas más de categoría alta--como sistemas cognoscitivos--están funcionando en el cerebro para ver si hay correlaciones.”

Él dijo que el estudio es importante porque “no tenemos ninguna dimensiones objetivo de las enfermedades psiquiátricas que permiten que verifiquemos los partes de un paciente sobre sus síntomas--no hay vital firma hacia adentro la psiquiatría.” Este trabajo, sin embargo, permite el “cerebro “que toma las huellas dactilares” para intentar dirigir qué cambios en el cerebro se comparten a través de enfermedades y qué aspectos pudieron ser específicos a diversas enfermedades,” dijo al panadero. “Este trabajo apunta a las pruebas en un de alto nivel que hay cambios muy pronunciados en el cerebro que podría comenzar para servir como biomarker objetivo.”

Por otra parte, panadero declarado:

El estudio comienza a darnos una mejor manera de considerar cómo la esquizofrenia, el desorden bipolar, y la depresión son similares o han compartido causas subyacentes.” Él explicó que la investigación anterior ha indicado “que hay riesgo genético importante para la esquizofrenia y el desorden bipolar, y también sabemos que estas condiciones afectan a ciertas partes del cerebro, solamente los puntos culminantes de este estudio que un sistema es afectado o roto en función de cómo es severo es la enfermedad, con independencia de si era psicosis o una enfermedad afectada como la depresión.”

El panadero dijo que él y sus colegas proyectan emplear esta investigación con estudios en el funcionamiento de los sistemas de cerebro en grande relacionados con OCD y trauma e investigaciones más a largo plazo. “Queremos verlo si hay una huella dactilar para diversas condiciones y después utilizar esa información y aplicarla al individuo,” dijimos. “Estamos conducto los estudios que siguen a individuos en un cierto plazo para observar el cerebro para considerar cómo los síntomas están cambiando. Estamos intentando ir de la opinión de la foto de estos biomarkers algo que es mucho más dinámico y las capturas cambian y matizan.”

Fuente:

Hospital de McLean

Referencia del gorrón:

Panadero, 2019) connectomics funcionales de J T. y otros (de la patología afectiva y sicopática. PNAS. doi.org/10.1073/pnas.1820780116