El infarto renal conectó a daño agudo del riñón en pacientes con amyloidosis cardiaco

El amyloidosis sistémico es una causa importante del daño renal, sobre todo debido al daño directo del riñón causado por los depósitos de proteína anormal llamados amiloide, en la parenquimia del riñón. En pacientes con amyloidosis cardiaco, el infarto renal se asocia a daño agudo del riñón según un nuevo estudio en los procedimientos de la clínica de Mayo, publicados por Elsevier. Los investigadores recomiendan que una diagnosis del infarto renal se debe considerar sistemáticamente en pacientes con daño agudo inexplicado del riñón en el contexto de amyloidosis cardiaco.

El Amyloidosis es un grupo heterogéneo de enfermedades, clasificado según precursor la proteína principal que forma las fibrillas amiloideas. Los tipos más frecuentes son amyloidosis sistémico detectado de la cadena liviana de la inmunoglobulina (amyloidosis del AL); amyloidosis de circulación de la proteína del amiloide A del suero el reactivo de la agudo-fase (amyloidosis del AA); no-transformado o salvaje-tipo amyloidosis del transthyretin; y formas hereditarias causadas por las variantes genéticas que codifican las proteínas anormales. La implicación cardiaca (el factor más relevante del pronóstico) se está diagnosticando cada vez más en estos pacientes y es acompañada con frecuencia por la disfunción importante de otros órganos importantes. La cardiomiopatía amiloidea se puede asociar a las acciones thromboembolic, sobre todo debido a la fibrilación atrial, llevando a la formación intracardiaca del trombo, o ascender por el estado del hypercoagulability observado en pacientes con síndrome nefrótico.

La incidencia del infarto renal y los factores de riesgo para esta condición se han fijado nunca antes en esta población de pacientes. La tomografía calculada explora y la proyección de imagen de resonancia magnética es el método del patrón oro para confirmar el infarto renal pero puede ser inadecuada en pacientes con amyloidosis sistémico porque estos pacientes exhiben la función renal empeorada y/o tienen con frecuencia dispositivos del corazón.”

Vincent Audard, Doctor en Medicina, doctorado, principal investigador, Service de Néphrologie y trasplante, Groupe Hospitalier Enrique Mondor-Albert Chenevier, Université París Est Créteil, Créteil, Francia

En este estudio de observación, los investigadores en el centro de remisión del Amyloidosis del hospital de Enrique Mondor fijaron la frecuencia del infarto renal en 87 pacientes con el amyloidosis cardiaco confirmado que experimentó la escintigrafía renal de 99mTc-labeled DMSA a partir del 1 de octubre de 2015, hasta el 28 de febrero de 2018. Definieron a tres grupos de pacientes en base del desorden subyacente del amyloidosis: Amyloidosis del AL en 24 pacientes; amyloidosis transformado-transthyretin en 24 pacientes; y salvaje-tipo amyloidosis del transthyretin en 39 pacientes.

Una de las conclusión más importantes del estudio es que el daño agudo del riñón en un contexto del amyloidosis cardiaco puede ser debido al infarto renal. La incidencia del infarto renal era relativamente alta (el 20,7 por ciento) entre los 87 pacientes con una diagnosis definitiva del amyloidosis cardiaco confirmado. Estos casos fueron distribuidos uniformemente entre los tres grupos. A la hora de la escintigrafía renal, la frecuencia del daño agudo del riñón era más alta en pacientes con el infarto renal, y la probabilidad de la diagnosis renal del infarto según la presencia o de la ausencia de daño agudo del riñón era el 47,1 por ciento y el 14,5 por ciento, respectivamente.

Los investigadores sugieren que varios factores, incluyendo el daño directo del riñón debido a los depósitos de mecanismos amiloideos e indirectos del daño, tales como insuficiencia renal debido al volumen cardiaco inferior, se puedan implicar en la insuficiencia renal observada en estos pacientes.

Este estudio mostró que después excepto cajas del trasplante de corazón, la supervivencia paciente no difirió importante entre los pacientes con y sin una diagnosis del infarto renal. Por el contrario, los autores encontraron ese trasplante de la muerte y de corazón--la supervivencia renal censurada era importante más inferior en pacientes con el infarto renal.

Totales, estos datos sugieren que el infarto renal probablemente sea agregado al espectro de las manifestaciones renales relacionadas con el amyloidosis sistémico en casos de la implicación del corazón. Recomendamos que una diagnosis del infarto renal se debe considerar sistemáticamente en pacientes con daño agudo inexplicado del riñón en el contexto de amyloidosis cardiaco.”

Vincent Audard

Fuente:

Elsevier

Referencia del gorrón:

Audard, infartos renales del V. y otros (2019) y sus consecuencias para la función renal en pacientes con Amyloidosis cardiaco. Procedimientos de la clínica de Mayo. doi.org/10.1016/j.mayocp.2019.02.012.