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El flujo de vórtice conectó de cerca para ejercer presión sobre diferencias en los ventrículos del corazón

Los científicos japoneses en la universidad de Tokio de la agricultura y de la tecnología (TUAT), la universidad de Teikyo de la ciencia, y la universidad de Juntendo han encontrado -- en los estudios animales -- una relación estrecha entre el flujo de vórtice y las diferencias de la presión en los ventrículos, o cámaras más inferiores, del corazón. La nueva información podría informar al revelado los nuevos marcadores para la disfunción cardiovascular que puede llevar al paro cardíaco.

Sus conclusión fueron publicadas en abril de 2019 en el gorrón americano del Fisiología-Corazón y de la fisiología circulatoria.

Cada batido del corazón consiste en dos escenarios. En la primera fase, conocida como diástole, las cámaras más inferiores izquierdas y derechas del corazón (llamado los ventrículos) se relajan y se despliegan, y los flujos de sangre en ellos de las cámaras superiores izquierdas y derechas (llamadas atrio). Una vez que los ventrículos son completos de sangre, el segundo escenario, conocido como sístole, se acciona. Los músculos en el ventrículo emparedan el contrato y la sangre se bombea del ventrículo izquierdo a la aorta (arteria principal que lleva sangre oxigenada a la carrocería), y del ventrículo derecho a la arteria pulmonar (sangre deoxygenated que lleva de nuevo a los pulmones).

La disfunción diastólica es una enfermedad cardíaca común en ambos animales domésticos y seres humanos, determinado entre los ancianos, donde no funciona el escenario del diástole tan eficientemente como ella deba. Los músculos en las paredes del ventrículo se espesan y stiff, perdiendo su elasticidad, y no se relajan y no se despliegan correctamente. Como consecuencia, la capacidad de estas cámaras de llenarse de sangre se reduce. Esto a su vez hace sangre acumular en otras áreas de la carrocería.

La restricción en flujo causa la presión dentro de los ventrículos para acumularse mientras que la sangre bombeada con el latido del corazón siguiente intenta incorporar la cámara que, debido a su incapacidad para desplegarse correctamente, falta suficiente capacidad de acomodarla toda. La disfunción diastólica es caracterizada por una presión creciente en el ventrículo izquierdo mientras que la sangre oxigenada que vuelve de los pulmones intenta entrar. Mientras que la sangre sobrante tiene que ir en alguna parte, también causa sangre y la presión de acumularse en los vasos sanguíneos alrededor de los pulmones (congestión pulmonar) o en los buques que vuelven sangre de nuevo al corazón (congestión sistémica).

En el caso de la congestión pulmonar, el líquido puede escaparse a través de las membranas del buque en los alvéolos (sacos de aire minúsculos que permite cantina de aire) en los pulmones, dando por resultado edema pulmonar -- una condición donde la oxigenación de la sangre se empeora, llevando a las dificultades de respiración y, en casos graves, al paro cardíaco diastólico potencialmente fatal.

Como flujos de sangre del atrio izquierdo en el ventrículo izquierdo, forma una masa que remolina del líquido conocida como anillo de vórtice. En términos de su dinámica de fluidos, un vórtice giratorio se cree para fluir más eficientemente que un flujo derecho, constante del líquido y por lo tanto ayuda a la carga química del ventrículo izquierdo durante diástole. Un corazón sano que ejerce la suficiente fuerza de la succión tiene típicamente una diferencia intraventricular grande de la presión, mientras que un corazón con la disfunción diastólica tiene una diferencia intraventricular inferior de la presión.

Los estudios anteriores han sugerido esa vorticidad diastólica, o la dinámica de fluidos de la sangre en el ventrículo, se puede utilizar como indicador de la función diastólica. Sin embargo, el eslabón entre la diferencia intraventricular de la presión y la vorticidad diastólica es no entendible. Se piensa que las diferencias de la presión dentro de los ventrículos están conectadas a la formación de vortexes, y que el flujo de vórtice se podría utilizar como dimensión de la relajación ventricular que se asocia a paro cardíaco.

Para este estudio, los investigadores vigilaron seis perros anestesiados sanos para determinar si la dinámica de fluidos intraventricular se puede fijar clínico usando técnicas de proyección de imagen no invasores, y si la dinámica de fluidos empeorada puede ser una fuente de la disfunción diastólica que puede llevar al paro cardíaco.

“Mostramos la relación estrecha del vórtice y de la diferencia intraventricular de la presión y mostramos que ambos ellos pueden convertirse en nuevos marcadores de la propiedad ventricular izquierda de la relajación,” dijimos a Ryou Tanaka, profesor adjunto en el departamento de la cirugía veterinaria, la facultad de veterinaría, TUAT, y el co-autor del papel.

Ahora que los investigadores han fijado el lazo entre las diferencias de la presión y el flujo de vórtice intraventriculares en colmillos sanos, su paso siguiente es evaluar la dinámica de fluidos intraventricular en casos felinos. Según los autores, estas conclusión sugieren que otros estudios usando estos indicadores en temas enfermos estén autorizados.

Source:
Journal reference:

Matsuura, K. et al. (2019) Left ventricular vortex and intraventricular pressure difference in dogs under various loading conditions. American Journal of Physiology-Heart and Circulatory Physiology. doi.org/10.1152/ajpheart.00686.2018