Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

Las variantes genéticas asociadas a obesidad adulta comienzan a desempeñar un papel durante niñez temprana

El índice de masa corporal (BMI) en niños, niños y adultos es influenciado por diversos factores genéticos que cambien como envejecemos, según un nuevo estudio importante.

Un consorcio internacional de investigadores, llevado por los científicos en la universidad imperial Londres, la universidad de Surrey, y la universidad de Oulu, Finlandia, descubrió que BMI en bebés es influenciado por un equipo distinto de las variantes genéticas que desempeñan poco papel en la determinación del peso en vida posterior.

Encontraron, sin embargo, que algunas variantes genéticas se asociaron al comienzo del adulto BMI que desempeñaba un papel durante niñez alrededor de la edad de 4-7 años - sugiriendo que los orígenes de la obesidad en adultos pueden mentir en este escenario crítico de la niñez.

El estudio, publicado en avances de la ciencia, aumenta esperanzas que puede ser posible intervenir en esto edad temprana para ayudar a prevenir trayectorias malsanas del peso en vida posterior.

Nuestro estudio muestra que casi 100 variantes genéticas qué el aumento el riesgo de una persona de obesidad en edad adulta parece comenzar a tomar efecto en un escenario importante del revelado de la niñez, de la edad de alrededor cuatro,” dijeron a profesor mayor Marjo-Rita Jarvelin del autor, de la escuela imperial de la salud pública.

Factores ambientales como la comida que comemos y nuestra forma de vida tiene cada vez más impacto en el revelado de la obesidad mientras que envejecemos. Estos factores externos parecen desenmascarar gradualmente a los contribuidores genéticos a la obesidad que tenemos a partir de vida temprana, revelado de programación hacia una dirección malsana.

Hemos mostrado que los orígenes de la obesidad adulta mienten en niñez temprana, y que hay ventanas sin obstrucción a través del curso de la vida cuál se debe considerar mejor en la prevención de la obesidad.”

Profesor mayor Marjo-Rita Jarvelin, escuela imperial del autor de la salud pública

La investigación conducto como parte del consorcio temprano de la genética del incremento, que combina datos de estudios genoma-anchos múltiples de la asociación para determinar las variantes genéticas implicadas en el revelado humano.

En total, analizaban dimensiones tales como BMI y tasas de crecimiento a partir de 2 semanas a 13 años de edad de más de 22.000 niños y compararon éstos a las variaciones en su maquillaje genético. Esto permitió a los investigadores determinar las variantes genéticas comunes asociadas a los picos y a los mínimos de presión en BMI y sus sincronizaciones en niñez.

BMI (un indicador de las grasas de cuerpo) no sigue un camino lineal con la vida de una persona, sino que por el contrario tiene tres períodos distintos del cambio. Después de nacimiento, BMI sube rápidamente hasta la edad de nueve meses, adonde enarbola antes de disminuir otra vez hasta la edad de 5-6 años, conocida como “punto del rebote de la adiposidad”. BMI entonces aumenta constantemente hasta edad adulta temprana.

Los estudios anteriores han sugerido que el rebote de la adiposidad es un período dominante para determinar obesidad en vida posterior y los resultados de la nueva investigación ahora ayudan a explicar esas conclusión.

Los investigadores también descubrieron una nueva variante genética que tiene un efecto sobre el niño BMI, una variación en una región del genoma que contiene los genes LEPR y LEPROT. En adultos esta región genética está implicada en controlar los niveles de actividad de una hormona llamada el leptin que es producido por las células gordas para reducir apetito. Las pruebas también sugieren que en vida temprana desempeñen un papel en el revelado del cerebro.

Esta nueva variante revelada en el estudio, no aparece ser asociada a la regla adulta del peso, así que sus efectos se pueden limitar a la infancia.

“Sugiere que haya procesos biológicos distintos que impulsan BMI en la infancia comparada a más adelante en niñez y en edad adulta,” dijo a profesor Jarvelin. “Quisiéramos explorar más lejos esta variación en maquillaje genético en infancia para entender mejor su papel en el revelado.

“Si podemos explicar qué está suceso en vida temprana, después podemos comenzar a entender porqué algunas personas hacen obesas y algunas no lo hacen personas aunque están comiendo la misma cantidad de calorías. Esto puede permitir que abordemos los factores de riesgo que están llevando a la epidemia de la obesidad.”

El Dr. Silvano Sebert de la universidad de Oulu agregó:

Estamos esperanzados que los esfuerzos internacionales siguientes que estamos funcionando con ayudarán más lejos a abordar el riesgo temprano de obesidad.”