El optimismo conectó a más poco arriesgado de acciones cardiacas y de mortalidad por todas causas

Tener un modo de pensar optimista se conecta a un más poco arriesgado de acciones cardiacas y de mortalidad por todas causas, según la nueva investigación de la Facultad de Medicina de Icahn en el monte Sinaí. La investigación, publicada en la aplicación del 27 de septiembre la red del JAMA abierta, podía crear un nuevo objetivo para la salud preventiva y las nuevas intervenciones del comportamiento para los pacientes cardiacos.

Mientras que los 30 años pasados han establecido un vínculo entre la enfermedad cardíaca y varios factores psicológicos, tales como depresión y soledad, sólo tenga recientemente investigadores comenzados para poner a cero hacia adentro en la importancia médica de modos de pensar, tales como optimismo comparado con pesimismo. El optimismo se ha conectado de largo para mejorar funcionamiento en escuela y en los trabajos tales como ventas, deportes, esfuerzos políticos, y lazos sociales, pero es también un problema de salud importante que no se ha estudiado bien hasta ahora.”

Alan Rozanski, Doctor en Medicina, profesor de medicina (cardiología) en la Facultad de Medicina de Icahn en el monte Sinaí, y director de la cardiología nuclear y oficial académico cardiaco del prueba de la tensión y principal para el departamento de la cardiología en el monte Sinaí St Luke

En este estudio, las personas de investigadores conducto un meta-análisis completo de todos los estudios médicos publicados desde el inicio de la bio investigación del comportamiento denunciada (PubMed, Scopus y PsycInfo) que investigó la asociación entre el optimismo y el pesimismo, y el acontecimiento subsiguiente de acciones cardiovasculares y/o de la mortalidad por todas causas. Observaban 15 estudios médicos, casi todo basado en la Comunidad, implicando a aproximadamente 230.000 pacientes.

Muchos de los estudios analizados incorporaron “una prueba now-highly validada de la orientación de la vida,” que pide que los individuos contesten a seis preguntas estándar con respecto a pensamientos sobre su futuro. Ejemplos incluidos: “En épocas inciertas cuento con generalmente el mejor,” “soy siempre optimista sobre mi futuro,” o “preveo apenas que las cosas vayan mi manera.” El análisis hizo el ajuste para los factores clínicos importantes tales como depresión y actividad física, que son factores de riesgo también sabidos para la enfermedad cardíaca.

Totales, los investigadores encontraron que ésos con optimismo tenían una reducción del 35 por ciento en el riesgo de acciones cardiovasculares (ataque del corazón, recorrido, y muerte cardiaca) cuando estaban comparada a los temas pesimistas en el estudio. Los resultados eran altamente robustos, con el optimismo asociado a substancialmente más poco arriesgado en 9 de los 10 estudios médicos que examinaron acciones cardiacas. Los resultados también seguían siendo importantes después del ajuste para la depresión de co-ocurrencia, el nivel de actividad física, el género, y la educación (factores de riesgo para la enfermedad). También, los resultados similares fueron obtenidos entre los estudios realizados en los Estados Unidos y en el extranjero.

Los autores también observaron un lazo proporcional de la “respuesta a la dosis” entre la cantidad de optimismo y los resultados clínicos: cuanto más alto es el nivel de optimismo, más inferior es el riesgo para las acciones cardiacas o muerte.

El trabajo actual podría estimular investigaciones en los mecanismos biológicos por los cuales el optimismo asciende salud y el pesimismo asciende enfermedad. A lo largo de estas líneas, los autores citan los datos emergentes que conectan optimismo para mejorar salud metabólica y un más poco arriesgado de la inflamación. Además, el optimismo se asocia a mejores hábitos de la salud, tales como ejercicio y dietas sanas, mientras que el pesimismo se asocia a hábitos más pobres de la salud y a una mayor probabilidad de fumar. El Dr. Rozanski observa que estos datos son constantes con pruebas “que los optimistas tienen mejores habilidades de la vida y mecanismos que hacen frente, incluyendo una mayor tendencia de adoptar los comportamientos dinámicos que rechazan los problemas futuros. Los hábitos dinámicos de la salud aparecen ser parte de esto.”

“La nueva investigación representa una tendencia cada vez mayor que intente combinar la psicología positiva con la promoción de la salud en el mundo médico. Hasta ahora, la psicología positiva ha sido estudiada sobre todo por los especialistas del comportamiento, pero este estudio sugiere que eso tratar pesimismo y el incentivo del pensamiento optimista puedan estar bien adaptados para los diversos tipos de encuentros médicos, tales como la conducta de programas de rehabilitación cardiacos. Tal búsqueda de los programas para ayudar a pacientes a adoptar mejores hábitos y trato de la salud con retos mentales y emocionales mientras que se recuperan de ataques del corazón de vida-alteración, los recorridos, el paro cardíaco, o la cirugía de derivación coronaria,” explica al Dr. Rozanski. Él va a agregar, “nadie talla única en tratar pesimismo, pero las diversas aproximaciones prometedoras se han determinado, incluyendo la enseñanza de habilidades mejor que hacían frente pesimistas de los pacientes y la ayuda de ellas aprender cómo reconocer los pensamientos pesimistas automáticos, que entonces se pueden desafiar con técnicas reframing, una estrategia común empleada en terapia del comportamiento cognoscitiva.”

La investigación adicional necesitará fijar si el optimismo que se aumenta o se induce con estrategias dirigidas de la prevención o de intervención tenga subsidios por enfermedad similares comparado con el optimismo que es natural. Las conclusión actuales sobre optimismo y ventajas cardiacas pueden también llevar a los estudios futuros en las subsidios por enfermedad de otros modos de pensar positivos, tales como un propósito y una gratitud que se puedan ganar con intervenciones conducidas.