La exposición excesiva a los pesticidas es una causa probable para los síntomas neurológicos en diplomáticos Cuba-basados

Un nuevo estudio interdisciplinario en el “síndrome de La Habana” llevó por el Dr. Alon Friedman M.D. de la universidad de Ben-Gurion del Negev (BGU) en centro de la reparación del cerebro de Israel y de la universidad de Dalhousie en Nueva Escocia, Canadá, puntos a la exposición excesiva a los pesticidas como causa probable para los síntomas neurológicos entre los diplomáticos canadienses que residían en La Habana, Cuba en 2016.

Éste es el primer estudio de su clase centrada en diplomáticos canadienses.

El “síndrome de La Habana” era el nombre dado a los síntomas creídos inicialmente para ser ataques acústicos contra los E.E.U.U. y el estado mayor de embajada canadiense, primero denunciados en Cuba. Comenzando en agosto de 2017, los partes alisaron que los personales diplomáticos americanos y canadienses en Cuba habían sufrido una variedad de problemas de salud incluyendo dolores de cabeza y baja del balance, así como sueño, concentración, y las dificultades de la memoria.

Para asegurar el Dr. Friedman y las conclusión de sus personas se interpretan y se entienden correctamente, el Dr. Friedman elegido para discutir su investigación antes de la publicación par-revisada con el servicio de difusión canadiense que obtuvo un proyecto de informe al gobierno canadiense, escapado por una fuente desconocida.

La investigación será presentada en la fractura de las barreras del simposio de la ciencia de cerebro en Nueva York el domingo 27 de octubre. Una copia del papel se asienta en http://www.medRxiv.org.

El estudio detalla la naturaleza del daño, especifica las regiones del cerebro implicadas, incluyendo la barrera hematoencefálica y sugiere una causa posible bajo la forma de “inhibidores de la colinesterasa,” con los “insecticidas organofosforosos” que son una fuente probable. La colinesterasa (ChE) es una de las enzimas dominantes requeridas para el funcionamiento apropiado de los sistemas nerviosos de seres humanos, de invertebrados y de insectos.

En total, había 26 participantes canadienses: Incluyeron a 23 diplomáticos canadienses y a sus miembros de la familia que vivieron en La Habana en el estudio, así como los individuos que no vivieron en Cuba.

Podíamos también probar a varios de los temas antes y después de que volvieron de Cuba. Nuestras personas vieron cambios en el cerebro que ocurrió definitivamente durante el tiempo que estaban en La Habana.”

Universidad del Dr. Alon Friedman M.D. Ben-Gurion del Negev

El Dr. Friedman y sus personas atribuye las conclusión del estudio a los métodos multidisciplinarios y cuantitativos de la investigación, particularmente, su uso de las nuevas herramientas de las imágenes cerebrales incluyendo técnicas de proyección de imagen de resonancia magnética (MRI) avanzadas y magnetoencefalografía.

“Seguimos la ciencia, y con cada descubrimiento nos preguntamos que más preguntas,” dijo al Dr. Friedman. La “localización de la situación exacta de donde el cerebro fue herido era un factor importante que ayudado a llevarnos a realizar análisis de sangre bioquímicos y toxicológicos específicos y a alcanzar la conclusión que la causa más probable del daño era la exposición relanzada a las neurotoxinas.”

Los investigadores implicados también representaron una amplia gama de disciplinas, incluyendo la neurología, la neurología, la psiquiatría, audio-vestibular, oftalmología, la toxicología e incluso veterinaría.

“El estudio valida la necesidad de nosotros de continuar aprender más sobre el uso de pesticidas y otras toxinas,” dijo al Dr. Friedman. “Es un problema de salud global que nos recuerda cuánto todavía tenemos que aprender sobre el impacto que las toxinas tienen en nuestra salud.”