Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

Los hermanos de la gente con desorden de juego visualizan el impulsivity creciente, toma de decisión aventurada

Los hermanos biológicos de la gente con desorden de juego también visualizan marcadores del impulsivity y de la asunción de riesgos crecientes, según un nuevo estudio de la psicología de UBC. Las conclusión, publicadas hoy en neuropsicofarmacología, sugieren que la gente con desorden de juego - un término psiquiátrico para los problemas de juego serios - puede tener vulnerabilidades genéticas preexistentes a la enfermedad.

Este estudio es el primer para investigar vulnerabilidades al desorden de juego observando a hermanos. El desorden, que se asocia a consecuencias negativas severas incluyendo la depresión, la quiebra y la desintegración de la familia, influencias el hasta tres por ciento de la población canadiense.

Impulsivity, la toma de decisión aventurada y el tramitación alterado de la recompensa del cerebro se observan en gente con desorden de juego. Quisimos descubrir si estos marcadores representan vulnerabilidades preexistentes o son una consecuencia de cómo el juego cambia el cerebro. Para probar esto, estudiamos a los hermanos de los jugadores puesto que comparten el material genético y el ambiente similares.

Autor importante Eve Limbrick-Oldfield, profesor investigador postdoctoral en el departamento de UBC de la psicología y del centro para la investigación de juego

Los investigadores trabajaron con 20 personas con desorden de juego, 16 hermanos y un grupo de mando de voluntarios sanos. Pidieron los participantes terminar los cuestionarios y las pruebas cognoscitivas de la computador que midieron su comportamiento del impulsivity y de asunción de riesgos. También experimentaron la exploración del cerebro en un MRI mientras que jugaban una tarea de la máquina tragaperras, de medir reacciones del cerebro a las recompensas y a los triunfos.

Los investigadores encontraron que los jugadores del problema y los hermanos denunciados aumentaron la asunción de riesgos y el impulsivity comparados al grupo de mando. Por ejemplo, los jugadores del problema y sus hermanos eran más probables actuar impulsivo al experimentar emociones negativas, y apuestas más grandes puestas al tomar una decisión aventurada.

Interesante, los hermanos no mostraron ningún cambio en la reacción del cerebro a las recompensas comparadas al grupo de mando, dejando la posibilidad que la actividad cerebral encontrada en jugadores del problema pudo haber desarrollado como resultado de experiencia de juego.

Los investigadores observan que los hermanos de los jugadores del problema eran determinado difíciles de reclutar para el estudio porque los lazos de familia se esfuerzan a menudo como consecuencia de problemas de juego.

“Puesto que nuestro estudio tenía un tamaño de muestra relativamente pequeño, esperamos que anime a otros investigadores a replegarlo así que podríamos aprender más sobre cómo las genéticas desempeñan un papel en el desorden de juego,” dijimos al Dr. Henrietta Bowden-Jones, director del co-autor del estudio de la clínica de juego del problema nacional del Reino Unido, de donde reclutaron al grupo con desorden de juego.

Bowden-Jones dijo que las conclusión también destacan el potencial para la conciencia pública y la prevención de juego.

Source:
Journal reference:

Limbrick-Oldfield, E. H. et al. (2019) Neural and neurocognitive markers of vulnerability to gambling disorder: a study of unaffected siblings. Neuropsychopharmacology. doi.org/10.1038/s41386-019-0534-1