La tripa fetal tiene capacidades inmunes más bien desarrolladas que pensó previamente

La mayoría de los libros de texto de la biología explican que el sistema inmune fetal es en gran parte subdesarrollado y que aprende después de ser expuesto al mundo en el nacimiento. La nueva investigación de la universidad del hospital de la Facultad de Medicina de Pittsburgh y de niños de UPMC de los retos de Pittsburgh que paradigma, y ofrece la primera mirada completa en el sistema inmune de la tripa que se convierte. Las conclusión, publicadas hoy en la célula de desarrollo del gorrón, muestran que la tripa fetal tiene capacidades inmunes lejos más bien desarrolladas que pensaron previamente.

El revelado inmune intestinal de comprensión es crucial pues puede tener impactos importantes en el riesgo de desarrollar condiciones autoinmunes y autoinflammatory como síndrome del intestino irritable más tarde en vida. También abre la puerta en desarrollar las nuevas vacunas maternales que pueden ofrecer protecciones de por vida contra enfermedades infecciosas importantes incluso antes de nacimiento.”

Liza Konnikova, M.D., Ph.D., autor co-mayor y profesor adjunto de la pediatría en la Facultad de Medicina de Pitt y de un neonatologist en el hospital de niños de UPMC

Konnikova y sus colegas aplicaron análisis celulares y genomic avanzados para estudiar el maquillaje del sistema inmune en tejidos de la tripa a partir del 14 - a 23 fetos y niños de una semana que experimentaban cirugía para corregir defectos de la tripa.

“Nos sorprendieron encontrar que la capacidad inmune casi completa en la tripa se había convertido ya desde 14 semanas, y seguía siendo sobre todo infancia directa estable,” dijo a Konnikova. La tripa fetal tenía células de los sistemas inmunes naturales y adaptantes. El sistema inmune natural está siempre presente en la carrocería y no es específico, sino refiere a barreras, tales como piel, y células inmunes que respondan rápidamente a los invasores. El sistema inmune adaptante se crea en respuesta a una substancia no nativa, haciéndolo específico a ese invasor, pero necesita ser preparado para reconocer el patógeno antes de que pueda trabajar, que se puede lograr con la inmunización o la infección anterior.

En el sistema inmune natural, los investigadores encontraron una gran variedad de células de antígeno-presentación, que son cruciales a preparar y a activar el sistema inmune adaptante, y de células de asesino naturales, que atacan las células virus-infectadas y las células del tumor. Otras células inmunes naturales llamaron los neutrófilos, que se reclutan solamente a los sitios de la inflamación, fueron encontradas en niños después de nacimiento, pero no en los fetos.

Konnikova y sus colegas también encontraron cantidades abundantes de células de B y de células de T en la tripa fetal, que son parte del sistema inmune adaptante.

Asombrosamente, la mayor parte de las células de T eran del tipo de la “memoria” que ayudan a la carrocería a recordar a últimos invasores para responder más rápidamente a los ataques de la repetición en el futuro.

“Encontrar las células de T de la memoria era totalmente inesperado porque estas células necesitan ser expuestas a un patógeno a la forma, y usted pensaría que la placenta evitaría que la mayoría de los patógeno entraran en la matriz,” a Konnikova dijo. Ella especuló que los fetos podrían ser expuestos a los subproductos moleculares de patógeno del líquido amniótico que conectan hacia adentro, que comienzan a tragar ya desde 12 semanas.

Los autores del estudio sugieren que un gran número de las células de T de la memoria podrían ayudar a ofrecer una cierta protección inicial en el nacimiento, cuando exponen al bebé a un impacto súbito de microbios, y también a evitar que overactivated.

Konnikova observa que el estudio tiene algunas advertencias: El sistema inmune en la tripa puede no reflejar eso en otros tejidos; el tejido fetal fue limitado al segundo trimestre; y el tejido neonatal no fue obtenido de niños totalmente sanos.

En el futuro, los investigadores proyectan estudiar exactamente qué el sistema inmune fetal se expone en a la matriz, y si puede ser manipulado para beneficiar al feto creciente. La esperanza, según Konnikova, es que el sistema inmune se puede vigilar o manipular antes del nacimiento, potencialmente de cabeza a las diagnosis de la enfermedad en un primero tiempo extremadamente o vacunas maternales beneficiosas que se convierten.