El estudio establece claramente un gen que permita que el chlamydia tome la DNA del ambiente del ordenador principal

Según los centros para el control y prevención de enfermedades, los trachomatis del chlamydia son lo más común posible sexual denunciada - la enfermedad bacteriana transmitida de los E.E.U.U., sumando 1,7 millones de casos en 2017. Los regímenes son los más altos entre adolescentes y adultos jovenes. No tratado izquierdo, chlamydia puede causar ceguera y esterilidad. Más allá de los E.E.U.U., el chlamydia es llevar sexual - la infección bacteriana transmitida por todo el mundo.

Un papel reciente de personas de biólogos moleculares estableció jefatura en la universidad de Kansas estableció claramente un gen que permite que el chlamydia tome la DNA de su ambiente del ordenador principal.

Ahora, los antibióticos principales para tratar chlamydia son doxycycline y azithromycin, pero éstos son similares qué usted tomaría para el acné trasero o una infección respiratoria, a respectivamente. Esas drogas no sólo afectan a chlamydia, pero también afectan a los lotes de otros microbios, incluyendo su microbiome. Así pues, mientras que hay suficientes drogas ahí fuera para eliminar su infección del chlamydia, usted también potencialmente está rompiendo su flora natural. Desarrollar un terapéutico que pueda ser específico al chlamydia es de importancia bastante grande. Estamos aprendiendo cada vez más ese homeostasis de su tripa, de la microflora de su carrocería, que es importante para la salud.

Autor importante Scott LaBrie, estudiante doctoral en el departamento de ciencia biológicas moleculares en KU

Los colaboradores de LaBrie en la investigación presentada en mBio eran estudiantes de tercer ciclo Zoë Dimond, Kelly Harrison, Srishti Baid, científico postdoctoral Jason Wickstrum de KU, y con P. Scott Hefty, profesor de ciencia biológicas moleculares. Los investigadores de KU del laboratorio fuerte también trabajaron con el co-autor Roberto Suchland de la universidad de Washington.

“Para causar la enfermedad, chlamydia debe incorporar una célula huesped y protegerse contra defensas del ordenador principal mientras que también repliega en grandes números de modo que pueda extenderse a las células circundantes,” el autor correspondiente fuerte dijo. “Los mecanismos que muchas bacterias utilizan para causar a enfermedad son detectados a menudo compartiendo y admitiendo la nueva DNA, la molécula que compone los genes de un organismo. Hasta ahora, no se ha entendido bien cómo el chlamydia detecta la nueva DNA. Sin embargo, usando una herramienta genética nueva, este papel determinó un gen que permite que el chlamydia obtenga la nueva DNA de su ambiente circundante.”

El equipo de investigación utilizó una herramienta genética llamada la “mutagénesis del transposon” que genera una mutación en un único gen. Los investigadores rompieron más de 80 genes en el cromosoma de la bacteria del chlamydia, después observaron efectos sobre incremento y la infección.

“Hay áspero 1.000 genes que pueden potencialmente ser rotos,” LaBrie dijo. “No ha habido muchas herramientas genéticas desarrolladas para investigar la biología básica del chlamydia. Así pues, esto permite que rompamos aleatoriamente genes individuales -- entonces investigue cuáles es el efecto o el fenotipo. Eso puede entonces destacar la importancia de ese gen y del papel que puede ser que juegue en la capacidad del organismo de causar enfermedad.”

LaBrie comparó la prueba de las funciones del chlamydia en el nivel molecular a los experimentos en un vehículo militar.

“Que es donde viene esta herramienta hacia adentro,” él dijo. “Un poco la comparo a un Humvee militar. Si usted no tenía ninguna idea para cuál ese vehículo estaba, usted puede ser que pueda golpear fuera sus linternas con el pie. Y entonces usted notaría que viaja solamente durante el d3ia, no en la noche. Si usted dispara el neumático, puede ser que no vaya dondequiera. Entonces si usted eliminó su pistola, puede ser que impulse por todas partes, pero no mata a cualquier persona. Ésa es clase de lo que estamos haciendo con diversos pedazos de Chlamydia -- estamos eliminando diversos componentes específicos, y después estamos observando cómo ese afecta a su capacidad o a la réplica, o infectamos y conseguimos en la célula huesped, o como de bien hace en la infección del guardapolvo del ordenador principal.”

Usando esta proceso-de-eliminación en placas de Petri y modelos del ratón, las personas aislaron un gen crítico en el chlamydia que codifica una proteína que detecte la nueva DNA de su ambiente del ordenador principal, nombrada “ct339.”

“La mutación en este gen ofreció la oportunidad de generar las pruebas que sin el gen intacto, chlamydia podrían detectar no más el nuevo material genético que ayuda con la adaptación a su ambiente, incluyendo defensas del ordenador principal,” Hefty dijo.

LaBrie llamó la investigación “ladrillo fundacional.”

“Esperamos que esta herramienta pueda destacar diversos genes y sus productos, que entonces se podrían apuntar para la terapéutica,” él dijo. “Puede ser que esté ésa dentro de esta biblioteca de mutantes allí sería algo que podría salir como un mecanismo absoluto usado para la virulencia que podría entonces ser apuntada -- cualquiera por un poco de droga que podría atar e inhibir esa proteína de realizar su función, o determinando algo que está en la superficie que se puede apuntar para una vacuna. Total, ésta es sobre todo ciencia básica, pero podría ayudar a desarrollar los objetivos para la terapéutica futura.”

LaBrie, que saluda de Sacramento, de California, y de la universidad india asistida de las naciones de Haskell para su estudiante estudia antes de venir a KU, dijo que él esperaba ganar su grado del doctorado en la próxima primavera. Después de eso, él proyecta volver a poner a Alaska con su esposa adonde él apunta continuar su carrera de la investigación.

Source:
Journal reference:

LaBrie, S. D. et al. (2019) Transposon Mutagenesis in Chlamydia trachomatis Identifies CT339 as a ComEC Homolog Important for DNA Uptake and Lateral Gene Transfer. mBio. doi.org/10.1128/mBio.01343-19