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Los mercados rurales de la comida en Etiopía venden menos productos en el precio alto, afectando saludes infantiles

Los pobres rurales en Etiopía tienden a vivir cerca de los mercados de baja calidad que venden a menos grupos de alimentos en los precios altos, afectando al contrario la salud de niños en estas comunidades, un nuevo estudio de investigadores en el instituto de investigación internacional de la política alimenticia (IFPRI) han encontrado. Las conclusión, extraídas de datos de Etiopía rural, marcan la primera tentativa de examinar cómo los mercados rurales varían en su diversidad, competitividad, frecuencia, y asequibilidad de la comida, y cómo estas características se asocian a las dietas de los niños.

A pesar de algunas mejorías estos últimos años, la calidad de las dietas del niño en Etiopía rural sigue siendo impactantemente pobres, especialmente en nuestras áreas del levantamiento topográfico donde la mayoría de los niños apenas comen grapas básicas y no mucho. Pero la solución importunada a este problema ha sido siempre diversificación del granja-nivel, con poco foco del plan de acción o investigación sobre los mercados físicos donde incluso la gente pobre obtiene la mayor parte de sus comidas de la no-grapa. Aquí es adonde vino nuestro estudio hacia adentro.”

Derek Headey, co-autor del estudio, el investigador sénior de IFPRI

El estudio, los “mercados de la comida y la nutrición rurales del niño,” co-fueron autor por Derek Headey de IFPRI y Kalle Hirvonen; Juan Hoddinott de la Universidad Cornell; y publicaron a David Stifel de la universidad de Lafayette, en la edición de octubre de 2019 del gorrón americano de la economía agrícola. Utilizó un levantamiento topográfico longitudinal innovador de hogares y de mercados de la comida en algunas de las áreas más pobres de Etiopía rural.

Los investigadores utilizaron estos datos para fijar que de los siete grupos de alimentos recomendados por la Organización Mundial de la Salud (WHO 2008) fueron consumidos por los niños jovenes, y entonces fijado si los mercados locales de la comida vendieron estas comidas y en qué costo.

“Encontramos una asociación estadístico importante entre el número de grupos de alimentos de la no-grapa disponibles en el mercado y el consumo de los niños de grupos de alimentos de la no-grapa, y esta asociación existe después de controlar para una amplia gama de factores,” Hirvonen dijo.

Moviendo a partir de tres grupos de alimentos de la no-grapa en el mercado a seis aumentos la probabilidad del consumo de cualquier grupo de alimentos de la no-grapa por 10,5 puntos de porcentaje. De los niños en la muestra, el 54% consumieron las comidas de la no-grapa en el día anterior; esto traduce a un aumento del 19% en la probabilidad de un niño que consume un grupo de alimentos de la no-grapa.

Estas asociaciones son similares en magnitud a ésas entre la diversidad de la producción del hogar y la diversidad dietética. Los investigadores también encontraron que el hogar y la diversidad de la producción comunitaria es especialmente importantes para algunos productos, determinado lechería, pero también las frutas y verduras.

El estudio también reveló una asociación entre el número de comerciantes que vendían la comida y el consumo de comidas de la no-grapa; en mercados con más de veinte vendedores de la comida, la probabilidad que un niño consuma un grupo de alimentos de la no-grapa sube por cerca de 12 puntos de porcentaje.

Mientras que Etiopía rural es agrícola diversa, los sitios todos del estudio se sitúan en los pobres, lugares comida-inseguros donde incluso están pobres el relativamente mejores lejos en términos absolutos. Los precios para las comidas de la no-grapa en casi todos los sitios del levantamiento topográfico eran altos: en un promedio, el costo de una caloría de una comida de la no-grapa es 12 veces más arriba que una caloría de la grapa más barata. “Esas conclusión sugieren que la pobreza y los precios altos sean apremios importantes en la capacidad de mercados de perfeccionar dietas rurales,” dicen Stifel.

“Nuestros resultados nos hacen prudentes sobre los efectos probables de los programas de la diversificación del granja-nivel porque el acceso a las comidas sanas no es el único problema. , Sin embargo, encontramos un ciertas pruebas indirectas que la promoción de la lechería y de la fruta y verdura pudo perfeccionar el consumo de los niños de estos productos específicamente,” Hoddinott dijimos. “Y algunas comidas relativamente nutritivas, tales como legumbres, las tuercas, y algunas frutas y verduras, son relativamente asequibles, y quizás infravaloradas por los padres con conocimiento alimenticio limitado.”

Final, las conclusión sugieren que las mejorías importantes en dietas rurales dependan del acceso perfeccionado a los mercados de alta calidad que entregan una amplia gama de comidas sanas en los precios asequibles. “Los asientos agrícolas de un mejor vástago probable de los mercados rurales no de la especialización creciente en el nivel de granja sino de la diversificación en la comida a nivel sistema, dando por resultado incluso mayor dependencia de los mercados para ambas ventas y compras agrícolas de la comida a largo plazo,” Headey dijo. “Cómo mejor acelerar el revelado de mercados rurales más de alta calidad de la comida es una parte crítico importante para la investigación futura.”

Source:
Journal reference:

Headey, D., et al. (2019) Rural Food Markets and Child Nutrition. American Journal of Agricultural Economics. doi.org/10.1093/ajae/aaz032.