El estudio explica el origen del cerebro que correlaciona la diversidad para la dominación ocular

El cerebro visual humano dedica la mayor parte de sus recursos neuronales para tramitar la parte de la escena visual que vemos con ambos aros. Para lograr esta meta, los aferentes de los dos aros que representan el mismo punto binocular en espacio visual sienten bien a vecinos cercanos en la corteza visual primaria, el primer beneficiario cortical de la entrada visual. A su vez, la corteza visual primaria dota cuidadosamente sus recursos neuronales para representar estímulos dentro de cada punto binocular tan eficientemente como sea posible. La corteza visual primaria de diversa especie logra esta meta usando diversas estrategias. En seres humanos y macaques, la corteza parte el mapa del espacio visual en pares intercalados de galones para los aros izquierdos y derechos que forman una configuración de la cebra. En carnívoros, la corteza parte el mapa en las gotas que forman una configuración dálmata. En roedores y lagomorfos, los aferentes de los dos aros mezclan y no forman ninguna configuración específica. Por décadas, el origen de estas configuraciones corticales oculares diversas seguía siendo un rompecabezas polémico.

En un estudio reciente que será publicado en el gorrón de la neurología el 14 de noviembre, los investigadores encontraron pruebas que las configuraciones oculares de la dominación son diversas porque la cantidad de corteza disponible para representar cada punto binocular varía grandemente a través de especie y de animales individuales de la misma especie. En seres humanos, la corteza visual primaria dedica rectángulos corticales grandes para representar cada punto binocular, permitiendo que los aferentes de los dos aros formen ejecutarse de los galones paralelo a lo largo del eje más corto del rectángulo. Sin embargo, en gatos, la corteza dedica cuadrados corticales más pequeños para representar cada punto binocular y los aferentes se obligan para formar configuraciones de la gota. Finalmente, en ratones, la corteza es demasiado pequeña y los pocos aferentes que representan la misma mezcla binocular del punto y no forma ninguna configuración específica.

Los investigadores también encontraron que, cuando los recursos corticales disminuyen para representar los puntos que son cada vez más lejanos del punto de la fijación visual, el medio aro que está el más cercano a la nariz (retina nasal) domina y accede a un espacio más cortical que el aro de la otra mitad (retina temporal). Por lo tanto, apenas mientras que la mano derecha domina el motor que tramita en seres humanos derechos, la retina nasal domina aumentos del tramitación del contacto visual y de esta dominación con la distancia del punto de la fijación. Tomado junto, apoyo de estos resultados la noción que la corteza visual primaria optimiza sus recursos neuronales para codificar tan eficientemente como sea posible las diversas combinaciones del estímulo disponibles en cada punto binocular del espacio visual. El trabajo fue hecho por Sohrab Najafian en el laboratorio de Jose Manuel Alonso en la universidad de estado de la universidad de Nueva York de la optometría.