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La admisión del azúcar influencia el conjunto de circuitos de la recompensa del cerebro

La idea del apego de la comida es un tema muy polémico entre científicos. Los investigadores de la universidad de Aarhus han cavado en este tema y han examinado qué suceso en los cerebros de lingotes cuando él bebe el agua de azúcar. La conclusión está sin obstrucción: el azúcar influencia el conjunto de circuitos de la recompensa del cerebro de las maneras similares a ésas observadas cuando se consumen las drogas adictivas. Los resultados acaban de publicarse en los partes científicos del gorrón.

Cualquier persona que ha explorado desesperadamente a sus armarios de cocina para un pedazo de chocolate olvidado sabe que el deseo para la comida aceptable puede ser duro de controlar. ¿Pero es realmente apego?

No hay duda que el azúcar tiene varios efectos fisiológicos, y hay muchas razones por las que no es sano. Pero he estado en la duda de los efectos que el azúcar tiene en nuestro cerebro y comportamiento, había esperado poder matar a un mito.

Michael Winterdahl, profesor adjunto en el departamento del remedio clínico en la universidad de Aarhus y uno de los autores principales del trabajo

La publicación se basa en los experimentos hechos usando siete lingotes que reciben dos litros de agua de azúcar de diario durante un período de 12 días. Para correlacionar las consecuencias de la admisión del azúcar, de los investigadores reflejados los cerebros de los lingotes al principio del experimento, después del primer día, y después del 12mo día de azúcar.

“Después de apenas 12 días de admisión del azúcar, podríamos ver cambios importantes en la dopamina del cerebro y los sistemas del opiáceo. De hecho, el sistema del opiáceo, que es esa parte de la química del cerebro que se asocia a bienestar y a placer, fue activado ya después de la primera admisión,” dice Winterdahl.

Cuando experimentamos algo significativo, el cerebro nos recompensa con un sentido del disfrute, de la felicidad y del bienestar. Puede suceso como resultado de estímulos naturales, tales como sexo o socialización, o de aprender algo nuevo. “Los estímulos naturales” y “artificiales”, como las drogas, activan el sistema de la recompensa del cerebro, donde los neurotransmisores como la dopamina y los opiáceos se liberan, Winterdahl explican.

Abrimos una ranura en la embestida

“Si el azúcar puede cambiar el sistema de la recompensa del cerebro después de solamente doce días, como vimos en el caso de los lingotes, usted puede imaginarse que los estímulos naturales tales como aprendizaje o acción recíproca social están activados en el fondo y reemplazados por el azúcar y/o otros estímulos “artificiales”. Somos todos que buscan la embestida de la dopamina, y si algo nos da un retroceso mejor o más grande, después de la cual es lo que elegimos” explicamos al investigador.

Al examinar si una substancia como el azúcar es adictiva, uno estudia típicamente los efectos sobre el cerebro del roedor. el ¨It, por supuesto, sería ideal si los estudios se podrían hacer en los seres humanos ellos mismos, pero los seres humanos son duros de controlar y los niveles de la dopamina se pueden modular por varios diversos factores. Son influenciados por lo que comemos, si jugamos a juegos en nuestros teléfonos o si incorporamos un nuevo lazo romántico en el medio de la juicio, con el potencial para la gran variación en los datos. El lingote es una buena opción porque su cerebro es más complejo que un roedor y se gira como humano y bastante grande para las estructuras profundas del cerebro de la proyección de imagen usando los analizadores del cerebro humano. El estudio actual en minipigs introdujo un montaje bien-controlado con la única variable que era la ausencia o la presencia de azúcar en la dieta.

Source:
Journal reference:

Winterdahl, M. et al. (2019) Sucrose intake lowers μ-opioid and dopamine D2/3 receptor availability in porcine brain. Scientific Reports. doi.org/10.1038/s41598-019-53430-9