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El estrógeno desempeña un papel en la extensión de las metástasis del hígado en cánceres no-sexo-específicos

Se sabe que el microambiente del tumor desempeña un papel importante en la progresión del cáncer. ¿Pero podía el estrógeno presente en este microambiente facilitar el incremento de las metástasis del hígado en las mujeres afectadas por los cánceres del colon, pancreáticos y de pulmón? El es un qué personas de investigadores del instituto de investigación del centro de salud de la universidad de McGill (RI-MUHC) sugiere, en un estudio que muestre por primera vez que el hígado microambiente inmune reacciona a las células metastáticas diferentemente en masculino y en ratones femeninos y que, de hecho, el estrógeno femenino principal de la hormona puede contribuir indirectamente al incremento de metástasis. Sus conclusión, publicadas recientemente en comunicaciones de la naturaleza, ofrecen un análisis razonado para la exploración adicional del papel de las hormonas de sexo en enfermos de cáncer femeninos y de las ventajas potenciales de las drogas del anti-estrógeno tales como tamoxifen en el tratamiento de los cánceres de la hormona-independiente que se extienden por metástasis al hígado.

Qué nos incitó comenzar esta investigación era nuestro encontrar que los microambientes inmunes de las metástasis del hígado en los ratones masculinos y femeninos están regulados diferentemente. Éramos también conscientes de los partes basados en las juicios clínicas que los pacientes femeninos no responden a la inmunoterapia así como a los pacientes del varón y que en conjunto, pacientes de la inmunoterapia reciente con las metástasis del hígado respondemos más mal a tratamientos que pacientes sin metástasis del hígado.

Por lo tanto quisimos determinar los factores únicos a las reacciones masculinas y femeninas a la enfermedad metastática del hígado que podría explicar estas conclusión y podría llevar eventual a los resultados perfeccionados de la inmunoterapia para los pacientes.”

El Dr. Pnina Brodt, científico mayor en el programa de investigación de cáncer en el RI-MUHC y autor importante del estudio

El Dr. Brodt y sus personas observados la acción recíproca entre las células metastáticas que entran en el hígado y el microambiente único de este órgano, en modelos del ratón del carcinoma del colon, pancreático y del pulmón, enfermedades malas que no tienen una polarización negativa sin obstrucción del sexo y no se dependen de las hormonas de sexo para el incremento.

Aumentando y disminuyendo los niveles de estrógeno en su ratón modela, las personas descubrió que el estrógeno desempeña un papel en la extensión de las metástasis del hígado--una causa importante de la muerte cáncer-asociada. Específicamente, encontraron que esta hormona regula la acumulación en el hígado de células inmunes naturales tuétano-derivadas hueso tales como las células mieloide-derivadas del supresor (o MDSC) y macrófagos inmunosupresivos.

Los asesinos de la célula cancerosa pueden hacer amigos del enemigo

Cuando las células metastáticas entran en el hígado, se reclutan las células inmunes naturales, algunos de la médula. Estas células tienen la capacidad de matar a las células cancerosas, pero una vez en el ambiente del tumor, pueden también detectar inmunosupresivo y el tumor que ascienden funciones.

MDSCs, por ejemplo, no afecta directamente a incremento de la célula cancerosa, sino puede hacer tan cambiando el microambiente alrededor del tumor en el hígado.

“MDSCs puede impedir la actividad de los linfocitos de T, cuyo papel es matar a las células cancerosas. De esta manera, actúan para ascender--bastante que acorte--el incremento de metástasis,” explica al Dr. Brodt, que es también profesor en los departamentos de la cirugía, de la oncología y del remedio en la universidad de McGill.

Las personas observaron que el estrógeno induce un ambiente tolerante inmune que ayude a las células del tumor para crecer, y que el retiro del estrógeno reduce la acumulación y la actividad de MDSCs que, de cierta manera, sienta bien a “amigos” del enemigo.

“La realización que el cáncer es una comunidad de células, no apenas las células cancerosas, pero también las células que lo rodean ha sentido bien a una parte importante de cómo la comunidad científica ahora ve el cáncer y de cómo debe ser tratado,” dice al Dr. Brodt.

¿Hacia el tratamiento contra el cáncer género-específico?

En esta era de administración personalizada del cáncer y con el esfuerzo mundial de desarrollar las drogas que apuntan el microambiente del tumor, la percatación del hecho de que los pacientes masculinos y femeninos pueden responder diferentemente a tales tratamientos es muy importante.

“Esto se debe ahora tener en cuenta para diseñar mejor, estrategias género-más específicas del tratamiento, especialmente cuando conocemos esa incidencia colorrectal del cáncer, por ejemplo, está aumentando de la población más joven,” dice al Dr. Brodt.

Hay varias drogas aprobadas del anti-estrógeno actualmente en uso clínico rutinario. Sin embargo, su uso se restringe a los pacientes con los cánceres hormona-sensibles tales como cáncer de pecho.

La posterior investigación se autoriza para determinar si el estrógeno desempeña el mismo papel en enfermos de cáncer, y si las drogas del anti-estrógeno de la toxicidad inferior tales como tamoxifen se podrían utilizar conjuntamente con inmunoterapia para neutralizar el ambiente inmunosupresivo en los pacientes que tienen cánceres no-sexo-específicos, son premenopausal y tienen niveles más altos de estrógeno.

Source:
Journal reference:

Milette, S., et al. (2019) Sexual dimorphism and the role of estrogen in the immune microenvironment of liver metastases. Nature Communications. doi.org/10.1038/s41467-019-13571-x.