Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

El programa de Tejas reduce efectivo el uso de antipsicóticos en niños en acogida

Los investigadores de Rutgers han encontrado que una estrategia de Tejas para reducir la medicación antipsicótica para los niños puede servir como modelo para otros programas de Medicaid del estado.

El estudio fue publicado en el gorrón de la academia americana de niño y de psiquiatría adolescente.

La juventud en el sistema de acogida de Estados Unidos es cerca de cinco veces más probablemente de tomar las medicaciones antipsicóticas, una clase de medicaciones para manejar su salud mental y del comportamiento, que niños en el público en general.”

Thomas Mackie, profesor adjunto en la escuela de Rutgers de la salud pública

En la reacción, sobre 31 programas de Medicaid del estado nacionalmente están experimentando con diversas aproximaciones para asegurar el uso seguro y juicioso de medicaciones antipsicóticas. Estos programas de Medicaid se desafían para dirigir estas preocupaciones mientras que también aseguran el acceso a las medicaciones antipsicóticas se mantienen para la juventud que son clínico óptimos, especialmente los ésos con psicosis, el autismo y la otra comida de los E.E.U.U. y para drogar indicaciones clínicas Administración-aprobadas.

La estrategia de Tejas incluye cuatro elementos: un control de la salud mental administrado en el plazo de 72 horas del niño que es quitado del cuidador original; un gráfico del pasaporte de la salud en datos reclamación-basados; una línea psiquiátrica de la consulta para el estado mayor, los cuidadores y los jueces del bienestar infantil; y una revista retrospectiva de si las medicaciones psicotrópicas prescritas resolvieron parámetros de la mejor práctica del estado después de la medicación antipsicótica fue prescrita y dispensada.

El estudio intentó examinar si este programa era efectivo en reducir el número de juventud en acogida prescribió las medicaciones antipsicóticas sin marca para manejar síntomas de condiciones tales como desordenes de la conducta o desordenes de la hiperactividad de la atención, mientras que no disminuía el uso para los desordenes con indicaciones del FDA, tales como desordenes del espectro del desorden bipolar o del autismo.

Después de que la estrategia comenzara, los investigadores de Rutgers encontraron que el programa dio lugar áspero a un 5 por ciento al 8 por ciento de reducción en el uso antipsicótico para sin marca tratada juventud para las condiciones como desordenes de la hiperactividad de la conducta o de la atención, mientras que no se encontró ningunos cambios importantes para la juventud tratada para las condiciones FDA-indicadas.

Estas conclusión muestran que el programa de Tejas redujo efectivo el uso de las medicaciones antipsicóticas para las condiciones sin marca donde están las más grandes las preocupaciones clínicas mientras que no reducen las medicaciones antipsicóticas para las condiciones FDA-indicadas donde pruebas más fuertes existen para el uso antipsicótico entre la juventud.

“Aunque el modelo de Tejas alistó solamente juventudes en acogida, las innovaciones similares se están extendiendo cada vez más a la población en general de la juventud de los Medicaid-asegurados,” Mackie dijo. “Este estudio proporciona las nuevas pruebas importantes que sugieren que los estados continúan incorporar o renovar la partícula extraña de estos servicios médicos del comportamiento adicionales en ordenaciones Medicaid-manejadas del cuidado.”

Source:
Journal reference:

Mackie, T. I., et al. (2020) Antipsychotic Use Among Youth in Foster Care Enrolled in a Specialized Managed Care Organization Intervention. Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry. doi.org/10.1016/j.jaac.2019.04.022.