El estudio demuestra la potencia de la inteligencia colectiva conectada para la salud pública

¿Cuánta gente morirá de uso del tabaco en países desarrollados en 2030?

Un nuevo estudio de investigadores en la escuela de Annenberg para la comunicación encontró esa la mayoría de la gente, los fumadores y a los no fumadores semejantes, estaba en ninguna parte cerca de exacto en sus respuestas a esto y otras preguntas sobre efectos sobre la salud que fumaban. Pero crítico, el estudio, conducto por el candidato doctoral Douglas Guilbeault y profesor Damon Centola, encontró una manera de ayudar a gente a ser más exacta en su evaluación de riesgos que fumaban: discutir sus ideas con otras personas.

Hablamos mucho hoy sobre la información falsa, pero otro problema está entendiendo mal. Incluso si la información que es diseminada es efectiva, la gente puede sin embargo entender mal o malinterpretar esa información.”

Damon Centola, profesor, escuela de Annenberg para la comunicación

La información compartida en campañas de la salud pública y en etiquetas de advertencia del tabaco es exacta. Se ha estudiado y probado una y otra vez para asegurarla transporta la información efectiva sobre los efectos mortales de fumar. Pero, la gente continúa fumar. Centola y Guilbeault se preguntaban si ése podría ser un problema del malentendido.

Los investigadores crearon una red en línea en la cual pidieron 1.600 participantes, incluyendo ambos fumadores y no fumadores, contestar a preguntas sobre los riesgos para la salud asociados a fumar. En la primera ronda del estudio, todos los participantes contestaron a las preguntas solamente. Para los segundos y terceros cartuchos, se permitió cambiar sus respuestas pero todavía trabajaban a los participantes en el grupo de mando solamente. Sus respuestas no llegaron a ser más exactas.

Mientras tanto, se permitió a dos grupos conectados de participantes ver las respuestas de otras y utilizar esa información para revisar sus conjeturas para los segundos y terceros cartuchos. Un grupo consideró simple las respuestas de participantes anónimos, mientras que el otro grupo podía considerar si las conjeturas venían de fumadores o de no fumadores.

La respuesta a la cuestión de cuánta gente morirá en países desarrollados es una figura desalentadora: 30 millones, según la Organización Mundial de la Salud. En ambos grupos conectados donde los participantes compartieron respuestas, todo el mundo las reacciones a la pregunta perfeccionó dramáticamente. Apenas hablando en una red social, los participantes vinieron de distancia con mucho mejor una comprensión de sus propios riesgos que fumaban, que es un indicador dominante de la intención de un fumador de salir.

“En el nivel individual, gente no se estimula a menudo para cambiar sus creencias,” Guilbeault dice, “pero si usted les muestra que otras personas piensan diferentemente, puede animar el cambio de la creencia bajo condiciones apropiadas.”

Después de terminar los tres cartuchos de preguntas sobre riesgos que fumaban, entonces pidieron los participantes terminar un levantamiento topográfico sobre su experiencia. El levantamiento topográfico mostró que cuando la gente era en las redes donde ella podría ver que otros eran fumadores y no fumadores, ella era la más probable denunciar perfeccionar su opinión sobre el otro grupo. Si ella era un fumador, ella ahora pensó más favorable en no fumadores, y vice versa.

“La mayoría de la gente piensa que cuando alguien encuentra a una pieza del outgroup, ella es más probable hacer atrincherada en su posición,” a Centola dice, “pero en este estudio con los fumadores y los no fumadores, encontramos que ella hace real más receptiva a los puntos de vista uno del otro y al respecto mutuo desarrollado por uno a.”

Centola y su laboratorio, el grupo de la dinámica de la red, que incluye Guilbeault, han probado su idea de la inteligencia colectiva conectada en una variedad de temas como cambio de clima, la inmigración, y el control de armas. Este estudio, publicado hoy en PLOS UNO, es el primer para demostrar la potencia de la inteligencia colectiva conectada para la salud pública.

Source:
Journal reference:

Guilbeault, D & Centola, D. (2020) Networked collective intelligence improves dissemination of scientific information regarding smoking risks. PLOS ONE. doi.org/10.1371/journal.pone.0227813.