Los ratones del laboratorio pueden tener diferencias en microbiome del intestino delgado con respecto a seres humanos

Hay un consenso cada vez mayor que el microbiome de la tripa está implicado en muchos aspectos de la salud física y mental, incluyendo el inicio de la enfermedad de Parkinson, de la esclerosis múltiple, e incluso de algunos comportamientos. El microbiota del intestino delgado particularmente es probable tener efectos importantes sobre salud humana porque la mayoría de los alimentos y de las drogas son absorbidos por la carrocería en esta situación. Para estudiar el microbiome de la tripa, los investigadores utilizan típicamente ratones y ratas porque estos animales son fáciles tomar cuidado de, se reproducen rápidamente, y tienen muchas semejanzas biológicas a los seres humanos. Pero hay diferencias importantes entre los seres humanos y estos animales. Una tal diferencia--la propensión para que roedores de laboratorio coman sus propias heces--puede tener implicaciones importantes para la investigación relacionada con el microbiome del intestino delgado.

En un estudio publicado en el gorrón Microbiome, los investigadores en el laboratorio de Rustem Ismagilov, Ethel Wilson Bowles de Caltech y el profesor de Roberto Bowles de la química e ingeniería química y el director del instituto de Jacobs para la ingeniería molecular para el remedio, muestran que los ratones estándar del laboratorio (que consuma sus heces) pueden tener diferencias importantes en sus comunidades microbianas del intestino delgado con respecto a seres humanos.

La comunidad de investigación ha sido consciente por muchas décadas que los roedores de laboratorio consumen las heces, una práctica conocida como coprophagy, pero qué no se ha entendido es cómo esta actividad afecta real a condiciones dentro del intestino delgado, dice dijo el escolar postdoctoral de Bogatyrev, de Caltech en la ingeniería química y al autor importante del estudio.

“La mayoría de los investigadores también asumen que coprophagy es resuelto por los ratones de cubierta en los suelos del alambre que permiten que fracasen las heces. Sin embargo, las ratas y los ratones son muy buenos en la derecha del impulso de la consumición como sale,” él dicen, “así que sospechamos que los suelos del alambre no pudieron real ser ése efectivo.”

En el estudio, Bogatyrev y sus investigadores compañeros investigaron el microbiome en los intestinos delgados de los ratones del laboratorio para ver si difieren el microbiome y su función cuando estos ratones se previenen de consumir su propio impulso, y si el hacer tan haría estos ratones del laboratorio más similares a los seres humanos.

Para descubrir, el equipo de investigación ajustó ratones con las “copas de la cola”--pañales básicamente pequeños del ratón que capturan el feculence de los animales y evitan que lo coman. Cuando los investigadores analizaban los contenidos de la tripa y a las comunidades microbianas de estos ratones diapered, encontraron diferencias importantes en sus intestinos delgados con respecto a las de ratones estándar.

Como se habría previsto, los ratones que consumieron impulso tenían cargas microbianas mucho más altas (alrededor 100 veces más arriba), de microbiota del intestino grueso (y fecal), y diversos perfiles de los ácidos de bilis en sus intestinos delgados, comparados con los ratones diapered. Sus intestinos eran similares, sin embargo, a los de seres humanos con desordenes microbianos del crecimiento excesivo, tales como pequeño crecimiento excesivo bacteriano intestinal (SIBO), que puede causar diarrea y baja de peso. En cambio, las condiciones dentro de los intestinos delgados de los ratones que no comieron sus propias heces más de cerca se asemejaron a las condiciones dentro del intestino delgado de un ser humano sano.

Bogatyrev llama el proceso de traer bacterias fecales en el intestino delgado a través de la “uno mismo-reinoculación coprophagy.” Consumiendo su propio impulso, los ratones reintroducen bacterias del intestino grueso en el intestino delgado, y cambian las condiciones y a las comunidades microbianas en la tripa superior.

Bogatyrev y sus colegas no tentativa determinar cómo la uno mismo-reinoculación pudo afectar generalmente a la investigación que implicaba ratones, pero sospechan que podría haber implicaciones amplias a las áreas de investigación numerosas si los sistemas digestivos de los modelos del ratón no se comportan como los de seres humanos.

Una área podía ser investigación dietética. Si usted tiene más microbios en el intestino delgado, ése, a su vez afecta a la composición del bilis-ácido allí y los alimentos en la dieta se pueden absorber diferentemente. Grasas, por ejemplo. Otra área podía implicar probiotics y la ecología microbiana de la tripa. la Uno mismo-reinoculación puede causar resultados contrarios en protocolos de la controlado-administración porque usted no sabe el probiotics está siendo reintroducido a la tripa por los animales ellos mismos.”

Escolar postdoctoral dicho de Bogatyrev, de Caltech en la ingeniería química y autor importante del estudio

Y otra área grande cuando sea coprophagy importaría podía ser investigación de la droga, Bogatyrev agrega. Los roedores del uso de los investigadores en modelos preclínicos, y las drogas administradas se absorben a menudo en el intestino delgado, donde pueden potencialmente ser afectados por microbiota del intestino delgado.

“Aunque hay un reconocimiento que la uno mismo-reinoculación con la flora fecal y los metabilitos pueden ser una entrega y él puede afectar a algunos resultados del estudio, apenas no sabemos todavía importante es. Este trabajo sugiere que los efectos de la uno mismo-reinoculación necesiten riguroso ser probados, que ofrece una plétora de oportunidades para la investigación futura, a” Bogatyrev dice.

Source:
Journal reference:

Bogatyrev, S.R., et al. (2020) Self-reinoculation with fecal flora changes microbiota density and composition leading to an altered bile-acid profile in the mouse small intestine. Microbiome. doi.org/10.1186/s40168-020-0785-4.