Tulane establece programa de investigación COVID-19 para desarrollar tratamientos de una vacuna y de la prueba

Del trabajo para desarrollar uno de los primeros modelos del primate no humano para la enfermedad nueva del coronavirus 2019 (COVID-19) a diseñar nuevas estrategias terapéuticas y pruebas nanotecnologÃa-basadas para diagnosticar rápidamente infecciones, los investigadores en Tulane University están respondiendo a través de disciplinas a la epidemia emergente del coronavirus.

El centro de investigación nacional del primate de Tulane (TNPRC) está estableciendo un programa de investigación COVID-19 para desarrollar tratamientos de una vacuna y de la prueba contra el virus. Primero, los investigadores crearán un modelo del primate no humano para estudiar la progresión clínica de la enfermedad, cómo se transmite a través del aire y cómo afecta específicamente a los envejecimientos de la población. Los investigadores esperan contestar a muchos de los desconocido sobre la enfermedad, incluyendo porqué más viejos individuos son más susceptibles a las complicaciones y a la muerte de ella.

A principios de este año, TNPRC movilizado para hacer uno de los primeros centros de investigación en el país para obtener la aprobación de los centros para que control de enfermedades reciba las muestras del coronavirus nuevo, llamadas SARS-CoV-2. TNPRC es el único centro de investigación nacional del primate con un laboratorio regional del Biocontainment (RBL) en sitio que sea capaz de alto nivel del biocontainment requerido estudiar una enfermedad infecciosa emergente como COVID-19. También tiene la capacidad más grande de la nación para estudiar la transmisión de agentes infecciosos en primates no humanos a este nivel del biocontainment, que es crítico pues los respondedores de la salud pública acometen para entender y para frustrar la extensión de la enfermedad.

“Es importante que sigamos siendo ágil en nuestra investigación de modo que poder responder rápidamente a los brotes como esto que necesitan la comprensión inmediata,” dijéramos a director Jay Rappaport, doctorado, e investigador principal de TNPRC para el proyecto de investigación COVID-19. El “estar aquí, con estos recursos únicos y la experiencia, es emocionante porque tenemos una oportunidad y un privilegio reales de ayudar con la reacción inmediata de la salud pública.”

COVID-19 es causado por un virus llamado SARS-CoV-2. El virus es una pieza de la familia del coronavirus que es un primo cercano a los virus del SARS y de MERS que han causado brotes en el pasado. Ha habido más de 75.000 casos confirmados y por lo menos 2.000 muertes del virus, según figuras recientes de la Organización Mundial de la Salud (WHO). Mientras que la mayor parte de los casos están en China, el brote se ha extendido a 25 países con 15 casos confirmados en los Estados Unidos. El virus se desarrolló probablemente de los ordenadores principal animales a uno que puede extenderse de personal.

TNPRC utilizará una concesión del asiento de Brown para cerco datos preliminares mientras que los investigadores buscan el financiamiento federal y filantrópico para esfuerzos de investigación más expansivos del coronavirus.

Rappaport llevará a personas de colaboradores del centro con experiencia única en aerobiology, virología, inmunología, pulmonology, y veterinaría. Todo el trabajo conducto en el RBL bajo el más alto, la mayoría del seguro riguroso y de normas de calidad y será supervisado por el director de Tulane de la seguridad biológica Angela Birnbaum, experto nacionalmente certificado de la seguridad biológica.

Birnbaum lleva a un grupo de trabajo nacional que ponga en marcha un programa de investigación colaborativo sobre COVID-19 entre los centros de investigación nacionales del primate (NPRCs). El grupo trabajará para desarrollar vacunas y evaluar tratamientos contra la enfermedad usando un primate no humano modele. Liberará conclusión de la investigación a los científicos y a los colaboradores en tiempo real para acelerar progreso para encontrar tratamientos y prevenciones acertados contra la enfermedad.

Para responder eficazmente a un brote global que se esté moviendo tan rápidamente como esto, es esencial tener distribución de la colaboración y de datos entre el NPRCs a ayudar a informar a la reacción de la salud pública. Y es imprescindible que este trabajo está hecho con los protocolos más estrictos del seguro en el lugar mientras que aprendemos más sobre este patógeno.”

Angela Birnbaum, director de Tulane de la seguridad biológica

Los investigadores de Tulane también trabajarán para desarrollar una prueba rápida para COVID-19 usando los diagnósticos avanzados desarrollados por Tony Hu, doctorado, silla presidencial de Weatherhead en la innovación de la biotecnología. Hu llevará el proyecto que utilizará las pruebas altamente sensibles de la sangre o de la saliva que confían en estrategias nanotecnologÃa-basadas para encontrar biomarkers de la enfermedad. Los investigadores en el centro de la diagnosis celular y molecular de la Facultad de Medicina de Tulane trabajarán con los investigadores en el TNPRC para validar las pruebas usando el modelo del primate no humano.

“La meta de esta tecnología es apuntar para la detección más temprana de la enfermedad, ofrecer a mejores calculadores de la progresión de la enfermedad, diferenciación rápida de la especie del coronavirus, y supervisión en tiempo real cómo los pacientes responden a los tratamientos así que podemos perfeccionar resultados,” de Hu dijo. “Esto es especialmente urgente ahora puesto que ha habido los partes que COVID-19 está extendiendo antes de la gente que sabe que él está enfermo.”

Otros investigadores a través de Tulane están trabajando en los esfuerzos COVID-19. El virólogo Bob Garry es parte de personas que decodifican el genoma del coronavirus para determinar sus orígenes y cómo se desarrolló posiblemente de palos y de pangolins. La enfermedad de cabeza que modela al experto James “mac” Hyman en la escuela de Tulane de la ciencia y que lo dirige está creando modelos matemáticos para rastrear la extensión del coronavirus y la eficacia de esfuerzos de pararla.

El epidemiólogo y el ecologista Lina Moses, doctorado de la enfermedad, en la escuela de Tulane de la salud pública y del remedio tropical está en esfuerzos de investigación de Ginebra que coordinan con el WHO y la red global de la alarma y de la reacción del brote mientras que trabajan para evitar que el brote se extienda en una epidemia global.