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Inmunosupresores de Repurposing para manejar COVID-19

Puede ser que parezca paradójico sugerir que la immunosupresión podría desempeñar un papel en el manejo de COVID-19. La opción terapéutica aparentemente lógica para esta enfermedad sería una antivirus. Lamentablemente, repurposing terapias antivirus ha probado decepcionar hasta ahora, y las pruebas para soportar su uso rutinario en COVID-19 están faltando actualmente.

Mientras que la asistencia estándar actual para la mayoría de la gente con COVID-19 es de apoyo, un subconjunto de pacientes llega a ser seriamente mal con un estado hyperinflammatory potencialmente peligroso para la vida llamado síndrome de la baja del cytokine. Este estado clínico es difícil de predecir por adelantado. Cuando ocurre es caracterizado rápidamente empeorando la disfunción multiorgan incluyendo falla respiratoria y un immunothrombosis de participación coagulopathy clínico distintivo de la vasculatura pulmonar. Los antígenos presentados por las células infectadas activan los sistemas inmunes naturales y adaptantes. El upregulation incontrolado de células inmunes lleva a un aumento de cytokines proinflammatory incluyendo interleukin-6 e interleukin-1. Esto a su vez aumenta permeabilidad vascular y el reclutamiento inflamatorio de la célula en la parenquimia de pulmón que causa daño de pulmón agudo y falla respiratoria subsiguiente. Como miríada de moléculas proinflammatory y los marcadores inflamatorios están implicados en la inmunorespuesta típica a la infección y este estado hyperinflammatory y hypercoagulable, los impulsores dominantes de la inflamación y la mortalidad en COVID-19 severo son discutibles. Como tal, la ventaja de tratar este estado hyperinflammatory todavía no se ha establecido totalmente en COVID-19.

En pacientes con COVID-19 severo, hay mortalidad importante en la segunda semana de la enfermedad, a pesar de muchos estudios que describen una caída progresiva en cuenta viral. Esto puede explicar parcialmente la falta de éxito con antivirals. En esta situación, el daño inmune-impulsado, tal como síndrome de la baja del cytokine, puede ser qué está impulsando mortalidad. Por lo tanto temprano el reconocimiento y el lanzamiento pronto de la immunosupresión pueden beneficiar a estos pacientes.

El síndrome de la baja del Cytokine es un fenómeno sabido, y los síndromes patofisiológico similares existen en enfermedades autoinmunes tales como enfermedad idiopática juvenil sistémica del alambique del inicio de la artritis y del adulto. También se encuentra como complicación de la terapia quimérica del linfocito T del receptor del antígeno (linfocito T del VEHÍCULO) usada para las malignidades hematológicas.

Interleukin-6 y los caminos impulsados interleukin-1 tienen un papel fundamental en el síndrome de la baja del cytokine asociado a COVID-19 y en otro reconocieron previamente síndromes de la baja del cytokine. Las terapias que apuntan estos caminos incluyen el tocilizumab (antagonista del receptor interleukin-6) y el anakinra (antagonista del receptor interleukin-1). Éstos ambos son registrados por la administración terapéutica de las mercancías (TGA) para la baja del cytokine síndrome-como condiciones autoinmunes tales como artritis idiopática juvenil sistémica. Anakinra se ha utilizado previamente en el tratamiento del síndrome de la activación del macrófago, un síndrome de la baja del cytokine asociado a condiciones autoinmunes. Tocilizumab se registra para la administración del síndrome de la baja del cytokine secundario a la terapia del linfocito T del VEHÍCULO. La posibilidad de adoptar estas terapias inmunosupresivas en COVID-19 es soportada por pruebas tempranas de estudios de observación. Sin embargo, estas drogas necesitan la misma cautela que prescribir sin marca y experimental en COVID-19 hasta que se validen en juicios clínicas.

No todas las drogas inmunosupresivas mantienen la misma promesa. Mientras que los corticosteroides sistémicos son inmunosupresores efectivos, los brotes anteriores y actuales sugieren que sus efectos fisiológicos más amplios lleven al daño incierto de la ventaja y del potencial. Por consiguiente, se evitan en cuidado rutinario a menos que para una indicación reconocida. La colquicina también ha generado de interés debido a su efecto sobre el camino beta inflammasome-mediado interleukin-1 que es parte de la inmunorespuesta natural. Sin embargo, su uso en COVID-19 sigue siendo sin probar. Baricitinib, un inhibidor de la cinasa de Jano usado para la artritis reumatoide, fue determinado con un ejercicio de máquina-aprendizaje como potencialmente reducir el asiento viral en las células en COVID-19, pero no tiene actualmente ningún uso establecido en síndrome de la baja del cytokine.

Algunas distinciones importantes existen entre repurposing racional de la immunosupresión en el ‑ 19 de COVID y otra discutió extensamente terapias experimentales. Tocilizumab es ya parte de la administración prueba-basada del síndrome T-célula-inducido VEHÍCULO de la baja del cytokine, una condición que comparta semejanzas patológicas. En cambio, las estrategias antivirus propuestas que incluyen la cloroquina, el hydroxychloroquine, y el ivermectin son confiados en mecanismos nuevos de la acción y de las pruebas de baja calidad, mientras que aumentan seguro importante trata.

COVID-19 plantea una amenaza polifacética que requiere una aproximación multimodal y estratificada del tratamiento, transitioning posiblemente de aproximaciones virus-apuntadas en el estado temprano de la enfermedad para el immunomodulation en enfermedad inmune-mediada tarde-inicio. El ejemplo de la inhibición interleukin-6 e interleukin-1 demuestra que una aproximación cohesiva y considerada hacia prescribir sin marca en COVID-19 es necesaria. Esto se debe utilizar en consulta con subspecialties relevantes y droga y los comités terapéuticos. La toma de decisión debe también incluir pacientes y a sus familias. Pues no es todavía asistencia estándar, denunciar resultados del seguro y de la eficacia como parte de juicios clínicas es altamente deseable. Con tales dimensiones, el remedio repurposed se puede reclutar apropiadamente en el combate pandémico sin el desafío de prescribir sensato.

Source:
Journal reference:

Shivakumar, S., et al (2020) Immunosuppression for COVID‑19: repurposing medicines in a pandemic. Australian Prescriber. doi.org/10.18773/austprescr.2020.037