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La actividad física diaria puede perfeccionar la función ejecutiva en los niños que la necesitan más

Un estereotipo común de la escuela-edad es que los cabritos elegantes son unathletic. Sin embargo, como un avance reciente del estudio del profesor adjunto Keita Kamijo en la universidad de Tsukuba y del profesor adjunto Toru Ishihara en la universidad de Kobe muestra, la actividad física se conecta para mejorar la capacidad cognoscitiva, que a su vez se relaciona con el funcionamiento académico en escuela. La comprensión de los efectos de la actividad física sobre la cognición ha sido difícil por varias razones. Los “estudios anteriores observados la entrega demasiado ampliamente,” explican a profesor Kamijo, “cuando analizamos los datos, nosotros podían considerar que la actividad física ayuda a los niños más si comienzan con la función ejecutiva pobre.”

Las funciones ejecutivas refieren a tres tipos de habilidades cognoscitivas. El primer es la capacidad de suprimir impulsos y de inhibirlos reflejo-como comportamientos o hábitos. Para fijar esta capacidad, pidieron los niños indicar el color en el cual las palabras como “rojo” y “azul” fueron visualizadas en una pantalla de ordenador. Esto es fácil cuando las palabras y los colores igualan (“rojo” visualizado en fuente roja), pero requiere a menudo la inhibición de una reacción refleja cuando no lo hacen (“rojo” visualizado en fuente azul). La segunda habilidad es la capacidad de llevar a cabo la información en memoria de trabajo y de tramitarla. Esto fue evaluada probando como de bien los niños podrían recordar cadenas de cartas que varían de largo. La tercera habilidad cognoscitiva es adaptabilidad mental. Esto fue medida pidiendo que los niños cambien con frecuencia las reglas para categorizar círculos coloreados y cuadrados de forma-basado a Colorado - basado.

Profesor Kamijo y profesor Ishihara, y sus colegas reanalizaron los datos de los experimentos anteriores en los cuales la función ejecutiva fue fijada en niños antes y después de varios meses de la intervención diaria con actividad física, tal como actividades aerobias, juegos de pelota, y jugar la etiqueta. Observaban un factor que fue faltado en los análisis iniciales. Es decir, consideraban si la eficacia de la intervención dependió de las muescas iniciales de la línea de fondo.

Los investigadores encontraron que las habilidades cognoscitivas, que se han mostrado a de cerca se asocian a funcionamiento académico, perfeccionaron la mayoría en los niños cuyas habilidades eran inicialmente pobres. Las personas también encontraron que el tiempo creciente pasado haciendo actividad física regular no afectó negativo a la función cognoscitiva en los niños que comenzaron con mejores funciones cognoscitivas.

Que la actividad física diaria puede perfeccionar la función ejecutiva que encuentra en los niños que pudieron necesitarla tiene más algunas implicaciones prácticas.

Porque las funciones cognoscitivas evaluadas en nuestro estudio se relacionan con el funcionamiento académico, podemos decir que la actividad física diaria es crítica para los niños escuela-envejecidos. Nuestras conclusión pueden ayudar a las instituciones educativas a diseñar los sistemas apropiados para maximizar los efectos de la actividad física y del ejercicio.”

Keita Kamijo, profesor adjunto, universidad de Tsukuba

Source:
Journal reference:

Ishihara, T., et al. (2020) Baseline cognitive performance moderates the effects of physical activity on executive functions in children. Journal of Clinical Medicine. doi.org/10.3390/jcm9072071.