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COVID-19 tiene impacto negativo sustancial en el bienestar físico y mental de familias

Los cambios disruptivos en curso de esfuerzos de reducir la extensión de COVID-19 están teniendo un impacto negativo sustancial en el bienestar físico y mental de padres y de sus niños en todo el país, según un nuevo levantamiento topográfico nacional publicado hoy en pediatría.

Los factores de ansiedad afectan a las familias determinado que provienen cambios en trabajo, escuela y los horarios del cuidado de día que están afectando finanzas y llegan hasta a las redes del apoyo a la comunidad, según el levantamiento topográfico de cinco días de padres a través los E.E.U.U. corrida del 5 de junio - ejecútese 10 de junio por el hospital de niños del Jr. de Monroe Carell en el hospital de niños de Vanderbilt y de Ana y de Roberto H. Lurie de Chicago.

Remate la línea resultados mostrados:

  • el 27% de padres denunciaron el empeoramiento de la salud mental para ellos mismos
  • el 14% denunciado la salud del comportamiento de empeoramiento para sus niños
  • el 24% de padres denunciaron una baja del cuidado de niños regular

El impacto de cambios precipitados, sistémicos al empleo y de la deformación del tener acceso a una red social limitada está rompiendo la base de familias en todo el país. Empeorando salud física y mental eran similar ningún materia la raza de la persona, la pertenencia étnica, la renta, el estado de la educación o la situación. Sin embargo, disminuciones más grandes en bienestar mental fueron denunciadas por las mujeres y los padres solteros.

COVID-19 y las dimensiones de controlar su extensión han tenido un efecto sustancial sobre los niños de la nación. Un número cada vez mayor de los niños de la nación va hoy, perdidoso seguro patrón-patrocinado seguro hambriento y su cuidado de niños regular. La situación es urgente y requiere la atención inmediata de responsables políticos federales y del estado.”

Stephen Patrick, Doctor en Medicina, MPH, director, centro para la política sanitaria de saludes infantiles, centro médico de Vanderbilt de la universidad de Vanderbilt

Patrick es también un neonatologist en el hospital de niños en Nashville.

Reconocieron a los padres con la menor de edad 18 de los niños para medir cambios en su salud, el estado del seguro, la seguridad alimentario, el uso de los recursos públicos de la ayuda alimentaria, el cuidado de niños y el uso de los servicios de la atención sanitaria puesto que el pandémico COVID-19 comenzó.

Desde marzo, más familias están denunciando inseguridad alimentaria, y más confianza en los bancos de alimentos, y están demorando las visitas de los niños a los proveedores de asistencia sanitaria. Con los casos COVID-19 y las muertes en la subida alrededor del país, las familias pueden continuar experimentar niveles más altos de necesidad y de desorganización.

  • La proporción de familias con la inseguridad alimentaria moderada o severa creciente a partir de la 6% hasta el 8% de marzo a junio.
  • Los niños revestidos por el abrigo del seguro patrón-patrocinado de los padres disminuyeron a partir la 63% al 60%.

Llamativo, las familias con los niños jovenes denuncian salud mental peor que ésos con más viejos niños, apuntando al papel fundamental que las ordenaciones del cuidado de niños desempeñan en el funcionamiento cotidiano de la familia.

“La baja del cuidado de niños regular relacionada con COVID-19 ha sido una descarga eléctrica importante a muchas familias,” dice a Matthew M. Davis, Doctor en Medicina, MAPP, silla interina del departamento de la pediatría en la Facultad de Medicina y vicepresidente de Feinberg de la Universidad Northwestern y jefe de la transformación de la salud de la comunidad en el hospital de niños de Ana y de Roberto H. Lurie de Chicago.

“Por la mitad casi de todos los casos donde los padres dijeron que su propia salud mental había empeorado y que el comportamiento de sus niños había empeorado durante el pandémico, habían perdido sus ordenaciones usuales del cuidado de niños. Necesitamos ser conscientes de estos tipos de factores de ansiedad para las familias, que extienden mucho más alla de COVID-19 como una infección o enfermedad.”