Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

Los investigadores desarrollan organoids funcionales del corazón 3D de las células madres embrionarias del ratón

El revelado del corazón como suceso in vivo, o en un organismo vivo, es un proceso complejo que ha sido tradicionalmente difícil de imitar in vitro, o en el laboratorio. En un nuevo estudio, los investigadores de la universidad médica y dental de Tokio (TMDU) desarrollaron organoids funcionales tridimensionales del corazón de las células madres embrionarias del ratón que se asemejan de cerca al corazón que se convierte.

El corazón consiste en capas múltiples del tejido incluyendo muchos diversos tipos de la célula, incluyendo el músculo cardíaco de trabajo, las células del tejido conectivo, y las células que componen los vasos sanguíneos. Estas células trabajan juntas para asegurar un funcionamiento apropiado del corazón y así el abastecimiento constante de sangre fresca, oxigenada al descanso de la carrocería.

Estudiar todas las formas de la enfermedad cardíaca en el laboratorio y desarrollar las drogas nuevas para tratar estas enfermedades requieren los modelos de la enfermedad que se asemejan de cerca al corazón real. Mientras que se ha hecho el esfuerzo de generar las células musculares de músculo cardíaco ines vitro, estas células presentes como grupos sin la organización del tejido vista in vivo.

A pesar de su función aparentemente simple, el corazón es un órgano complejo con una estructura aún más compleja. Para lograr ese nivel de complejidad estructural, durante el revelado el corazón se expone a una miríada de señales. Quisimos capitalizar en nuestro conocimiento de las moléculas de la transmisión de señales durante el revelado del corazón y generar los organoids del corazón que se asemejan al corazón que se convierte más de cerca que técnicas actuales.”

Profesores Jiyoung Lee y Fumitoshi Ishino, autores correspondientes del estudio

Para lograr su meta, los investigadores observaban en los factores implicados en el revelado del corazón in vivo y especularon que el factor de incremento del fibroblasto de la proteína 4 (FGF4) y un complejo que consiste en el laminin y el entactin (complejo) de LN/ET, se saben que de las proteínas se expresa en el corazón embrionario, es necesario y suficiente habilitar semejanza estructural entre los organoids del corazón y el corazón embrionario real. De hecho, las células madres embrionarias del ratón expusieron a FGF4 y LN/ET mostró considerable semejanza al corazón que se convertía basado en análisis estructurales así como moleculares.

Intrigantamente, el proceso del revelado en los organoids del corazón reflejó de cerca los cambios morfológicos durante el revelado embrionario del corazón in vivo. Una mirada más atenta en los componentes celulares que componían los organoids del corazón reveló que las células del corazón embrionario, incluyendo las células de las cuatro cámaras así como del sistema de la conducción, estaban presentes en la organización estructural considerada durante el revelado embrionario. Importantemente, los organoids del corazón poseyeron propiedades funcionales cerca de sus hacia adentro - vivo - contrapartes.

“Éstos son los resultados llamativos que muestran cómo nuestro método ofrece un modelo biomimetic del corazón que se convierte usando un protocolo bastante simple. Esta herramienta podría ser útil en estudiar los procesos moleculares durante el revelado del corazón, y en desarrollar y la prueba de las drogas nuevas contra enfermedad cardíaca,” diga a profesores Lee e Ishino.

Source:
Journal reference:

Lee, J., et al. (2020) In vitro generation of functional murine heart organoids via FGF4 and extracellular matrix. Nature Communications. doi.org/10.1038/s41467-020-18031-5.