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El estudio indica una explicación antigua en eslabón entre los seres humanos y el primate de larga duración

Muchos seres humanos viven para ver su 70s y 80s, algunos incluso alcanzan 100 años. Pero la vida es mucho más corta para nuestros parientes animales más cercanos. Los chimpancés, por ejemplo, raramente le hacen la edad 50 del pasado, a pesar de la distribución del casi 99% de nuestra clave genética.

Mientras que los avances en remedio y la nutrición en los 200 años pasados han agregado años a las vidas útiles humanas, un nuevo estudio sugiere que podría haber una explicación más antigua porqué los seres humanos son el primate de larga duración.

La parte del secreto a la longevidad humana, los investigadores dicen, pueden mentir en cambios químicos a lo largo de la DNA dentro de nuestras células que redujeron el índice de envejecimiento humano en 7 a 8 millones de años puesto que fueron nuestros antepasados sus maneras separadas de chimpancés.

Las conclusión aparecerán de sept. el 21 en las transacciones filosóficas del gorrón de la sociedad real B.

En la década pasada, los investigadores han encontrado que las marcas químicas en el genoma humano -- modificaciones que pueden afectar a actividad de gen sin la alteración de la serie subyacente de la DNA -- cambie real como envejecemos.

Los estudios han mostrado que ciertos sitios a lo largo de nuestra DNA ganan o pierden las etiquetas químicas llamadas los grupos metílicos de una manera que tiempo de las marcas, como un metrónomo. Los cambios son tan constantes que pueden ser utilizados como “reloj del envejecimiento” para informar la edad de una persona en el plazo de a menos de cuatro años.

El nuevo estudio, llevado por los investigadores en la universidad de Duke University y de George Washington, las marcas la primera vez que tales cambios relativos a la edad se han analizado en chimpancés, dijo al autor importante Elaine Guevara, profesor auxiliar de la investigación de la antropología evolutiva en el duque.

Guevara y los colegas analizaban algunos 850.000 de estos sitios en sangre a partir de 83 chimpancés envejecidos 1 a 59.

En efecto, encontraron que el envejecimiento deja su marca en el genoma del chimpancé, apenas como hace en seres humanos. Más de 65.000 de la DNA sitúa a los científicos escudriñados cambiados en a reloj-como manera a través de la vida útil, con una cierta metilación de adquisición y otras perdiéndola.

Mucho su genoma muestra una configuración relativa a la edad.”

Elaine Guevara, autor importante y ayudante investiga al profesor, departamento de la antropología evolutiva, Duke University

La configuración era tan segura que los investigadores podían utilizar niveles de la metilación de la DNA para informar la edad de un chimpancé en el plazo de a 2,5 años, que es mucho más exacta que los métodos actuales para estimar una edad del animal salvaje por la cantidad de desgaste en sus muelas.

Cuando los investigadores compararon los índices de cambio que encontraron en chimpancés con los datos publicados para los seres humanos, el reloj epigenético del envejecimiento hizo tictac más rápidamente para los chimpancés.

Es desconocido si estos cambios rastrean simplemente el proceso del envejecimiento o contribuyen activamente a él, Guevara dice.

Pero la esperanza de los investigadores tal trabajo podría ofrecer eventual pistas a los mecanismos reguladores del gen detrás de la disminución física y cognoscitiva que acompaña a menudo el envejecimiento, y lleva a las nuevas maneras de luchar enfermedades envejecimiento-relacionadas.

Source:
Journal reference:

Guevara, E., et al. (2020) Age-Associated Epigenetic Change in Chimpanzees and Humans. Philosophical Transactions of the Royal Society B. doi.org/10.1098/rstb.2019.0616.