Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

La onda “silenciosa” de consecuencias neurológicas puede estar en su manera debido a COVID-19

¿Es el mundo preparado una ola de consecuencias neurológicas que pueden estar en su manera como resultado de COVID-19? Esta pregunta está en la vanguardia de la investigación en curso en el instituto de Florey de la neurología y de la salud mental. Las personas de neurólogos y los clínicos están examinando el eslabón potencial entre COVID-19 y el riesgo creciente de la enfermedad de Parkinson, y dimensiones de conseguir delante de la curva.

Aunque los científicos todavía estén aprendiendo cómo el virus SARS-CoV-2 puede invadir el cerebro y el sistema nervioso central, el hecho que está entrando allí está sin obstrucción. Nuestra comprensión del mejor es que el virus puede causar insulto a las neuronas, con el potencial para que el neurodegeneration siga conectado de allí.”

Kevin Barnham, profesor, instituto de Florey de la neurología y salud mental

En un papel de revista publicado hoy, los investigadores pusieron el proyector orientable en las consecuencias neurológicas a largo plazo potenciales de COVID-19, aparándolo la “onda silenciosa”. Están pidiendo la acción urgente que se tomará para tener herramientas diagnósticas más exactas disponibles para determinar el neurodegeneration a principios de y una aproximación a largo plazo de la supervisión para la gente que se ha infectado con el virus SARS-CoV-2.

Los investigadores denuncian que los síntomas neurológicos en la gente infectada con el virus han colocado de severo, tal como hipoxia del cerebro (falta de oxígeno), a síntomas mas comunes tales como baja del olor.

“Encontramos que la baja del olor o del olor reducido por término medio fue denunciada en tres fuera de cuatro personas infectadas con el virus SARS-CoV-2. Mientras que en la superficie este síntoma puede aparecer como poca tema de inquietud, real nos informa que mucho sobre qué está suceso en el interior y eso es que hay inflamación aguda en el sistema olfativo responsable de olor,” investigador explicado Leah Beauchamp de Florey.

La inflamación se entiende para desempeñar un papel principal en la patogenesia de la enfermedad neurogenerative y ha estado determinado bien estudiada en Parkinson. La investigación adicional en estas enfermedades puede probar crítico para los impactos futuros de SARS-CoV-2.

“Creemos que la baja del olor presenta una nueva manera adelante en descubrir alguien riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson temprano. Armado con el conocimiento que la baja del olor presenta hacia adentro a alrededor 90% de gente en los primeros tiempos de la enfermedad y de una década de Parkinson delante de síntomas del motor, aserramos al hilo que estamos en el buen camino,” ms adicional Beauchamp.

La diagnosis clínica de la enfermedad de Parkinson confía actualmente en la presentación de la disfunción del motor, pero la investigación muestra que ha ocurrido para entonces 50-70% de baja de la célula de la dopamina en el cerebro ya.

“Esperando hasta este escenario de la enfermedad de Parkinson a diagnosticar y a tratar, usted ha faltado ya la ventana para que las terapias neuroprotective tengan su efecto previsto. Estamos hablando de una enfermedad insidiosa que afecta a 80.000 personas en Australia, que se fija para duplicar en 2040 antes incluso de considerar las consecuencias potenciales de COVID, y tenemos actualmente no disponible enfermedad-modificando terapias,” dijo a profesor Barnham.

Los investigadores esperan establecer un protocolo simple, de poco costo de la investigación que apunta determinar a gente en la comunidad a riesgo de desarrollar a Parkinson, o quién están en los primeros tiempos de la enfermedad, en un momento en que las terapias tienen el potencial más grande de prevenir el inicio de la disfunción del motor. Proyectan poner la oferta adelante para financiar del esquema de financiamiento futuro de la investigación médica del gobierno australiano.

Además, las personas han desarrollado dos terapias neuroprotective actualmente bajo investigación y han determinado una cohorte de los temas que se adaptan idealmente estudiar los tratamientos. Con su investigación ganaron nuevas pruebas que la gente con desorden del comportamiento del sueño del REM tiene una predisposición más alta a continuar desarrollar la enfermedad de Parkinson.

La enfermedad de Parkinson es una carga económica importante que cuesta la economía australiana superior a $10 mil millones al año.

“Tenemos que cambio a la comunidad que piensa una enfermedad de ese Parkinson no en edad avanzada. Como hemos estado oyendo muchas veces, el coronavirus no discrimina - y ninguno hace a Parkinson,” dijo a profesor Barnham.

“Podemos tomar discernimiento de las consecuencias neurológicas que siguieron el pandémico español de la gripe en 1918 donde el riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson aumentó dos a triple. Dado que un pandémico viral ha pegado a la población de mundo otra vez, muy se está preocupando de hecho para considerar el aumento global potencial de las enfermedades neurológicas que podrían revelar abajo de carril.”

Él agregó, “el mundo fue cogido de protector la primera vez, pero no necesita estar otra vez. Ahora conocemos qué necesita ser hecha. Junto a una aproximación strategized de la salud pública, las herramientas para el diagnóstico precoz y mejores tratamientos van a ser llave.”

Source:
Journal reference:

Beauchamp, L.C., et al. (2020) Parkinsonism as a Third Wave of the COVID-19 Pandemic?. Journal of Parkinson's Disease. doi.org/10.3233/JPD-202211.