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Los análisis de las imágenes cerebrales pueden revelar heridas del trauma de la niñez

Siendo traumatizado puede causar qué se conocen como síntomas disociativos--por ejemplo experimentar amnesia, una experiencia del extracorporal, aserrando al hilo emocionalmente entumecida--cuál puede ayudar a gente a hacer frente. Experimentar estos síntomas intenso o, sin embargo, puede afectar durante mucho tiempo negativo la capacidad de un individuo de funcionar.

Las personas llevadas por los investigadores en el hospital de McLean ahora han encontrado que los análisis de las imágenes cerebrales pueden destapar cambios en conexiones funcionales entre las regiones del cerebro conectadas a los síntomas disociativos de un individuo específico después del trauma.

Las conclusión, que se han publicado en el gorrón americano de la psiquiatría, pueden ser útiles para adaptar los tratamientos para los pacientes afectados.

Para el estudio, los investigadores aplicaron una técnica de máquina-aprendizaje de la novela (inteligencia artificial) a las pruebas de resonancia magnética funcionales de la proyección de imagen de 65 mujeres con historias del abuso de la niñez y del trastorno por estrés postraumático actual (PTSD).

La técnica, desarrollada por uno de los autores importantes, Meiling Li, doctorado, de Athinoula A. Martinos Center para la proyección de imagen biomédica, mostró que las mediciones se relacionaron con las conexiones entre diversas regiones del cerebro correlacionado con síntomas disociativos en las mujeres.

Esto nos mueve un paso más cercano a determinar una “huella dactilar” de la disociación en el cerebro que se podría utilizar como herramienta diagnóstica objetivo. En el futuro, una vez que las dimensiones cerebro-basadas alcanzan niveles de la sensibilidad y de la especificidad, podríamos utilizar estas evaluaciones en los individuos que no pueden hablar efectivo de sus síntomas--por ejemplo, los que pudo disminuir o exagerar intencionalmente o involuntariamente sus síntomas--o en situaciones tenga gusto de los autos procesales donde se piden las pruebas de corroboración objetivos.”

Lauren A.M.Lebois, doctorado, autor importante del estudio y director de Neuroimaging, desordenes disociativos y programa de investigación del trauma, hospital de McLean

Lebois observó que la existencia de síntomas disociativos y de desordenes disociativos está dudada a menudo, y preguntan la gente raramente acerca de ellos.

“Esta duda en la endecha y las comunidades médicas aprovisiona de combustible un ciclo vicioso: Las nuevas generaciones de clínicos no se educan sobre estas experiencias; se entienden mal, se tachan, y underdiagnosed estos síntomas; y el financiamiento no se da prioridad en este campo de investigación.

Por lo tanto, la gente que sufre de estos síntomas y desordenes causados por trauma de la niñez no tiene acceso a las intervenciones existentes de la salud mental.

“Es una entrega ética global--abusan o se descuidan a los niños, y entonces encima de esa injusticia, no pueden recibir los tratamientos que les ayudarían como adultos,” dijeron a Lebois.

El estudio puede ayudar a abordar esta entrega mostrando que los síntomas disociativos en el cerebro se pueden medir objetivo, haciendo alguno de las heridas invisibles del trauma de la niñez visible. “Esperamos que estas pruebas biológicas estén obligando determinado con respecto a la legitimidad de estos síntomas psiquiátricos,” dijimos a Lebois.

La percatación creciente y la aceptación que rodean síntomas disociativos pueden motivar a pacientes para intentar ayuda, médicos facultativos para ofrecer cuidado adecuado, y a proveedores del seguro al tratamiento de la tapa. Una mejor comprensión de la biología detrás de síntomas y de desordenes disociativos puede también apuntar a las nuevas estrategias terapéuticas.

“Las conclusión importantes de este estudio nos han navegado hacia el paso siguiente en nuestra búsqueda de la investigación,” dijo a uno de los autores mayores en el estudio, Milissa Kaufman, Doctor en Medicina, doctorado, director de los desordenes y del programa de investigación disociativos del trauma en el hospital de McLean.

Las personas de Kaufman recibieron recientemente una concesión de cinco años del instituto nacional de la salud mental para estudiar cómo la disociación puede afectar a su capacidad de beneficiarse de los tratamientos actuales, estandardizados para PTSD. “Esta nueva obra puede ayudarnos a establecer una nueva asistencia estándar para los pacientes traumatizados con PTSD que luchen con síntomas importantes de la disociación,” dijo a Kaufman.