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El estudio destaca dificultades menstruales de la administración de la gente que experimenta falta de vivienda

Neoyorquinos sin hogar que mestruan los retos numerosos de la cara debido al acceso inadecuado a los retretes, espacios de baño, y servicios que lavan planchan, así como estigma menstrual penetrante. El estudio de los investigadores en la escuela del cartero de la Universidad de Columbia de la salud pública y la escuela de CUNY de la salud pública y política sanitaria destaca la necesidad de la calidad perfeccionada, abastecimiento, y accesibilidad de los cuartos de baño para los desamparados abrigado y de la calle-vivienda, y facilidad del acceso al baño y a lavar planchar, determinado pues el número de mujeres en el sistema del refugio de la ciudad es récores cercanos.

En colaboración con la coalición para los desamparados, los investigadores conducto entrevistas profundizadas con 22 edades 18 de los individuos y una más vieja vida en la calle y en refugios en New York City en 2019. También entrevista el estado mayor 15 en las agencias de estatal, los refugios, y las organizaciones de proveedor de servicios y conducto intervenciones de campo de retretes públicos.

Los resultados, que incluyen extractos de la entrevista, se publican en la salud del gorrón y colocan.

La falta de vivienda, y una falta de acceso adecuado al baño y a lavar planchar, determinado para ésos que viven en la calle, intensifica las dificultades alrededor de la presión “para pasar, “como alguien que no es sin hogar para habilitar aumentó el acceso a los retretes, que usted necesita aún más al manejar la menstruación mensual. Una amenaza constante de aserrar al hilo sucia, combinada con el estigma menstrual penetrante, toma un peaje en la autoestima de estos individuos, su confianza, su sentido que ella puede ser respetada en el mundo alrededor de ellos, e incluso su capacidad de buscar servicios, el entrenamiento y el trabajo.”

Marni Sommer, DrPH, primer autor, profesor adjunto de ciencias sociomedical en la escuela del cartero de Columbia

Entre las conclusión del estudio:

  • Los demandados denuncian que los cuartos de baño del refugio son a menudo sucios o inundados, haciéndolos desagradables, inseguro, y a veces, imposible utilizar. El acceso a un lavabo del sector privado se afirma en su capacidad “de pasar” como alguien que no sea sin hogar.
  • Las instalaciones de derramamiento en toda la ciudad, hecho disponible por los diversos proveedores de servicios, son poco numerosas para ésas viviendo en la calle, con horas y días limitados de operación, y considerado a menudo como sucias e inseguras.
  • Pocos refugios ofrecen servicios de lavadero, y para los que lo hagan, muchos requieren el pago. Los participantes numerosos del estudio dijeron que disponen de los items que son manchados de sangre o manchados pesado dado los retos que lavan planchan.
  • El acceso a los productos menstruales es complicado por la vergüenza y la vergüenza de tener que divulgar su estado de mestruación para abrigar o el estado mayor del proveedor de servicios para cubrir sus necesidades básicas.

“El tema de las necesidades de la administración de la menstruación de los individuos que experimentaban falta de vivienda ha recibido la atención muy pequeña de investigadores o los responsables políticos en los E.E.U.U.,” dice a Sommer. “Nuestra investigación demuestra sin obstrucción la injusticia de esta negligencia, y la necesidad de perfeccionar calidad, el abastecimiento y la accesibilidad del cuarto de baño, así como perfecciona la facilidad del acceso a los recursos de baño y que lavan planchan. Tales acciones son esenciales dadas los números elevados de ésos que experimentan falta de vivienda en New York City, y en la época de COVID, un lamamiento del clarín para los retretes públicos limpios y accesibles es especialmente oportuno.”

Los investigadores divulgan varias limitaciones, incluyendo ése no podían incluir a los individuos que experimentaban falta de vivienda que luchan con las condiciones de salud mental, que pueden también menos probable “pasar” y llegar hasta lavabos públicos o comerciales. Y, aunque el reclutamiento intentado para ser inclusivo, final todo el mundo para quien estaba disponible e interesado en participar en una entrevista determinada como mujer; así, los investigadores no podían capturar la experiencia de los individuos no-binarios del transmasculine y del género, para quienes la administración menstrual adecuada puede ser una cuestión de seguridad seria.

Fondo en falta de vivienda en New York City

En 2019, los refugios para personas sin techo de New York City detuvieron a un promedio de 62.391 personas por noche, con el sistema del refugio sirviendo a 133.284 individuos separados en 2018, un aumento del 59 por ciento durante la década anterior, según la coalición para los desamparados. Una cuenta del punto-en-tiempo en 2019 por el departamento de servicios sin hogar estimaba a 3.588 más individuos que dormían en la calle, un número que puede ser un underestimate importante debido a las dificultades asociadas a localizar esta población.

Source:
Journal reference:

Sommer, M., et al. (2020) Menstruation and homelessness: Challenges faced living in shelters and on the street in New York City. Health & Place. doi.org/10.1016/j.healthplace.2020.102431.