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La mayoría de los países no están pudiendo invertir en las reformas económicas naturaleza-relacionadas, demostraciones estudian

El pandémico COVID-19 ofrece una oportunidad de reajustar la economía global y las décadas reversas de bajas del ecosistema y de la especie, pero la mayoría de los países no están pudiendo invertir en reformas económicas o inversiones naturaleza-relacionadas, según un papel Rutgers-llevado.

De hecho, algunos países, incluyendo los Estados Unidos, el Brasil y Australia, son vuelta hacia atrás en leyes y reglas existentes del relajante y acciones de la observancia forzosa dirigidas protegiendo la naturaleza, según el autor importante Pamela McElwee, profesor adjunto en el departamento de la ecología humana en la escuela de ciencias ambientales y biológicas en Rutgers Universidad-Nuevo Brunswick.

Apenas la semana pasada en los Naciones Unidas, más de 60 jefes de estado hablaron en una cumbre virtual y prometieron su apoyo para abordar la crisis de la biodiversidad. Pero cuando observamos qué países están haciendo, en su presupuesto y planes de acción anteriores o especialmente en sus la formulación de planes y paquete de medidas de recuperación económica del poste-COVID, muy pocos gobiernos están poniendo su dinero donde están sus bocas.

Todavía vemos enormes cantidades de ayuda financiera para las prácticas dañinas, tales como subvencionar la producción de la pesca excesiva o del combustible fósil o construcción de la infraestructura que dañará integridad ecológica. Solamente una pequeña cantidad de países están dirigiendo la crisis de la biodiversidad de la manera seria que merece.”

Pamela McElwee, autor importante tudy y profesor adjunto, departamento de la ecología humana, escuela de las ciencias ambientales y biológicas, Rutgers Universidad-Nuevo Brunswick

El papel, por los economistas, los antropólogos y los científicos ambientales en muchas instituciones en tres continentes, se publica en la tierra del gorrón uno.

Explora los cambios en sistemas económicos globales - incluyendo los incentivos, las reglas, la política fiscal y los programas del empleo - que son necesarios alejarse de actividades que biodiversidad y movimiento del daño hacia ésos elasticidad del ecosistema que soporta.

A menos que se tomen medidas, alrededor 1 millón de especies hacen frente a la extinción, muchas dentro de décadas, y el índice global de extinción de la especie acelerará, según el informe de evaluación global 2019 en servicios de la biodiversidad y del ecosistema de la plataforma intergubernamental del Ciencia-Plan de acción en los servicios de la biodiversidad y del ecosistema (IPBES).

Que el parte observó el régimen de la extinción es “ya por lo menos diez a los centenares de épocas más arriba que ha hecho un promedio durante últimos 10 millones de años.” Los autores de este nuevo papel eran todos los contribuidores al parte de 2019 IPBES.

Los nuevos encantos de papel fuera los gobiernos de las acciones deben admitir su estímulo y planes de recuperación que darían prioridad a la naturaleza, para ofrecer el empleo inmediato se benefician y llevan a transformaciones más a largo plazo en la economía global.

Los ejemplos incluyen el cambio de subsidios dañinos del combustible fósil los beneficiosos, incluyendo los que animen el cultivo respetuoso del medio ambiente; los impuestos del carbono que podrían soportar protección forestal programan; y programas de trabajo que se centran en la restauración ecológica y la infraestructura verde.

Mientras que muchos científicos y políticos han ascendido una recuperación COVID-19 que es con poco carbono, cómo incluir biodiversidad y ecosistemas en planes económicos ha recibido mucho menos atención.

Las discusiones de acciones naturaleza-relacionadas se han centrado en gran parte en mercados cerrados de la fauna como fuente potencial de virus nuevos, de áreas naturales protegidas que se desplegaban o de reducir la tala de árboles tropical. Mientras que éstos pueden ser importantes, no dirigen necesariamente las causas originales de desorganizaciones ecológicas, los autores dicen.

Varios países, incluyendo los Estados Unidos y la China, han dotado esencialmente el estímulo cero que financiaba a la biodiversidad o a los ecosistemas. Los países miembros solamente de la unión europea y están haciendo inversiones financieras sustanciales en la biodiversidad para la formulación de planes del poste-COVID. Otras naciones, incluyendo Nueva Zelanda, la India y Paquistán, están proponiendo inversiones en trabajos naturaleza-basados como la restauración ecológica, pero en solamente los niveles modestos.

Los “gobiernos están faltando sus promesas declaradas y necesitan hacer más - inmediatamente,” McElwee dijo. “Continuaremos vigilar paquete de medidas de recuperación económica propuesta, dimensiones de estímulo y los compromisos financieros para cómo dirigen las crisis de la biodiversidad que van adelante, determinado a la luz de la mega-cumbre en biodiversidad de ser esperado en China el próximo mayo.”

Source:
Journal reference:

McElwee, P., et al. (2020) Ensuring a Post-COVID Economic Agenda Tackles Global Biodiversity Loss. One Earth. doi.org/10.1016/j.oneear.2020.09.011.