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Las pruebas comunes del riñón pueden ayudar a riesgo del presupuesto de enfermedad cardiovascular

Tener en cuenta dos pruebas comunes de la enfermedad de riñón puede aumentar grandemente las capacidades de los doctores de estimar los riesgos de la enfermedad cardiovascular de los pacientes, permitiendo a millones de pacientes tener mejor cuidado cardiovascular preventivo, según un estudio internacional grande co-llevado por los investigadores en la escuela de Johns Hopkins Bloomberg de la salud pública.

Los datos usados investigadores de más de nueve millones de individuos en todo el mundo para desarrollar y para validar un cálculo de riesgo-rayado que agrega dimensiones de la sangre y de la orina de la enfermedad de riñón al método estándar actual en los Estados Unidos para fijar riesgo de la enfermedad cardiovascular.

Las dos dimensiones--índice de filtrado glomerular estimado y albúmina de la orina--sea de uso general revelar enfermedad de riñón crónica. La CKD, mientras que ha llamado, de largo se ha considerado un factor de riesgo para la enfermedad cardiovascular, aunque hasta ahora las dimensiones CKD-relacionadas no se hayan incluido en los algoritmos estándar para el riesgo de cuantificación de la enfermedad cardiovascular.

Los investigadores mostraron que el uso de su “remiendo de la CKD”--una actualización del computador-programa--puede dar lugar a aumentos grandes en presupuestos cardiovasculares del enfermedad-riesgo entre pacientes con la CKD severa.

Los investigadores también desarrollaron un remiendo similar para aumentar la herramienta estándar de la evaluación de riesgos usada en Europa.

El estudio aparece 14 de octubre en EClinicalMedicine, un nuevo gorrón en línea del abierto-acceso publicado por The Lancet.

Agregar estas dos dimensiones de la enfermedad de riñón, que están con frecuencia disponibles de análisis de la sangre y de orina en los chequeoes, permite potencialmente granes mejoras en la exactitud de los presupuestos del riesgo de un paciente--mejorías que deben a su vez permitir a doctores optimizar atención a los pacientes.”

Kunihiro Matsushita, Doctor en Medicina, autor y profesor adjunto, departamento del estudio Co-primer de la epidemiología, Bloomberg enseña

“Esto es una gran cosa--un diez por ciento estimado de la población adulta de Estados Unidos tiene enfermedad de riñón y potencialmente se beneficiaría de cuidado perfeccionado si se adopta esta nueva herramienta,” dice autor a José co-pasado Coresh, Doctor en Medicina, profesor de George W. Comstock en el departamento de la epidemiología en la escuela de Bloomberg.

El otro co-primer autor era Simerjot Jassal, Doctor en Medicina, de la Universidad de California, San Diego, y el otro autor co-pasado era Elke Schaeffner, Doctor en Medicina, del hospital Berlín de la universidad de Charité. Shoshana Ballew, doctorado, científico auxiliar en el departamento de escuela de Bloomberg de la epidemiología, coordenada ayudado la dato-acopio. En todos, el estudio incluyó a más de 50 investigadores.

La reducción de la función del riñón en la CKD puede llevar a una tensión arterial más alta así como desequilibrios hormonales y a otros químicos, y éstas a su vez ascienden estrecharse de arterias ese abastecimiento el músculo cardíaco--condiciones conocidas como ateroesclerosis y arteriolosclerosis.

La asociación americana del corazón y la universidad americana de la cardiología, en sus pautas para los médicos, enumeran ya la CKD como “reforzador del riesgo” para la enfermedad cardiovascular aterosclerótica, pero sin una herramienta específica que cuantifique el riesgo adicional como parte de la calculadora estándar del riesgo.

Desde 2009, Coresh, Matsushita, y los colegas han estado montando un grande, base de datos internacional de los pacientes de la CKD y a adultos sanos, bajo colaboración conocida como el consorcio del pronóstico de la CKD. Para el nuevo estudio, analizaban una porción de esta base de datos, revistiendo a 4,1 millones de adultos en todo el mundo, para desarrollar los algoritmos que estiman riesgo de la enfermedad cardiovascular usando dimensiones estándar más las dos dimensiones de la riñón-enfermedad. Entonces validaron la exactitud de sus algoritmos usando otras muestras que revestían a 4,9 millones de adultos.

Las dos dimensiones de la enfermedad de riñón, índice de filtrado glomerular estimado y albúmina de la orina, respectivamente, indican la eficiencia de sangre-filtración y el nivel de los riñones de una proteína esencial llamada la albúmina que los riñones filtrarían normalmente fuera de la orina.

Los investigadores incorporaron estas dimensiones en un “remiendo de la CKD” al algoritmo cardiovascular estándar de la apreciación del enfermedad-riesgo desarrollado por la asociación americana del corazón y la universidad americana de la cardiología. Encontraron que para los adultos que tenían resultados en estos enfermedad de riñón prueba la indicación de la CKD, la adición de estas dimensiones vía el remiendo de la CKD perfeccionaron importante los riesgos de diez años estimados de enfermedad cardiovascular aterosclerótica.

Por ejemplo, para los pacientes con la CKD “muy de alto riesgo”, las ocasiones de diez años estimadas de desarrollar enfermedad cardiovascular aterosclerótica eran un punto medio 1,55 veces de más arriba que presupuestos sin el remiendo de la CKD, mientras que las figuras eran un punto medio 1,24 veces de más arriba para los pacientes “de alto riesgo” de la CKD.

El remiendo de la CKD de los investigadores para los riesgos estimados también reforzados cardiovasculares de diez años europeos estándar del perito del riesgo de la mortalidad de la enfermedad, por un punto medio de 2,64 veces en pacientes muy de alto riesgo de la CKD, y 1,86 veces en pacientes de alto riesgo de la CKD.

“Estos resultados sugieren que los doctores tengan tendieran a subestimar riesgos de la enfermedad cardiovascular en pacientes de la enfermedad de riñón,” Matsushita dicen.

Los investigadores esperan que sus remiendos de la CKD sean adoptados extensamente, habilitando evaluaciones más exactas de la enfermedad cardiovascular y de los riesgos relacionados de la mortalidad--cuál a su vez debe dar lugar a un mejor cuidado preventivo incluyendo el uso de statins y de otras intervenciones de rechazar enfermedad cardiovascular.

“También esperamos que la disponibilidad y el valor de estos nuevos algoritmos animen a doctores a ordenar estimaran índice de filtrado glomerular y las pruebas de la albúmina de la orina para sus pacientes más a menudo,” Coresh dice.

Source:
Journal reference:

Matsushita, K., et al. (2020) Incorporating kidney disease measures into cardiovascular risk prediction: Development and validation in 9 million adults from 72 datasets. EClinicalMedicine. doi.org/10.1016/j.eclinm.2020.100552.