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La nueva investigación encuentra el impacto marcado de COVID-19 en la administración de la osteoporosis

Un nuevo estudio publicado antes de día de la osteoporosis del mundo encuentra que el pandémico COVID-19, que ha afectado seriamente a la administración de enfermedades no-transmisibles, está afectando marcado la administración de la osteoporosis según lo juzgado por el acceso a las evaluaciones de riesgos en línea de la fractura de FRAX.

Global, el uso del Web site de la herramienta de la evaluación de riesgos de la fractura (®FRAX) era por término medio el 58% más inferior en abril que en febrero de 2020.

FRAX se utiliza para generar probabilidades de diez años de la fractura en el caballete o para major sitios esqueléticos usando factores de riesgo clínicos, con o sin valores de densidad minerales (BMD) del hueso. Las calculadoras de FRAX están disponibles para 66 países, representando bastante por encima del 80% de la población global, y la herramienta es alcanzada por por lo menos 228 países/territorios por todo el mundo. Adoptado extensamente dentro de las pautas clínicas para la osteoporosis, FRAX es un componente clave en el lanzamiento del tratamiento apuntado para reducir la carga futura de fracturas.

Autor importante, profesor Eugene McCloskey, profesor en enfermedad adulta del hueso en el departamento de la oncología y el metabolismo, universidad de Sheffield, Reino Unido, declarado: “Como una herramienta global el Web site de FRAX ofrece una oportunidad excelente de explorar el impacto del pandémico COVID-19 en osteoporosis, una enfermedad no-transmisible importante (NCD) con un impacto importante en más viejos adultos por todo el mundo.”

“Las conclusión de este estudio revelan que, puesto que el pandémico fue declarado oficialmente por el WHO el 11 de marzo, ha habido una caída dramática en el uso de FRAX, haciendo un promedio del 58% pero colocando el hasta 96%, con dos tercios de los 66 países/territorios evaluados mostrando reducciones por por lo menos el 50%.”

El análisis del uso de FRAX mostrado:

  • Sobre febrero-abril de 2020, el Web site de FRAX registró 460.495 sesiones a partir de 184 países, con 210.656 sesiones en febrero solamente.                                                                                                         
  • En marzo y abril, el número de sesiones bajó por 23,1% y 58,3% respectivamente, comparado al febrero de 2020, una configuración no observada durante el mismo período en 2019.                                                                 
  • En Europa, la mayoría de los países (24/31, 77,4%) redujo uso por por lo menos el 50% en abril, con Polonia, Eslovaquia, República Checa, Alemania, Noruega, Suecia y Finlandia mostrando reducciones más pequeñas (alcance -2,85% a -44,1%).                                                                                                       
  • En América latina, los ocho países estudiados mostraron las reducciones mayores el de 50%, con la reducción más pequeña vista del Brasil (- 54,5%) y el más grande visto en Ecuador (- 76,9%).                                                                                         
  • Había reducciones más pequeñas en Asia que relacionado a otra parte, en parte con nadires anteriores y menos-marcados en algunos países (China, Taiwán, Hong Kong, Corea del Sur y Vietnam).                             
  • No había lazo importante entre la reducción en uso de FRAX y las dimensiones de la carga de la enfermedad tales como muertes COVID-atribuidas por millón de la población.

Las métricas del uso de FRAX capturadas por uso real del underestimate de GoogleAnalytics (sesiones bastante que cálculos individuales) por el cerca de 30%, y muchas evaluaciones de FRAX por todo el mundo conducto además en densitómetros del hueso, y por lo tanto no fueron capturadas en el estudio.

Como consecuencia, se estima que excluyeron a aproximadamente 175.000 pacientes probablemente de la evaluación de riesgos de la fractura en abril de 2020, de sugerir que durante un período de tres meses excluirían a más de 0,5 millones de pacientes de la evaluación, y de una parte significativa de ésos del tratamiento necesario.

La reducción drástica en uso de FRAX subraya la preocupación dispersa que el pandémico COVID-19 está teniendo un impacto perjudicial en la administración a medio y largo plazo y resultados para muchos NCDs, con las repercusiones serias para los individuos que no pueden llegar hasta la prueba y el tratamiento oportunos, incluyendo para la osteoporosis.”

Juan Kanis, profesor y presidente honorario del IOF, director del centro para las enfermedades metabólicas del hueso, universidad de Sheffield

Kanis es también profesor en la universidad católica de Australia.

La “disponibilidad y el acceso a la densitometría del hueso en muchos países es inferiores comenzar con, y llega hasta a las instalaciones cuidado-basadas secundarias tales como servicios de enlace de la fractura se ha comprendido o se ha inhibido más a fondo totalmente durante el pandémico.”

“Contamos con que FRAX, que se puede emprender remotamente vía la telemedicina y se ha mostrado para tener un valor profético para las fracturas que sea comparable al uso de los valores de densidad del hueso solamente, puede poder desempeñar un papel importante en la dirección de esta reserva enorme en las evaluaciones para la osteoporosis.”

Source:
Journal reference:

McCloskey, E.V., et al. (2020) Global impact of COVID-19 on non-communicable disease management: descriptive analysis of access to FRAX fracture risk online tool for prevention of osteoporotic fractures. Osteoporosis International. doi.org/10.1007/s00198-020-05542-6