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El estudio no encuentra ningún cambio importante en regímenes prematuros o de parto muerto durante el pandémico COVID-19

A pesar de los partes tempranos que sugerían una disminución en nacimientos prematuros durante el período pandémico COVID-19, un análisis de los investigadores en el hospital de niños de Philadelphia (CHOP) y la Facultad de Medicina de Perelman en la Universidad de Pensilvania no ha encontrado ningún cambio en nacimientos o partos muertos prematuros en dos hospitales de Philadelphia en los primeros cuatro meses del pandémico.

Las conclusión, publicadas hoy en el JAMA, resultado del examen de una cohorte en curso, racial-diversa del embarazo que fija nacimiento prematuro espontáneo y médico-indicado.

El nacimiento prematuro es altamente complejo, con un equipo diverso de presentaciones y de causas el desconocido. Porque tenemos dos revisores independientes el fijar de cada nacimiento prematuro en dos hospitales del remedio de Penn, podíamos terminar un análisis riguroso de tipos múltiples de nacimiento prematuro para los primeros cuatro meses del pandémico y comparar esos datos al mismo período en años pasados.”

El brezo H. Burris, Doctor en Medicina, MPH, estudia el autor y al médico de asistencia mayores, división de Neonatology, el hospital de niños de Philadelphia

La cohorte, conocida como GeoBirth, incluye más de 100.000 nacimientos en dos hospitales del remedio de Penn en Philadelphia desde 2008. Cada nacimiento prematuro, caracterizado como cualquier nacimiento que ocurre antes de la gestación de 37 semanas, es clasificado manualmente por dos la independiente, revisores cegadores como un nacimiento prematuro espontáneo o nacimiento prematuro médico-indicado.

El anterior incluye el trabajo prematuro o la ruptura temprana de las membranas, y este último incluye las condiciones que necesitan un lanzamiento temprano para la salud del molde-madre o del bebé, tal como preeclampsia o restricción intrauterina del incremento.

Los investigadores analizaban 2.992 nacimientos a partir de marzo hasta finales de junio de 2020 y compararon esos nacimientos a 5.875 durante el mismo período cuatrimestral en 2018 y a 2019. Haciendo uso del conjunto de datos robusto de GeoBirth, el equipo de investigación comparó índices de nacimiento prematuro total, de nacimiento prematuro espontáneo, de nacimiento prematuro médico-indicado, y de parto muerto, definido como fallecimiento intrauterino después de 20 semanas.

Los datos no mostraron ningún cambio importante en regímenes prematuros o de parto muerto durante el pandémico COVID-19. Incluso cuando analizaron los datos prematuros del nacimiento por nacimientos prematuros espontáneos y médico-indicados, los investigadores todavía no descubrieron diferencias entre el período pre-pandémico y pandémico.

Estas conclusión difieren de los estudios europeos que han denunciado una disminución del nacimiento y del aumento prematuros en parto muerto durante los primeros meses del pandémico.

“Mientras que los mecanismos determinados que llevan al nacimiento prematuro siguen siendo evasivos, sabemos que los diversos factores individuales y ambientales están conectados a los resultados pobres del nacimiento, y que esos factores varían por los grupos demográficos. Nuestros años de trabajo en este campo nos llevaron a preguntar otros partes que los nacimientos y los partos muertos prematuros sugeridos habían disminuido en todos los ámbitos durante este período pandémico extremadamente agotador e incierto,” dijeron a Distinguished profesor de Michal Elovitz, del Doctor en Medicina, del director del centro maternal y del niño de investigación y de Hilarie L. Morgan y de Mitchell L de Morgan presidente en la salud de las mujeres en Penn.

“La potencia de la cohorte de GeoBirth nos permitirá con la oportunidad de preguntar cómo los factores individuales, sociales y ambientales afectan a mujeres embarazadas y cómo esos factores se pueden aumentar por todos los efectos diversos de un pandémico. Es imprescindible que tenemos herramientas rigurosas para estudiar cómo estos diversos factores pueden dañar gente embarazada y cómo el pandémico puede exacerbar esos factores así que podemos apuntar estrategias apropiadas para perfeccionar las vidas de mujeres y de sus bebés.”