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La mayoría de los pacientes COVID-19 murieron en el hospital, hallazgos del estudio

Ha habido sobre 280.000 muertes en los Estados Unidos debido a COVID-19, con la naturaleza infecciosa de la enfermedad que evitaba que muchos pacientes reciban cuidado de la fin-de-vida en casa. Los investigadores de Brigham y el hospital de las mujeres y los colaboradores encontraron que eso el 95,5 por ciento de los individuos que murieron con una diagnosis de COVID-19 en el sistema en masa de la salud de general Brigham entre el 18 de febrero y el 18 de mayo de 2020 hizo tan en el hospital.

Para caracterizar mejor la intensidad de la fin-de-vida cuide y ascienda las discusiones sobre cuidado en casa, los investigadores analizaba las fijaciones específicas de la muerte, determinando que el áspero 40 por ciento de muertes del hospital ocurrió en la Unidad de Cuidados Intensivos. Las conclusión fueron publicadas como carta al director en el gorrón del remedio paliativo.

Los levantamientos topográficos han mostrado que la mayoría de los pacientes prefieren morir en casa, pero hay también un discusión en curso sobre si ésa es la mejor opción para los pacientes cuando los recursos para el cuidado en casa son limitados. El propósito de este estudio era abrir una conversación más grande sobre si necesitamos ofrecer un cuidado más avanzado en casa, de modo que si los pacientes quieren morir en casa, tuvieran esa opción.”

Isaac Chua, Doctor en Medicina, MPH, autor correspondiente, división de remedio interno y de atención primaria generales, Brigham y el hospital de las mujeres

Los investigadores declaran que el porcentaje grande de los pacientes que murieron en la Unidad de Cuidados Intensivos (ICU) sugiere que el cuidado de la fin-de-vida fuera intenso para la pluralidad de los que murieron en el hospital. Áspero un tercero de las otras muertes ocurrió en la sala general, y menos de un quinto (el 17,8 por ciento) ocurrió en una unidad paliativa del cuidado el hospitalizado. Fue basado en el número de forma aplastante de pacientes que murieron en el hospital y el ICU, es probable que la mayoría de los pacientes que expresaron un deseo de morir en casa hacer tan.

Mientras que la población del estudio incluyó solamente a 16 pacientes que murieron fuera del hospital, haciendo observaciones sobre este grupo duras generalizar, dos configuraciones emergieron. Primero, el más de 93 por ciento de los pacientes que murieron fuera del hospital era blanco, mientras que los individuos blancos explicaron el solamente cerca de 61 por ciento de los que murieron en el hospital. En segundo lugar, la población era por término medio más vieja, con una edad mediana de 91,2, comparada a 77,8 entre los que murieron en hospital.

Chua presume que la edad mediana más alta entre los que murieron fuera del hospital reflejan posiblemente que más viejos adultos pudieron haber sido preparados para tomar decisiones de la fin-de-vida, facilitando planes anteriores para un licenciamiento seguro al hogar mientras que disminuye el riesgo de infectar a otras piezas del hogar. En cambio, un paciente más joven pudo haber sido más probable continuar perseguir cuidado hospital-basado.

“La mayoría de los pacientes COVID-19 no han estado pensando probablemente en su propia mortalidad, y así que pueden ser indecisos sobre qué quieren,” Chua dijeron. “Hay mucha incertidumbre y mucha tensión.”

Incertidumbre de la cara de los clínicos también. “Especialmente al principio del pandémico, los factores del pronóstico para los resultados buenos y malos eran desconocido,” Chua dijo. “Es duro crear un camino para el cuidado sano de la fin-de-vida debido a cómo es la novela este virus, cómo poco nosotros sabe sobre él, y cómo debe difícilmente proyectar delante.”

Notablemente, el 61 por ciento de los pacientes COVID-19 recibió una forma del cuidado paliativo de la sub-especialidad, que Chua dice es un positivo que encuentra reflexivo de la consolidación de las instituciones del MGB para ejecutar servicios paliativos del cuidado en medio de la crisis COVID-19. No obstante, las preferencias pacientes que rodean el cuidado de la fin-de-vida para COVID-19 siguen understudied, y los sistemas del hospital todavía están explorando maneras de ofrecer cuidado paciente-centrado en casa para las enfermedades agudas y subagudas.

“Nuestro sistema sanitario necesita estar pensativo sobre diversas trayectorias pacientes, y los pacientes deben pensar realmente con lo que querrían, también,” Chua dijo. “Incluso si uno no está anticipando un resultado pobre, el poder tener estas conversaciones difíciles a principios de en una hospitalización permite a las personas del hospital imaginar lo que puede hacer para proyectar delante y para estar como paciente-centrado como sea posible los recursos, que coordinan para alinear cuidado con prioridades pacientes.”

Source:
Journal reference:

Chua, I.S., et al. (2020) Place of Death and End-of-Life Care Utilization among COVID-19 Decedents in a Massachusetts Health Care System. Journal of Palliative Medicine. doi.org/10.1089/jpm.2020.0674.