Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

La baja de peso antes de la cirugía puede no ser beneficiosa para los pacientes con osteoartritis del codo

Una nueva universidad del estudio de Alberta muestra que peso perdidoso antes de que la cirugía del repuesto del codo no lleve para mejorar los resultados para los pacientes.

En una revista sistemática publicada en espina dorsal común del hueso, los investigadores en la facultad de remedio de la rehabilitación encontraron que baja de peso antes de que la cirugía pueda no ser beneficiosa para la gente con osteoartritis avanzada del codo.

Los médicos facultativos han aconsejado de largo a pacientes perder el peso antes de cirugía del codo. Advierten los pacientes que viven con la obesidad, definida por (BMI) un índice de masa corporal de 30 o más alta, especialmente de complicaciones quirúrgicas, del riesgo de infección y de los resultados pobres debido a su alto BMI.

Mientras que hay evidencia de que un BMI más alto iguala un riesgo quirúrgico potencialmente más alto, ése no significa eso si un paciente reduce su BMI, incluso un punto o dos, que sería bueno para ellos.”

Kristine Godziuk, autor importante, becario postdoctoral, departamento de la terapia profesional, universidad de Alberta

El equipo de investigación revisó las pautas de práctica clínicas y la otra literatura clínico influyente a partir de los últimos 10 años para las pruebas que la baja de peso es útil para los pacientes. “No encontramos ningunos,” dijo a Godziuk.

La osteoartritis afecta más de 300 millones de personas de por todo el mundo, con el codo siendo la junta más común afectada. Los factores como el envejecimiento y la obesidad han aumentado el número de canadienses que tenían repuestos del codo en el más de 22 por ciento en los últimos cinco años, con más de 75.000 cirugías ahora realizadas cada año.

El U del estudio de A llama en la pregunta el uso de BMI como determinante de los resultados pacientes para la cirugía ortopédica. Por ejemplo, los pacientes con un BMIs más alto no son elegibles para el repuesto del codo hasta ellos bajan su BMI o pierden el peso. Como consecuencia, esos pacientes pasan más tiempo en la lista de espera, Godziuk dijo. Antes del pandémico COVID-19, los tiempos de espera para la cirugía del codo en Alberta hicieron un promedio entre 14 meses y dos años.

Los “pacientes con un BMI más alto esperan incluso más de largo porque les informan para ir intento para perder el peso primero, así que para el momento en que vayan a conseguir cirugía están quizá en la condición peor que si no habían intentado eso primero.”

La polarización negativa de peso está también en el juego. “Es muy desafiadora perder el peso y guardarlo lejos,” dijo a Godziuk. La obesidad no es una opción de la forma de vida pero una condición crónica que no se debe medir por BMI, ella dijo.

“Sabemos que la edad está asociada a riesgo quirúrgico creciente con cirugía del repuesto del codo, pero no informamos a gente, “bien, usted tenemos que ser más jovenes de 70. “No hacemos esos atajos para la edad, sino que los hacemos para BMI, que termina hacia arriba crear esta polarización negativa en el acceso al cuidado.”

No sólo hace con BMI como acceso quirúrgico del límite determinante, Godziuk dijo, pero puede arriesgar la salud de los pacientes, puesto que la baja de peso a corto plazo que no puede ser mantenida tiene pocas ventajas, y podría potencialmente ser dañino.

“Informamos a pacientes ir perdemos el peso, para bajar su BMI, pero puede ser dañino tener esa recomendación combinada. Qué estamos sugiriendo somos que quizá no le informemos que perder el peso, pero ayúdele para prevenir avance de peso. Eso es quizá un mejor mensaje a enviar a los pacientes, y con ése podemos también soportarlos para perfeccionar su composición de la carrocería y salud total.”

Godziuk, que comenzó su carrera como fisiólogo del ejercicio, dijo que trabajando en obesidad pediátrica le ayudó a entender la necesidad de más investigación en esta área.

“Podría ver clínico, cuando trabajé con los adolescentes, que BMI era una dimensión pobre para ellos, y sé que es una dimensión pobre en adultos. Cuando apenas confiamos en estas métricas simples, podría ver que había este entrehierro. Y es tan importante de una perspectiva de la rehabilitación--para ayudar a pacientes a vivir con osteoartritis y a manejarla, incluyendo si tienen obesidad también.”

Los médicos deben ser conscientes de la falta de pruebas de la baja de peso antes de que cirugía y reconsideran recomendaciones sobre BMI, Godziuk dijo.

“Hacemos un tan buen trabajo de observar más profundizado en el resto de las áreas de la salud de una persona, pero destilar obesidad hacia abajo a BMI, estamos faltando una cierta información.

“No estamos diciendo que todo el mundo con un alto BMI debe tener cirugía del codo, pero estamos llamando en la pregunta la manera que se está fijando, que BMI solamente está faltando algunas cosas.”

Source:
Journal reference:

Godziuk, K., et al. (2020) A critical review of weight loss recommendations before total knee arthroplasty. Joint Bone Spine. doi.org/10.1016/j.jbspin.2020.105114