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Estudio: Todos los mamíferos monógamos “no están alambrados para el amor” de la misma manera

Los seres humanos no son los únicos mamíferos que forman ligazones a largo plazo con un compañero único, especial -- algunos palos, los lobos, los castores, los zorros y otros animales hacen, también. Pero la nueva investigación sugiere que el conjunto de circuitos del cerebro que hace horma del amor en una cierta especie pueda no estar lo mismo en otros.

El estudio, el 12 de febrero que aparece en los partes científicos del gorrón, compara especie monógama y promiscua dentro de un grupo estrechamente vinculado de los lémures, primos distantes del primate de seres humanos de la isla Madagascar.

los lémures Rojo-hinchados y los lémures de la mangosta están entre las pocas especies en el árbol de familia del lémur en el cual los socios hembra-varón adhieren juntos año tras año, trabajando juntos para aumentar sus jóvenes y para defender su territorio.

Una vez que están pegados, los pares pasan mucha de sus horas el despertar que se preparan o amontonado de lado a lado, con sus colas envolvió a menudo alrededor de carrocerías de cada uno. Los varones y las hembras de estas especies pasan un tercero de un curso de la vida con el mismo compañero. Lo mismo no se pueden decir de sus parientes más cercanos, que cambian a socios a menudo.

A los biólogos, la monogamia es algo un misterio. Eso está en parte porque en muchos grupos animales es raro. Mientras que los alrededor 90% de especies del pájaro practican una cierta forma de la fidelidad a un socio, sólo lo hacen los 3% a los 5% de mamíferos. La gran mayoría de las áspero 6.500 especies sabidas de mamíferos tiene lazos abiertos, por así decirlo.

“Es una ordenación infrecuente,” dijo el colimbo de Nicholas del autor importante, socio postdoctoral en laboratorio de profesor Christine Drea en Duke University.

Cuál plantea una pregunta: ¿qué hace un ciertas especies biológico inclinadas para emparejar hacia arriba a largo plazo mientras que otros juegan el campo?

Los estudios durante los 30 años pasados en roedores apuntan a dos hormonas liberadas durante el apareamiento, la oxitocina y el vasopressin, sugiriendo que la llave al amor duradero puede mentir en diferencias en cómo actúan en el cerebro.

Algunas de las primeras pistas vinieron de la investigación influyente sobre los campañoles de pradera, pequeños ratón-como los mamíferos que, a diferencia de la mayoría de los roedores, compañero para la vida. Cuando los investigadores compararon los cerebros de los campañoles de pradera monógamos con sus contrapartes promiscuas, de los campañoles montane y de los campañoles de prado, encontraron que los campañoles de pradera tenían más “muelle sitúan” para estas hormonas, determinado en las partes del sistema de la recompensa del cerebro.

Puesto que éstos “abrazan las substancias químicas” fueron encontradas para aumentar ligazones hembra-varón en los campañoles, investigadores se han preguntado de largo si puede ser que trabajen la misma manera en seres humanos.

Por eso las personas Duque-llevadas giradas a los lémures. A pesar de ser nuestros parientes más distantes del primate, lémures está un fósforo genético más cercano a los seres humanos que son los campañoles.

Los investigadores utilizaron una técnica de proyección de imagen llamada autoradiografía para correlacionar los puntos de enlace para la oxitocina y el vasopressin en los cerebros de 12 lémures que habían muerto de causas naturales en el duque Lemur Center.

Los animales representaron siete especies: lémures rojo-hinchado y de la mangosta monógamos junto con cinco especies promiscuas en el mismo género.

Son realmente el único experimento natural comparable para buscar firmas biológicas de la monogamia en primates.”

Colimbo de Nicholas, autor importante

Comparar los resultados de las imágenes cerebrales en lémures con resultados anteriores en campañoles y grapas reveló algunas diferencias sensibles en la densidad y la distribución de los receptores de la hormona. Es decir la oxitocina y el vasopressin aparecen actuar en diversas partes del cerebro en lémures -- qué medios pueden también tener diversos efectos, dependiendo de su situación de la célula de objetivo.

Pero dentro de lémures, sorprendieron a los investigadores encontrar pocas diferencias constantes entre las especies monógamas y las promiscuas.

“No vemos pruebas de un circuito de la unión monógama” relacionado con ése encontrado en cerebros del roedor, Grebe dijo.

Como paso siguiente, las personas están observando cómo los pares de fuerzas del lémur se comportan hacia uno a si las acciones de la oxitocina se ciegan, introduciéndoles un antagonista que evite temporalmente que la oxitocina ate a sus receptores en el cerebro.

¿Tan qué pueden los lémures enseñarnos sobre amor? Los autores dicen que sus conclusión advierten contra extraer las conclusiones simples basadas en experimentos del roedor sobre cómo los comportamientos sociales humanos vinieron ser.

La oxitocina puede ser la “poción de la dedicación” para los campañoles, pero puede ser las acciones combinadas y las acciones recíprocas de las substancias químicas múltiples del cerebro, junto con los factores ecológicos, que crean ligazones duraderas en lémures y otros primates, incluyendo seres humanos, Grebe dijeron.

“Hay probablemente varias maneras diferentes a través de las cuales la monogamia se ejemplifica dentro del cerebro, y depende qué animales estamos observando,” de Grebe dijo. “Hay que va más en que pensamos originalmente.”

Source:
Journal reference:

Grebe, N.M., et al. (2021) Neural correlates of mating system diversity: oxytocin and vasopressin receptor distributions in monogamous and non-monogamous Eulemur. Scientific Reports. doi.org/10.1038/s41598-021-83342-6.