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Las experiencias adversas de la niñez conectaron a los comportamientos delincuentes de los adolescentes

Los cerca de 61% de americanos han tenido por lo menos una experiencia adversa de la niñez (ACE), el término formal de los expertos para una acción traumática de la niñez.

As--cuál puede incluir abuso, negligencia y la disfunción severa del hogar--lleve a menudo a las luchas psicológicas y del social que alcanzan en edad adulta, haciendo los as un reto importante de la salud pública. Pero las consecuencias a largo plazo de as apenas están comenzando a ser entendidas detalladamente. Para completar el retrato, dos comportamientos delincuentes analizados los estudios recientes de BYU cómo los as dan forma a los adolescentes así como el parenting de los padres se acerca.

As conectados a las muchachas--pero no muchachos--comportamiento delincuente

Aunque el papel de la adversidad en delincuencia adolescente se haya examinado de largo en el campo de la criminología, sólo en la última década tenga criminalistas referidos estas acciones pues los as y considerados seriamente cómo los as tempranos predicen la delincuencia de una persona, según profesores Hayley Pierce y Melissa S. Jones de la sociología de BYU.

En su estudio de ese lazo, publicado en el gorrón de la investigación en crimen y delincuencia, Pierce y Jones mostraron que los as tienen un efecto importante sobre el comportamiento criminal de los adolescentes--por lo menos para las muchachas. Las muchachas que experimentaron cuatro o más as por la edad cinco, durante el período más sensible del revelado del cerebro, eran los 36% más probables participar en comportamiento delincuente. El comportamiento delincuente de los muchachos, por otra parte, aparecía sin relación a los as tempranos, aunque los muchachos tengan un índice más alto total de delincuencia.

Estos resultados van contra la investigación anterior que sugiere que las muchachas son lejos más probables que muchachos internar trauma con desarrollar un trastorno alimentario u otros comportamientos uno mismo-que dañan. Qué encontramos aquí es el contrario: las muchachas están exteriorizando trauma con actos delincuentes.”

Melissa S. Jones, profesor de la sociología de BYU

Pierce y Jones extrajeron sus datos de las familias y del estudio frágiles longitudinales del bienestar del niño. El levantamiento topográfico examinó adversidad de la niñez y comportamiento adolescente durante un período de 15 años para aproximadamente 5.000 niños, con una parte elevada soportada a las familias pobres, monoparentales o de la minoría en los E.E.U.U.

“Nuestro análisis apunta en la dirección de la necesidad de estrategias gendered en el trabajo con los niños con los as porque los muchachos y las muchachas de las maneras diferentes son forma socializada cómo tramitan trauma,” Jones dijeron.

El estudio debe también ascender la compasión y la comprensión para los adolescentes que actúan fuera, los investigadores acentuados.

“Una de las cosas más importantes que enseño en mi clase de la delincuencia juvenil es que la delincuencia es un síntoma de un problema subyacente,” dijo a Jones. “Si un adolescente está consiguiendo arrestado, hay a menudo algo más que entra conectado en la vida del niño, tal como problemas en casa.”

¿“Cuándo los adolescentes empeñan a la delincuencia, él son importantes primero pedir, “aceptable, qué le consiguieron aquí? “y trabajo de ese conocimiento,” Pierce agregó.

Los as predicen menos calor, una disciplina más dura en padres

Aunque los as no se pueden conectar a la delincuencia de los muchachos adolescentes, tener as anterior en vida afecta al parecer cómo los hombres parent.

La mayoría de la investigación existente sobre as y el parenting se centra en moldes-madre y miradas exclusivamente en el abuso. Curioso sobre los efectos de los as sobre padres y la gama más amplia de los as que pueden influenciar aspectos más cotidianos del parenting, del sociólogo Kevin Shafer de BYU y de Scott Easton de la universidad de Boston decidían a examinar configuraciones del parenting en hombres con los últimos as.

En un estudio publicado en el gorrón del matrimonio y de la familia, encontraron que los padres que habían experimentado por lo menos tres as eran más probables utilizar técnicas disciplinarias duras. Comparado a los moldes-madre con los as de estudios anteriores, estos hombres eran también menos probables exhibir características positivas del parenting, tales como donante del afecto a sus cabritos, ofrecer el cuidado para los niños jovenes y ser emocionalmente de apoyo. Más ACEs a un padre tenía, el mayor su efecto sobre su parenting.

ACEs la influencia probable que engendra en parte porque los as se asocian a salud mental pobre, incluyendo problemas de administración de la depresión, de la ansiedad o de la cólera. Los retos de la salud mental a su vez influencian cómo los hombres parent a sus niños.

“Mientras que a primera vista eso suena malo, es también una buena cosa porque aunque los as suceso en el pasado y no pueden ser cambiados, usted puede conseguir el tratamiento para los problemas de salud mentales en el presente,” dijo extraño a Shafer. “Cuando los hombres consiguen esa ayuda, pueden embotar el impacto de sus as en cómo parent a sus cabritos, y eso perfecciona los resultados de sus cabritos. Su propia niñez no es tan destino.”

El estudio analizaba datos de la encuesta sobre 2015-16 los E.E.U.U. de la paternidad contemporánea, que preguntó sobre 2.000 padres sobre sus experiencias adversas de la niñez, grado de señal de socorro psicológica y hábitos del parenting.

La conexión entre los as y las técnicas que engendran negativas es especialmente indicativa del “trauma no tratado” sufrido por muchos hombres, que Shafer cree es “uno de los problemas de salud públicos más grandes que tenemos.”

“Tenemos muchos individuos el dar une vuelta con los as que van no tratados, y nuestro estudio muestra que tiene un impacto amplio en gente en sus vidas,” dijo a Shafer. Una parte grande de la solución sería una “estrategia pública completa de la salud mental” para los padres, que pueden incluir a padres mejor de incorporación en la experiencia del parto y el cuidado pediátrico temprano, así como regularmente revisando a los padres para la salud mental, él concluyó.

Source:
Journal reference:

Pierce, H & Jones, M.S (2021) Gender Differences in the Accumulation, Timing, and Duration of Childhood Adverse Experiences and Youth Delinquency in Fragile Families. Journal of Research in Crime and Delinquency. doi.org/10.1177/00224278211003227.