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Los investigadores proporcionan las pruebas experimentales para la plasticidad sináptica en el cerebro humano

Los neurólogos están de acuerdo que el cerebro de una persona está cambiando, se está telegrafiando de nuevo y se está adaptando constante a los estímulos ambientales. Éste es cómo los seres humanos aprenden nuevas cosas y crean memorias. Esta adaptabilidad y maleabilidad se llama plasticidad.

Los médicos han sospechado de largo que remodelando procesos también ocurra en seres humanos en los puntos de contacto entre las células nerviosas, es decir directamente en las sinapsis. Hasta ahora, sin embargo, una adaptación tan coordinada de la estructura y de la función se podía demostrar solamente en experiencias con animales.”

Profesor el Dr. Andreas Vlachos, instituto de la anatomía y de la biología celular, universidad de Friburgo

Pero ahora Vlachos, así como el profesor el Dr. Jürgen Beck, jefe del departamento de la neurocirugía en el centro médico Friburgo de la universidad, ha proporcionado las pruebas experimentales para la plasticidad sináptica en seres humanos. Además de Vlachos y de Beck, el equipo de investigación consiste en el Dr. Maximiliano Lenz, Pia Kruse y Amelie Eichler de la universidad de Friburgo, el Dr. Jacobo Strähle del centro médico Friburgo de la universidad y colegas de la universidad Francfort de Goethe. Los resultados fueron presentados en el eLife del gorrón científico.

En los experimentos, las personas investigadas si las supuestas espinas dorsales dendríticas cambian cuando están expuestas a un derivado de la vitamina A llamaron el ácido retionic. Las espinas dorsales dendríticas son las partes de la sinapsis que reciben, tramitan y transmiten señales durante la comunicación entre las neuronas. Como tal, desempeñan un papel crucial en plasticidad del cerebro y se están adaptando constante a la experiencia diaria. Por ejemplo, el aprendizaje puede cambiar el número y la forma de espinas dorsales dendríticas. Sin embargo, una transformación en el número o la forma de las espinas dorsales también se encuentra en enfermedades tales como depresión o demencia.

La investigación muestra que el ácido retinóico no sólo aumenta la talla de espinas dorsales dendríticas, pero también fortalece su capacidad de transmitir señales entre las neuronas. “Hemos concluido de nuestros resultados que los ácidos retinóicos son mensajeros importantes para la plasticidad sináptica en el cerebro humano. Así, esto que encuentra contribuye a la identificación de los mecanismos dominantes de la plasticidad sináptica en el cerebro humano y podría soportar el revelado de las nuevas estrategias terapéuticas para las enfermedades de cerebro, tales como depresión,” dice Vlachos.

Para demostrar experimental que la plasticidad sináptica también existe en seres humanos, las muestras minúsculas del uso de los investigadores de la corteza cerebral humana, que se deben obligatorio quitar durante los procedimientos neuroquirúrgicos por razones terapéuticas. El tejido cerebral quitado entonces fue tratado con el ácido retinóico antes de funcional y las propiedades estructurales de neuronas eran analizadas usando técnicas electrofisiológicas y microscópicas.

Source:
Journal reference:

Lenz, M., et al. (2021) All-trans retinoic acid induces synaptic plasticity in human cortical neurons. eLife. doi.org/10.7554/eLife.63026.