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El encarcelamiento juvenil no reduce la probabilidad de las convicciones futuras

Las penas de prisión duras para los crímenes juveniles no reducen la probabilidad de la convicción para los delitos violentos como adulto, y aumentan real la propensión para la convicción de crímenes relacionados con drogas, de los hallazgos un nuevo estudio en los economistas en la orilla del UC y de la universidad de Luisiana.

Las sentencias juveniles duras reducen la probabilidad de la convicción para los crímenes de la propiedad como adulto. Pero el aumento en crímenes relacionados con drogas anula cualquier ventaja que las sentencias duras pudieran ofrecer, investigadores encontrados.

El encarcelamiento juvenil es una espada de doble filo que disuade los crímenes futuros de la propiedad pero hace convicciones de droga más probablemente en edad adulta. Así, es duro hacer recomendaciones de plan de acción firmes sobre condenar. Que dicho, reducir el tiempo pasado en la prisión combinada con mejores programas de rehabilitación de incorporación en el castigo del nonincarceration puede producir bienestar-perfeccionar los resultados para los jóvenes condenados.”

Ozkan Eren, autor del estudio primer y profesor de la economía, Universidad de California - orilla

Eren y Naci Mocan en la universidad de Luisiana obtuvieron la autorización especial de ver archivos juveniles de la convicción del departamento de Luisiana del seguro público y de las correcciones, servicios de la juventud, oficina de la justicia juvenil y revisaron archivos del departamento de Luisiana del seguro público y de las correcciones, servicios adultos a partir de 1996-2012. Cada archivo de caso incluyó la información demográfica sobre el juvenil o adulto, la ofensa exacta del estatuto comprometida, y los detalles sobre convicciones y condenar.

Para medir reincidencia, los investigadores se centraron en archivos juveniles del caso a partir de 1996 a 2004. Esto correspondió a las cohortes soportadas entre 1979 y 1987 y los investigadores las siguió hasta que cada uno alcanzara 25, observando su actividad de la condena penal como adultos jovenes. Habían destinado todos los jóvenes incluidos en el estudio aleatoriamente a un juez.

El régimen juvenil medio del encarcelamiento era el cerca de 25%, con una edad media en la convicción de 15 años. La propiedad y las ofensas juveniles relacionadas con drogas comprendieron la mitad de todas las convicciones juveniles. Como adultos, los cerca de 39% de delincuentes juveniles fueron condenados por otro crimen por la edad 25. Adultos que habían sido encarcelados pues los jóvenes tenían un régimen de 54,7% convicciones. Los que habían recibido la libertad condicional o el castigo con excepción del encarcelamiento pues los jóvenes tenían un régimen mucho más inferior de la convicción-- 33,5%.

Eren y Mocan encontraron que el guardapolvo juvenil del encarcelamiento no tenía básicamente ningún efecto sobre crimen adulto. Encontraron, sin embargo, que el encarcelamiento influenció los tipos de crímenes para los cuales condenaron a los adultos. Mientras que el encarcelamiento como los jóvenes no tenían ningún efecto sobre las convicciones adultas para los delitos violentos, él redujo la probabilidad de los crímenes de la propiedad y aumentó la probabilidad de las convicciones de droga en el 28%.

“En resumen, el encarcelamiento juvenil, accionado por la exposición a un juez juvenil más duro, tiene un efecto disuasivo sobre la convicción adulta del crimen de la propiedad, un impacto positivo en la convicción de una ofensa de la droga como adulto, y ningún efecto sobre delito violento adulto,” los autores escribe.

Los autores sugieren que una razón de estos resultados sea que, durante el período estudiado, Luisiana ofreció los programas de tratamiento bien-vigilados, bienes estructurado para encarcelado. Los jóvenes encarcelados tuvieron que participar en servicios y programas específicos con evaluaciones trimestrales de su rehabilitación de los asistentes sociales profesionales. Estos planes incluyeron la formación profesional, que podría llevar para mejorar perspectivas del trabajo y la propensión reducida de comprometer crímenes de la propiedad.

Pero la vida en la prisión tomó un peaje emocional. De los individuos condenados más adelante como adultos para las ofensas relacionadas con drogas, el 95% recibieron las sentencias condicionales o la libertad condicional, indicando que la mayoría aplastante de convicciones estaba para el uso de la droga bastante que vendiendo. Los autores sugieren que la tensión y el estigma del encarcelamiento temprano en vida contribuyeran al abuso de substancia.

También observaron que el encarcelamiento tenía un impacto perjudicial en la realización de la High School secundaria en cohortes anteriores, pero no tenía ningún impacto en cohortes posteriores. Esto está discutible porque las reformas escolares Luisiana ejecutada en el 2000s temprano hicieron más difícil obtener un diploma de enseñanza secundaria. Eso llevó a una disminución en el índice de la graduación de la población no-encarcelada, mientras que no alteraba el índice ya-inferior de la graduación de los se encarcelan que.

El estudio concluye que menos time¬ de la prisión--opciones non-carceral tales como libertad condicional, o sentencias más cortas-- y mejores programas de rehabilitación mantendrían o perfeccionarían regímenes actuales de la reincidencia y harían posiblemente una reducción grande en crímenes relacionados con drogas reduciendo angustia emocional.

Source:
Journal reference:

Eren, O & Mocan, N., (2021) Juvenile Punishment, High School Graduation, and Adult Crime: Evidence from Idiosyncratic Judge Harshness. The Review of Economics and Statistics. doi.org/10.1162/rest_a_00872.