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Niveles más altos de proteínas inflamatorias en la sangre se asocian a rasgos agresivos

La agresión es común en muchas enfermedades neuropsiquiátricas, tales como demencia, desorden del espectro del autismo, y esquizofrenia. Causa muchos problemas para los pacientes y sus familias, pero puede ser difícil tratar porque poco se sabe sobre qué lo causa.

En un estudio publicado el mes pasado en psiquiatría molecular, los investigadores de la universidad de Tsukuba revelaron esa variación en niveles del interleukin 1β (IL-1β), una proteína que media la reacción inflamatoria, se asocian a diferencias individuales en comportamientos agresivos en los ratones machos.

En seres humanos, los niveles de proteínas inflamatorias tales como IL-1β en la sangre correlacionan con rasgos agresivos. Para entender mejor estas conclusión, los investigadores en la universidad de Tsukuba decidían investigar niveles de IL-1β en la sangre de los ratones machos, que clasificaron como agresivo o no-agresivo basado en sus comportamientos hacia otros ratones machos. Inesperado, no había diferencias en niveles de la sangre IL-1β entre los ratones agresivos y no-agresivos, en contraste con qué había sido denunciada en seres humanos. Esto que encontraba intrigó a los investigadores, y quisieron conocer más.

El núcleo dorsal del raphe es una región del cerebro que es importante en comportamientos agresivos. Decidíamos investigar niveles de IL-1β en esta región del cerebro en ratones, y experimentar usando las drogas y los métodos genéticos para reducir los efectos de IL-1β sobre sus receptores, para ver si había algunos cambios relacionados en comportamientos agresivos.”

Aki Takahashi, autor importante y profesor, universidad del estudio de Tsukuba

Los resultados eran asombrosamente: IL-1β era real más inferior en el núcleo dorsal del raphe de ratones agresivos que en ratones no-agresivos. Además, en los experimentos donde estaba menos capaz IL-1β de actuar en sus receptores en esta región del cerebro, los ratones eran más agresivos.

Los investigadores entonces decidían observar el lazo entre IL-1β y la serotonina, un neurotransmisor dominante en el mando de la agresión. Encontraron que, durante encuentros agresivos, las neuronas de la serotonina en el núcleo dorsal del raphe eran más activas en ratones agresivos que en ratones no-agresivos. Por otra parte, cuando bajaron experimental la expresión de los receptores IL-1, las neuronas de la serotonina eran también más activas en esta región del cerebro.

“Nuestras conclusión sugieren que IL-1β en el núcleo dorsal del raphe suprima comportamiento agresivo, posiblemente actuando en el sistema de la serotonina,” dice a Takahashi.

Las conclusión sugieren que IL-1β y las neuronas de la serotonina pudieran ser objetivos potenciales de la droga para reducir la agresión, que tiene actualmente pocos tratamientos efectivos. Los resultados de este estudio podían por lo tanto poner los asientos para la investigación en las aproximaciones del tratamiento para la agresión en pacientes con enfermedades neuropsiquiátricas.

Source:
Journal reference:

Takahashi, A., et al. (2021) Neuromodulatory effect of interleukin 1β in the dorsal raphe nucleus on individual differences in aggression. Molecular Psychiatry. doi.org/10.1038/s41380-021-01110-4.