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El estudio revela injusticias en el acceso a la atención primaria entre utilizadores canadienses de los opiáceos de la receta

El estigma y las altas necesidades del cuidado pueden presentar barreras a la disposición de la atención primaria de alta calidad para la gente con desorden del uso del opiáceo (OUD) y esos opiáceos prescritos para el dolor crónico. Un estudio publicado en remedio de PLOS por Tara Gomes en el instituto del conocimiento de Li Ka Shing del hospital, de Toronto, de Canadá y de los colegas de San Miguel sugiere que la gente trató para un opiáceo que desorden del uso era menos probable encontrar un nuevo proveedor de la atención primaria (PCP) en el plazo de un año de fin de la inscripción con el médico anterior.

La gente con desordenes del uso de la substancia tiene a menudo necesidades médicas complejas, requiriendo el acceso regular a los médicos de la atención primaria. Sin embargo, algunos médicos pueden estar menos dispuestos a tratar a estos pacientes debido al estigma, a las altas necesidades de la atención sanitaria, o a los opiáceos que prescriben del malestar. Para fijar diferencias en el acceso a la atención primaria, los investigadores conducto un estudio ficticio retrospectivo, analizando los archivos de 154.790 residentes de Ontario que perdieron su inscripción con un médico de la atención primaria entre 2016 y 2017. Destinaron a individuos a uno de tres grupos basados en su historia del uso del opiáceo: ningún uso del opiáceo, terapia del dolor del opiáceo, y terapia del agonista del opiáceo (para OUD). Los autores entonces analizaban el número de gente de cada grupo que había encontrado un proveedor de la atención primaria dentro de un año.

Los investigadores encontraron que la gente que recibía terapia del agonista del opiáceo era los 45% menos probables asegurar a otro médico de la atención primaria en el próximo año comparado a los individuos no expuestos del opiáceo. El estudio fue limitado en que los autores no podían determinar a gente con OUD si no estaban en el tratamiento y no podrían determinar a la gente que recibió cuidado de clínicas sin llamar. Sin embargo, la investigación es un paso importante en determinar injusticias en el acceso a la atención primaria y a la administración de condiciones crónicas complejas.

Según los autores “esfuerzos en curso sea necesario dirigir el estigma y la discriminación hechos frente por la gente que utiliza opiáceos dentro del sistema sanitario, y facilitar el acceso a los servicios de alta calidad, constantes de la atención primaria para los pacientes crónicos del dolor y ésos con OUD”.

Hay considerables barreras a la atención primaria que llega hasta entre la gente que utiliza opiáceos, y esto es la más evidente entre la gente que se está tratando para un desorden del uso del opiáceo. Esto destaca cómo los desalientos financieros dentro del sistema sanitario, y estigma y discriminación contra la gente que utiliza las drogas introducen barreras al cuidado de alta calidad”.

El Dr. Tara Gomes, instituto del conocimiento de Li Ka Shing del hospital de San Miguel, Toronto, Canadá

Source:
Journal reference:

Gomes, T., et al. (2021) Inequities in access to primary care among opioid recipients in Ontario, Canada: A population-based cohort study. PLOS Medicine. doi.org/10.1371/journal.pmed.1003631.