Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

El aerosol generado tocando los instrumentoes de viento es menos que lo producida al vocalizing

El aerosol generado tocando el instrumento de viento de madera y los instrumentos de cobre es menos que lo producida al vocalizing (hablando y cantando) y es no diferente que una persona que respiraba, nueva investigación ha encontrado.

Las conclusión, publicadas en línea en la ciencia y la tecnología del aerosol del gorrón, podrían ser cruciales a desarrollar un mapa itinerario para suprimir las restricciones COVID-19 en las artes interpretativas, que se han restringido importante desde el comienzo del pandémico.

El proyecto de investigación, conocido como SE REALIZA (materia respiratoria de partículas para informar a la dirección para la distancia segura de ejecutantes en un pandémico COVID-19), fue soportado por la salud pública Inglaterra, el departamento para Digitaces, cultura, los ambientes y el deporte (DCMS), y UKRI y realizado por personas colaborativas de la universidad imperial Londres, universidad de Bristol, hospital del parque de Wexham, confianza de Lewisham y de Greenwich NHS y hospital real de Brompton.

El estudio observaba la cantidad de aerosoles y las gotitas generaron cuando jugaban el instrumento de viento de madera y los instrumentos de cobre compararon con la respiración y la vocalización (que hablan y que cantan). El trabajo fue realizado en un ambiente sin partículas del aerosol del fondo para complicar la interpretación de la medición, con nueve músicos tocando el instrumento de viento de madera 13 y los instrumentos de cobre.

El equipo de investigación encontró el aerosol (diámetro del μm <20) generado mientras que jugaba el instrumento de viento de madera y los instrumentos de cobre son similares a ése producido respirando, sobre la base de mediciones de varios músicos que juegan las mediciones de la estría y del flautín también a través de un alcance de instrumentos incluyendo el clarinete, la corneta, el trombón, y la tuba. Concentraciones del aerosol generadas mientras que el jugar del instrumento era más inferior que ésas asociadas a vocalizing en grandes cantidades.

Las gotitas grandes (diámetro del μm >20) no fueron observadas durante el instrumento que jugaba sino fueron observadas durante el canto y toser. Juntas las conclusión indican que eso tocar el instrumento de viento de madera y los instrumentos de cobre genera menos aerosol que vocalizing en los niveles en grandes cantidades.

Las concentraciones de emisiones del aerosol de los músicos durante la respiración y vocalizing eran constantes con resultados a partir de un año pasado realizado estudio de un grupo grande de cantantes profesionales. No se encontró ninguna diferencia entre las concentraciones del aerosol generadas por los ejecutantes profesionales y aficionados mientras que respira o vocalizing, sugerir la generación del aerosol es constante a través de cantantes aficionados y profesionales sin importar el entrenamiento vocal.

Nuestro estudio encontró que tocando el instrumento de viento de madera y los instrumentos de cobre genera menos aerosol que ha sido la vocalización, que podría tener implicaciones importantes del plan de acción en un mapa itinerario a suprimir las restricciones COVID-19, tantas actividades de las artes interpretativas, y continuar ser, restringido seriamente.”

El Dr. Bryan Bzdek, autor y conferenciante correspondientes, escuela de la química, universidad del estudio de Bristol

Jonatán Reid, director del centro de investigación del aerosol de Bristol y profesor de la química física en la escuela de la química en la universidad de Bristol, adicional: “Este estudio confirma que los riesgos de transmisión de SARS-CoV-2 están elevados probablemente durante la vocalización en el volumen ruidoso en espacios mal ventilados. Por la comparación, tocar los instrumentoes de viento, como la respiración, genera menos partículas que podrían llevar el virus que hablando o cantando.”