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La producción agrícola creciente conectó a las dietas malsanas y aumentó emisiones

Mientras que la producción agrícola creciente ha reducido hambre, también se conecta a las dietas malsanas y las emisiones crecientes que están afectando seriamente a salud humana, dicen un estudio.

Publicado en comunicaciones de la investigación ambiental, el estudio se centra en la evaluación integrada de los impactos globales del clima, de la contaminación atmosférica y de la salud de la producción alimentaria y del consumo.

“Las configuraciones globales cambiantes del consumo de alimentos hacia dietas más sanas considerarían reducciones en la contaminación atmosférica y [emisiones del gas de efecto invernadero], y las subsidios por enfermedad dietéticas,” dice a Chris Malley, autor importante del estudio y profesor investigador mayor en la oficina de Estocolmo del instituto (SEI) del ambiente en la universidad de York en el Reino Unido.

Las configuraciones globales cambiantes del consumo de alimentos hacia dietas más sanas considerarían reducciones en la contaminación atmosférica y [emisiones del gas de efecto invernadero], y subsidios por enfermedad dietéticas.”

Chris Malley, instituto del ambiente de Estocolmo

Tanto como 640.000 muertes prematuras se asocian al alto consumo de la carne roja en el este y Asia sudoriental, según el estudio. 4,1 millones de muertes estimadas en 2018 fueron asociadas a riesgos para la salud dietéticos, a 6,0 millones con exceso de peso o a obesidad, y 730.000 muertes infantiles resultaron de la desnutrición.

El estudio estimaba que la contaminación atmosférica causada por la producción alimentaria está conectada a un ordenador principal de los problemas de salud y estimada para dar lugar a cerca de 530.000 muertes prematuras por año global. Cerca de dos tercios de éstos provienen emisiones del amoníaco y el descanso viene principal del burning del residuo agrícola.

El “uso creciente del fertilizante libera emisiones del dióxido de carbono durante la producción intensiva en energía, y los óxidos nitrosos, los óxidos de nitrógeno y las emisiones del amoníaco durante el uso en tierras de labrantío,” dice a Lisa Emberson, profesor en ciencia ambiental en la universidad de York en Reino Unido.

“En segundo lugar, la densidad creciente del ganado para cubrir la demanda cada vez mayor de carne está llevando a los aumentos en metano vía la fermentación entérica, y emisiones del amoníaco vía la administración del abono.”

Como parte del estudio, los científicos desarrollaron una fuente abierta que modelaba la herramienta dentro del clima de SEI y de la iniciativa integrados de la formulación de planes de revelado.

“Permite que los planificadores nacionales emprendan las evaluaciones integradas de los impactos de la salud de la producción alimentaria y el consumo junto a emisiones del gas y de contaminante del aire de efecto invernadero como emprenden su formulación de planes de la mitigación del cambio de clima,” Malley explica.

La herramienta estima emisiones de los gases y de los contaminantes del aire de efecto invernadero del sector agrícola, y conecta esto de nuevo a los impulsores de la producción agrícola, de la admisión de la caloría del promedio, de las importaciones y de las exportaciones diarias de diversos productos alimenticios.

“Este eslabón al consumo de alimentos nos permite estimar los impactos de la salud - desnutrición, obesidad y otros factores de riesgo dietéticos,” dice Malley. “Podemos ver que la carga más alta por 100.000 de la población ocurre en Europa Oriental y Asia Central seguidos por Norteamérica.”

La herramienta se puede también utilizar para observar cómo la demanda de alimentos y los sistemas agrícolas pueden cambiar en el futuro y cómo estos impactos podrían ser atenuados.

“Hay oportunidad enorme de reducir el impacto de la agricultura en cambio de clima reduciendo los residuos orgánicos, no apenas actualmente el consumo, pero en venta al por menor, tramitando y de bajas postharvest en la granja,” agrega Malley.

Solamente seis países (Bolivia, El Salvador, Botswana, Rwanda, Paquistán y Timor-Leste) habían incluido agricultura como área de la atención especial para la mitigación en las contribuciones nacionalmente resueltas previstas, que sirvieron como la base para las negociaciones eso llevaron al acuerdo de París en cambio de clima en 2015.

“Hay extensión sustancial también para aumentar la mitigación en agricultura. De las 530.000 muertes prematuras resultando de la exposición de la contaminación atmosférica de la agricultura, el 85 por ciento ocurre en Asia. Sabemos que Asia tiene la carga total más grande de la salud debido a la contaminación atmosférica en general y nuestro estudio muestra que la agricultura es una fuente importante,” dice Malley.

Está creciendo el reconocimiento que la acción del clima en el sector agrícola puede ser transformativa en la reacción al cambio de clima y en lograr salud y otras 2030 metas del revelado sostenible (SDGs).

“El convenio de base sobre cambio de clima debe dar más prioridad a reducir el metano porque tiene co-ventajas a corto plazo de poco costo para la salud y la protección de cosechas, y es importante limitar subida a corto plazo de la temperatura,” dice a Rob Mosa, consejero científico mayor en evaluaciones integradas en RIVM (instituto nacional para la salud pública y el ambiente) en los Países Bajos.

Source:
Journal reference:

Malley, C. S., et al. (2021) Integrated assessment of global climate, air pollution, and dietary, malnutrition and obesity health impacts of food production and consumption between 2014 and 2018. Environmental Research Communications. doi.org/10.1088/2515-7620/ac0af9