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El estudio confirma cómo profundo el cerebro es afectado por la depresión importante

Los científicos han encontrado que la depresión a través de su vida útil han pegado más seriamente a los pacientes, menos que reaccionan emocionalmente a las caras negativas durante la depresión actual. Los investigadores ahora están trabajando para entender si esto significa que la depresión seria cambia la manera que el cerebro reacciona a la emoción en un cierto plazo, o si la gente con reacciones emocionales más fuertes a las caras negativas es menos vulnerable a la depresión a largo plazo. Cualquiera puede tener implicaciones para la atención a los pacientes futura. Este trabajo se presenta en la conferencia de ECNP en Lisboa, después de la publicación reciente.

La depresión es una carga importante de la salud mental, pero el efecto directo sobre actividad cerebral apenas está comenzando solamente a ser entendido. Los cerebros de pacientes deprimidos muestran normalmente mayor actividad en ciertas áreas que los de gente sana no-deprimida.

Ahora un grupo de científicos alemanes ha descubierto eso, mientras que aún es mayor que en gente no-deprimida, la actividad cerebral de los pacientes que se deprimen y han sufrido actualmente con prolongado y la depresión severa es más inferior que el de pacientes con la depresión menos severa y prolongada. No se encuentra ninguna relación específica entre la actividad cerebral y la depresión anterior en pacientes donde está no más presente la depresión.

Los investigadores trabajaron con 201 pacientes seriamente depresos y 161 pacientes que habían salido del período de la depresión (remitida). Preguntaron cada paciente sobre la duración y el fragmento de su depresión anterior, que permitió que los investigadores construyeran una historia adaptada de la depresión. Entonces durante el estudio, colocaron a cada paciente en un analizador de MRI, y los cambios del cerebro fueron vigilados mientras que los pacientes vieron una serie de imágenes inquietantes - temerosas o de caras enojadas.

El investigador Hannah Lemke (universidad del guía de Münster) dijo:

“Vimos que las imágenes inquietantes de caras negativas causaron actividad en ciertas áreas del cerebro, sobre todo del amygdala, del parahippocampus PHG y de la ínsula, que son las áreas donde se tramitan las emociones. Sin embargo el fragmento de la actividad cerebral era diferente según la severidad y duración de la depresión que el paciente había sufrido ya. Esos pacientes donde la depresión había remitido mostrado cierto nivel de actividad, solamente esos pacientes donde estaba corriente la depresión exhibida una actividad reducida en estas áreas del cerebro. Esto difirió para cada paciente, pero en general cuanto más severa la historia de la depresión, menos responsivos sus cerebros eran a las fotografías”.

Hannah Lemke continuó:

En esos pacientes donde la depresión había remitido la reacción del cerebro no fue relacionada con la historia anterior de la depresión, que puede indicar la importancia de la remisión de la enfermedad a la salud del cerebro.

La interpretación de esto necesita más trabajo. Está tentando a pensar que la actividad cerebral reducida es una manera que el cerebro hace frente emocionalmente a la depresión a largo plazo, y que el primer episodio de la depresión era quizá cualitativo diferente al episodio actual. Parece que la actividad cerebral subyacente relacionada con la información emocional de la depresión seria puede cambiar a lo largo de la enfermedad.

Pero también necesitamos considerar explicaciones alternativas, por ejemplo, puede ser esa gente que las emociones de proceso de cierta manera son más vulnerables a la depresión a largo plazo. En ambos casos, estamos observando diversas caras de la depresión, con diversos efectos y diversos resultados. Y el tratamiento quizás futuro necesitará tomar esto en la consideración.

Esto es un estudio grande, así que podemos sentirnos bastante confiados en lo que hemos encontrado. Sin embargo, ahora necesitamos los estudios longitudinales, donde siguen a los pacientes deprimidos individuales durante un período de años para ver cómo su reacción del cerebro cambia”.

Este estudio confirma cómo profundo el cerebro de pacientes es afectado por la depresión importante. Varios mecanismos pueden explicar estas conclusión, todo relevantes a la comprensión posterior de la depresión, pues esta firma biológica podría ser un factor de riesgo para, o a una consecuencia de, una depresión más severa y más crónica. Por otra parte, los estudios futuros deben clarificar si estos efectos son impulsados más por la severidad máxima de la depresión, la cronicidad de la depresión, o la exposición a los antidepresivos; y clarifique los mecanismos moleculares que apuntalan estos cambios funcionales”.

El Dr. Carmine Pariante, profesor de la psiquiatría biológica, College Londres de rey