Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

Los científicos sugieren una nueva aproximación a atenuar el daño colateral de los antibióticos

Los antibióticos nos ayudan a tratar infecciones bacterianas y a salvar millones de vidas cada año. Pero pueden también dañar los microbios útiles que residen en nuestra tripa, debilitando una de las primeras líneas de defensa de nuestra carrocería contra patógeno y comprometiendo los efectos beneficiosos múltiples nuestro microbiota tiene para nuestra salud. Los efectos secundarios comunes de este daño colateral de antibióticos son problemas gastrointestinales e infecciones difficile periódicas de Clostridioides. También incluyen problemas de salud a largo plazo, tales como el revelado de enfermedades alérgicas, metabólicas, inmunológicas o inflamatorias.

Los investigadores del grupo de Typas en EMBL Heidelberg, el laboratorio de Maier en el atado de la excelencia “microbios que controlaban para luchar infecciones” en la universidad de Tübingen, y colaboradores han analizado los efectos de 144 antibióticos sobre nuestros microbios mas comunes de la tripa. El estudio publicado en la naturaleza del gorrón perfecciona substancialmente nuestra comprensión de los efectos de los antibióticos sobre microbios de la tripa. También sugiere una nueva aproximación a atenuar los efectos nocivos de la terapia de los antibióticos sobre el microbiome de la tripa.

La tripa humana abriga una comunidad compleja de diversa especie microbiana así como de muchos virus, designada colectivamente el microbiome de la tripa. Junto, nos permiten utilizar los alimentos más eficientemente y obstaculizar bacterias patógenas del establecimiento en nuestra tripa. Sin embargo, cuando tratamos una infección bacteriana con los antibióticos, hay un riesgo de dañar el microbiome de la tripa.

Muchos antibióticos inhiben el incremento de diversas bacterias patógenas. Este espectro amplio de la actividad es útil al tratar infecciones, pero aumenta el riesgo que los microbios en nuestra tripa están apuntados también.”

Lisa Maier, líder del grupo de DFG Emmy Noether, universidad de Tübingen

Maier es una alumna del laboratorio de Typas y el que está de los dos autores importantes del estudio.

Si ciertas bacterias de la tripa se dañan más que otros, la terapia de los antibióticos puede llevar a un desequilibrio en nuestra composición del microbiota, designada común dysbiosis. La diarrea es un efecto a corto plazo común, mientras que las condiciones alérgicas tales como alergias del asma o alimentarias y la obesidad son consecuencias a largo plazo posibles. El hecho de que los antibióticos sean también activos contra microbios de la tripa se ha sabido durante mucho tiempo, solamente sus efectos sobre la diversidad grande de microbios que llevamos hacia adentro nuestra tripa todavía no habíamos sido estudiados sistemáticamente, sobre todo debido a los retos técnicos.

“Hasta ahora, nuestro conocimiento de los efectos de diversos antibióticos sobre las piezas individuales de nuestras comunidades microbianas de la tripa ha sido parcheado. Nuestro estudio llena entrehierros importantes en nuestra comprensión cuyo el tipo de antibiótico afecta de que los tipos de bacterias, y de qué manera,” dijo a Nassos Typas, científico mayor y líder del grupo en EMBL Heidelberg.

Edificio en un estudio anterior de los grupos de Typas, de Bork, de Patil, y de Zeller de EMBL, los científicos observados cómo cada uno de los 144 antibióticos afectó al incremento y a la supervivencia de hasta 27 deformaciones bacterianas que habitaban común nuestra tripa. Los investigadores determinaron las concentraciones en las cuales un antibiótico dado afectaría a estas deformaciones bacterianas para más de 800 combinaciones de la antibiótico-deformación, desplegando grupos de datos existentes en espectros antibióticos en especies bacterianas de la tripa por el 75%.

Importantemente, los experimentos revelaron que las tetraciclinas y los macrólidos - dos familias de uso general de los antibióticos - no sólo las bacterias paradas del crecimiento, pero también llevan a su muerte. Alrededor la mitad de las deformaciones probadas de la tripa no sobrevivió el tratamiento con estos tipos de antibióticos.

“No preveíamos ver este efecto con las tetraciclinas y los macrólidos, pues estas clases antibióticos eran consideradas tener solamente efectos bacterioestáticos - que significa que él para incremento bacteriano, pero no mata a bacterias,” dijo a Camilo Goemans, becario postdoctoral en el grupo de Typas que comparte la primera profesión de escritor con Maier. “Nuestros experimentos muestran que esta suposición no es verdad para alrededor la mitad de los microbios de la tripa que estudiamos. El Doxycycline, la eritromicina, y el azithromycin, tres antibióticos de uso general, mataron a varias especies microbianas de la tripa abundante, mientras que otros que acaban de inhibir.”

La matanza selectiva de microbios específicos por las tetraciclinas y los macrólidos podría llevar a estos microbios que eran perdidos inadvertidamente del microbiota de la tripa mucho más rápidamente que los microbios para los cuales el incremento se inhibe solamente, como los autores mostrados con las comunidades microbianas sintetizadas. Esto podría explicar los movimientos fuertes del microbiota que algunos pacientes que son tratados con estos antibióticos atestiguan.

Hay una manera de reducir el daño, aunque. “Hemos mostrado antes que las drogas obran recíprocamente diferentemente a través de diversa especie bacteriana. Por lo tanto exploramos si una segunda droga podría encubrir los efectos dañinos de antibióticos sobre microbios abundantes de la tripa, pero permitimos que los antibióticos conserven su actividad contra patógeno. Esto ofrecería algo como un antídoto, que reduciría el daño colateral de antibióticos en bacterias de la tripa,” Typas explicado.

Los científicos combinaron la eritromicina o el doxycycline de los antibióticos con un equipo de casi 1.200 productos farmacéuticos, para determinar las drogas que salvarían dos especies bacterianas de la tripa abundante del antibiótico. De hecho, los investigadores determinaron varias drogas del no-antibiótico que podrían rescatar estos microbios de la tripa y otra relacionó especie. Importantemente, la combinación de un antibiótico con una segunda droga protectora no comprometió la eficacia de los antibióticos contra bacterias patógenas.

Los experimentos de la continuación indicaron que esta aproximación puede trabajar en el contexto de un microbiome natural también. Con ayuda de colaboradores, los científicos mostraron que la combinación de la eritromicina con un antídoto atenuó la baja de la especie bacteriana de cierta tripa abundante de la tripa del ratón. Semejantemente, las drogas del antídoto protegieron microbios humanos de la tripa contra la eritromicina en las comunidades bacterianas complejas derivadas de muestras de taburete.

“Nuestra aproximación que combina los antibióticos con un antídoto protector podría abrir las nuevas oportunidades para reducir los efectos secundarios dañinos de antibióticos sobre nuestros microbiomes de la tripa,” Maier concluido. “No hay antídoto proteger todas las bacterias en nuestra tripa - especialmente puesto que ésos difieren tanto a través de individuos. Pero este concepto abre la puerta para desarrollar nuevas estrategias personalizadas para mantener nuestros microbios de la tripa sanos.”

La investigación adicional será necesaria determinar las combinaciones, la dosificación, y las formulaciones óptimas para los antídotos, y excluir efectos a largo plazo potenciales sobre el microbiome de la tripa. En el futuro, la nueva aproximación puede ayudar a mantener nuestro microbiome de la tripa sano y a reducir los efectos secundarios de los antibióticos en pacientes, sin el compromiso de la eficiencia de nuestros antibióticos como salvaciones.

El estudio era un esfuerzo colaborativo, implicando a investigadores de los grupos de Typas, de Bork, de Zeller, de Zimmermann, y de Patil de EMBL, así como de los colegas en la universidad de Tübingen, de Luis-Maximilians-Universität München, y del centro máximo de Delbrück para el remedio molecular en Berlín.

Los antibióticos nos ayudan a tratar infecciones bacterianas y a salvar millones de vidas cada año. Pero pueden también dañar los microbios útiles que residen en nuestra tripa, debilitando una de las primeras líneas de defensa de nuestra carrocería contra patógeno y comprometiendo los efectos beneficiosos múltiples nuestro microbiota tiene para nuestra salud. Los efectos secundarios comunes de este daño colateral de antibióticos son problemas gastrointestinales e infecciones difficile periódicas de Clostridioides. También incluyen problemas de salud a largo plazo, tales como el revelado de enfermedades alérgicas, metabólicas, inmunológicas o inflamatorias.

Los investigadores del grupo de Typas en EMBL Heidelberg, el laboratorio de Maier en el atado de la excelencia “microbios que controlaban para luchar infecciones” en la universidad de Tübingen, y colaboradores han analizado los efectos de 144 antibióticos sobre nuestros microbios mas comunes de la tripa. El estudio publicado en la naturaleza del gorrón perfecciona substancialmente nuestra comprensión de los efectos de los antibióticos sobre microbios de la tripa. También sugiere una nueva aproximación a atenuar los efectos nocivos de la terapia de los antibióticos sobre el microbiome de la tripa.

La tripa humana abriga una comunidad compleja de diversa especie microbiana así como de muchos virus, designada colectivamente el microbiome de la tripa. Junto, nos permiten utilizar los alimentos más eficientemente y obstaculizar bacterias patógenas del establecimiento en nuestra tripa. Sin embargo, cuando tratamos una infección bacteriana con los antibióticos, hay un riesgo de dañar el microbiome de la tripa.

“Muchos antibióticos inhiben el incremento de diversas bacterias patógenas. Este espectro amplio de la actividad es útil al tratar infecciones, pero aumenta el riesgo que los microbios en nuestra tripa están apuntados también,” Lisa explicada Maier, líder del grupo de DFG Emmy Noether en la universidad de Tübingen. Maier es una alumna del laboratorio de Typas y el que está de los dos autores importantes del estudio.

Si ciertas bacterias de la tripa se dañan más que otros, la terapia de los antibióticos puede llevar a un desequilibrio en nuestra composición del microbiota, designada común dysbiosis. La diarrea es un efecto a corto plazo común, mientras que las condiciones alérgicas tales como alergias del asma o alimentarias y la obesidad son consecuencias a largo plazo posibles. El hecho de que los antibióticos sean también activos contra microbios de la tripa se ha sabido durante mucho tiempo, solamente sus efectos sobre la diversidad grande de microbios que llevamos hacia adentro nuestra tripa todavía no habíamos sido estudiados sistemáticamente, sobre todo debido a los retos técnicos.

“Hasta ahora, nuestro conocimiento de los efectos de diversos antibióticos sobre las piezas individuales de nuestras comunidades microbianas de la tripa ha sido parcheado. Nuestro estudio llena entrehierros importantes en nuestra comprensión cuyo el tipo de antibiótico afecta de que los tipos de bacterias, y de qué manera,” dijo a Nassos Typas, científico mayor y líder del grupo en EMBL Heidelberg.

Edificio en un estudio anterior de los grupos de Typas, de Bork, de Patil, y de Zeller de EMBL, los científicos observados cómo cada uno de los 144 antibióticos afectó al incremento y a la supervivencia de hasta 27 deformaciones bacterianas que habitaban común nuestra tripa. Los investigadores determinaron las concentraciones en las cuales un antibiótico dado afectaría a estas deformaciones bacterianas para más de 800 combinaciones de la antibiótico-deformación, desplegando grupos de datos existentes en espectros antibióticos en especies bacterianas de la tripa por el 75%.

Importantemente, los experimentos revelaron que las tetraciclinas y los macrólidos - dos familias de uso general de los antibióticos - no sólo las bacterias paradas del crecimiento, pero también llevan a su muerte. Alrededor la mitad de las deformaciones probadas de la tripa no sobrevivió el tratamiento con estos tipos de antibióticos.

“No preveíamos ver este efecto con las tetraciclinas y los macrólidos, pues estas clases antibióticos eran consideradas tener solamente efectos bacterioestáticos - que significa que él para incremento bacteriano, pero no mata a bacterias,” dijo a Camilo Goemans, becario postdoctoral en el grupo de Typas que comparte la primera profesión de escritor con Maier. “Nuestros experimentos muestran que esta suposición no es verdad para alrededor la mitad de los microbios de la tripa que estudiamos. El Doxycycline, la eritromicina, y el azithromycin, tres antibióticos de uso general, mataron a varias especies microbianas de la tripa abundante, mientras que otros que acaban de inhibir.”

La matanza selectiva de microbios específicos por las tetraciclinas y los macrólidos podría llevar a estos microbios que eran perdidos inadvertidamente del microbiota de la tripa mucho más rápidamente que los microbios para los cuales el incremento se inhibe solamente, como los autores mostrados con las comunidades microbianas sintetizadas. Esto podría explicar los movimientos fuertes del microbiota que algunos pacientes que son tratados con estos antibióticos atestiguan.

Hay una manera de reducir el daño, aunque. “Hemos mostrado antes que las drogas obran recíprocamente diferentemente a través de diversa especie bacteriana. Por lo tanto exploramos si una segunda droga podría encubrir los efectos dañinos de antibióticos sobre microbios abundantes de la tripa, pero permitimos que los antibióticos conserven su actividad contra patógeno. Esto ofrecería algo como un antídoto, que reduciría el daño colateral de antibióticos en bacterias de la tripa,” Typas explicado.

Los científicos combinaron la eritromicina o el doxycycline de los antibióticos con un equipo de casi 1.200 productos farmacéuticos, para determinar las drogas que salvarían dos especies bacterianas de la tripa abundante del antibiótico. De hecho, los investigadores determinaron varias drogas del no-antibiótico que podrían rescatar estos microbios de la tripa y otra relacionó especie. Importantemente, la combinación de un antibiótico con una segunda droga protectora no comprometió la eficacia de los antibióticos contra bacterias patógenas.

Los experimentos de la continuación indicaron que esta aproximación puede trabajar en el contexto de un microbiome natural también. Con ayuda de colaboradores, los científicos mostraron que la combinación de la eritromicina con un antídoto atenuó la baja de la especie bacteriana de cierta tripa abundante de la tripa del ratón. Semejantemente, las drogas del antídoto protegieron microbios humanos de la tripa contra la eritromicina en las comunidades bacterianas complejas derivadas de muestras de taburete.

“Nuestra aproximación que combina los antibióticos con un antídoto protector podría abrir las nuevas oportunidades para reducir los efectos secundarios dañinos de antibióticos sobre nuestros microbiomes de la tripa,” Maier concluido. “No hay antídoto proteger todas las bacterias en nuestra tripa - especialmente puesto que ésos difieren tanto a través de individuos. Pero este concepto abre la puerta para desarrollar nuevas estrategias personalizadas para mantener nuestros microbios de la tripa sanos.”

La investigación adicional será necesaria determinar las combinaciones, la dosificación, y las formulaciones óptimas para los antídotos, y excluir efectos a largo plazo potenciales sobre el microbiome de la tripa. En el futuro, la nueva aproximación puede ayudar a mantener nuestro microbiome de la tripa sano y a reducir los efectos secundarios de los antibióticos en pacientes, sin el compromiso de la eficiencia de nuestros antibióticos como salvaciones.

El estudio era un esfuerzo colaborativo, implicando a investigadores de los grupos de Typas, de Bork, de Zeller, de Zimmermann, y de Patil de EMBL, así como de los colegas en la universidad de Tübingen, de Luis-Maximilians-Universität München, y del centro máximo de Delbrück para el remedio molecular en Berlín.

Source:
Journal reference:

Maier, L., et al. (2021) Unravelling the collateral damage of antibiotics on gut bacteria. Nature. doi.org/10.1038/s41586-021-03986-2.